No obstante, la infidelidad es un tema que antaño me tocó de cerca. Es algo viral y difícil de gestionar si no tienes cabeza. Tuve una novia formal hará casi 20 años con la que duré 4. Familia tradicional, conservadora, de misa los Domingos peinados con escuadra y cartabón. Chaletón en zona pija de Madrid, padre y madre con profesiones públicas de alto rango. Todo iba bien hasta el último año que se empezó a torcer la cosa porque el padre se enamoró de una chavala en una Campus Party MUY PARECIDA A SU PROPIA HIJA (y evidentemente más joven que él).
Diréis: ¿qué tiene que ver? ¿en qué influye?
Pues la cosa empezó a deslizarse al punto de separarse mis ex-suegros. Nos golpeó fuerte el asunto. Nadie entendía nada, todo lucía super turbio. Mi entonces ex-suegra no tenía culpa ninguna (buena madre, inteligente, atractiva, elegante...), pero el pavo se marchó a vivir en un piso de mierda con la chavala esa. Mi ex poco a poco empezó a relativizar su mapa moral. Había perdido la referencia paternal sobre lo correcto en las relaciones. Yo me lo olí, pero no quise verlo, también estaba enamorado. Llegué a proponerle abrir la relación (full cuckeo), entonces sabía que era raro que dos chavales como nosotros fuésemos buena apuesta para alcanzar el "felices para siempre". A pesar de ella decir que no, que continuábamos porque decía que me quería, me engañó -no con uno, con varios-. De hecho se montaron movidas entre los amantes que se la rifaban, convirtiéndose en la comidilla de la facultad y cogió esa "fama" que coge toda mujer que aligera los cascos, ya me entendéis. A ella no le importaba, con la acción de su padre aprendió esa peligrosa frase que usan en Assasin's Creed: "Nada es verdad, todo está permitido".
Lo que más me jodió fue que me mentía como una bellaca aún habiéndole yo dado la opción de abrir la relación, aunque eso me proyectara a mí como un cuck. Evidentemente la cosa no se sostuvo, y acabé dejándola.
Me costó superarla casi un año, y durante ese periodo y algo más, tuve relaciones con más personas en las que también ocupé los otros dos vértices del triángulo. Imagínate cómo tenía yo a la figura de la mujer en aquella época (TDS PTS, van de liana en liana, mienten...). Así que tomé la misma relativización moral en materia de relaciones. Mis relaciones eran: follaba (me daba igual si estaban emparejadas, casadas o no), me saciaba y dejaba de llamar cuando quería cambiar de perfil. Cuando me llamaban para pedir cuentas de lo hijo de puta que era, les soltaba la misma mierda que ellas soltaban a los pavos: "no eres tú, soy yo", "esto no funciona, no lo quiero forzar" , (y mi favorita, que me la hizo otra ex): "ya sabes esa canción de Ella Baila Sola, Lo echamos a suertes, no me baila el gusano en la tripa..." (me sentó como una patada en los huevos, porque las cantantes fueron compañeras de cole mío

, pero qué bien me sentí cuando la usé yo)
Es decir, al final el acto de mi ex-suegro tuvo una influencia en muchas personas, incluido yo, convirtiéndonos en seres deplorables. Rompí el corazón a muchas personas que no se merecían ese dolor. Luego encarrilé, maduré, ajusté karma y me rehice justo a tiempo para que mi mujer apareciera y se llevase la versión estable y comprometida de mí.
Entonces me pregunto, ¿de no haber experimentado qué significa la traición de la infidelidad, sería la persona que soy ahora?