General Padres Low Cost

Primero el diálogo, hablo con los profesores y con los que hacen bulling, simplemente para advertir lo que puede venir, si siguen atacando a mi hijo, ya no queda otro camino que la violencia y después que venga quien quiera.
He visto decir a profesores que son cosas de niños , no pienso así, si te respetan tu das respeto, si no , no lo pidas después.
 
Lo de hablarles de buen rollo no llego a entenderlo salvo que sea un eufemismo para decir que los vas a amenazar
Me refería de buenas maneras, puede ser que sea una cosa puntual y se quede ahí, no hay que volverse loco.
En mis tiempos tú te metías a veces con los débiles y luego los que eran mas grandes que tú se metían contigo. Pero era de forma esporádica. Era una cosa que todos sabiamos que era lo normal. No como ahora que la toman con alguien y le hacen la vida imposible.
 
Pues si, y pues no


Cuando hay un niño insoportable q les pega a todos y hay muchas quejas de varios niños a los maestros supongo que tendrán que hacer algo los maestros o es solo cobrar y no hacer nada, porque enseñar cada vez enseñan menos, a parte de ideologías de género y mierdas de esas de ahora
No sé cómo será ahora, pero en mis tiempos serán solo cosas de niños y si te insultan la palabras necias oídos sordos como odio esa frase
 
Yo es que ya de hacer el indio, hablaría antes con la policía que con los profesores.

Es que me imagino la escena del típico padre de mierda: "Oiga, oiga, que mientras usted está descansando en el recre de dar clase a 40 niños insoportables, al mío uno le pega unas ostias. Deje de descansar y sea usted carcelario que para eso le pagamos".
 
A los hijos hay que criarlos para que se conviertan en hombres. Lo mejor es dejar que desde pequeños se den de hostias con todos y no resolverles los problemas. Si no luego se vuelven unos parguelas y les pegan con razón. Les pasa como a los gallos que sueltan en un corral ajeno.
 
A los hijos hay que criarlos para que se conviertan en hombres. Lo mejor es dejar que desde pequeños se den de hostias con todos y no resolverles los problemas. Si no luego se vuelven unos parguelas y les pegan con razón. Les pasa como a los gallos que sueltan en un corral ajeno.
Eso sería genial si todos los niños fuesen iguales tanto físicamente como mentalmente. Pero no es así.
 
Eso sería genial si todos los niños fuesen iguales tanto físicamente como mentalmente. Pero no es así.
Si tiene menos físico, tendrá que aprender a pegar. Vamos, no me jodas...

Y si es débil mentalmente, ya se puede ir haciendo fuerte.

A mí me sale un hijo al que lo acosan y no se defiende y pensaría que no es mío.
 
Leyendo este hilo y siempre que hay alguno del estilo, me temo que la gente no es consciente de la realidad de los centros educativos y de lo sobreprotegidos que están los alumnos hoy en día. Y eso incluye y de hecho beneficia especialmente a los maleantes. No solo ante otros alumnos más débiles, sino ante los propios profesores, que muchas veces son los primeros en sufrir amenazas y las malas maneras de algunos bichos sin ninguna consecuencia.

Esto no es tan fácil como que un profesor diga 'el Izan este es un malote abusón, así que por mis santos cojones a su puta casa con efecto inmediato y que deje de dar por culo a compañeros y profesores y lo aguanten sus papás'. Ojalá.

La educación en general está sobre-burocratizada, y esto o cualquier aspecto relacionado con la convivencia por supuesto no son menos con lo serio que es. Hay un protocolo que hay que seguir a rajatabla, porque la inspección te puede tirar abajo una sanción como no se hayan respetado y registrado estrictamente todos los pasos del procedimiento, aunque luego quede sobradamente demostrada la infracción. Como un proceso judicial.

Los mismos padres que tanto se quejan, muchas veces son incapaces siquiera de tomarse la molestia de rellenarte el formulario necesario para poder iniciar el protocolo, lo cual ya perjudica la agilización del proceso de entrada.

Una vez denunciado formalmente un posible acoso el centro está obligado a abrir protocolo, a grandes rasgos es como sigue:

- Se nombra a un par de profesores-observadores para que realicen una serie de investigaciones y entrevistas con los implicados y posibles testigos (alumnos y profesores).
- Estos profesores exponen lo que han averiguado y sus conclusiones, y se realiza una votación entre ellos mismos, los tutores de los implicados y representantes de orientación y del equipo directivo (el director y uno de los jefes de estudios) para determinar si hay suficientes indicios de acoso, el cual tiene una definición legal (entre otras cosas que haya sido prolongado en el tiempo) que hay que respetar para fallar en ese sentido.
- Para que os hagáis una idea de lo serio que es el asunto (y de lo fuertes que tienen que ser las evidencias), en caso de que se decida que hay bullying, se traslada un expediente a la fiscalía de menores.

Como comprenderéis, esto no es solucionable de un día para otro. Y es complicado que se llegue al último paso, porque muchas veces acaba siendo la palabra de un chaval contra la de otro, y, por mucho que conozcas a algunos y de qué pie cojean, la inspección y fiscalía no, y a esos niveles no se puede acusar alegremente a alguien de nada que no puedas demostrar fehacientemente. He conocido algún caso en el que efectivamente al acusado se le ha acabado expulsando definitivamente del centro, pero lo dicho, no es ni sencillo ni inmediato.

Incluso cuando se trata de una posible sanción menos gorda hay un procedimiento que ralentiza y dificulta la imposición de la misma: primero se realiza una audiencia con el alumno para que explique su versión ante jefatura, y hay que darle la oportunidad a sus tutores legales de estar presentes en la misma y en el caso de no poder (al final, lo mejor es fijar una fecha unilateralmente y notificárselo con un mínimo de antelación suficiente, si te amoldas a cuando le venga bien a ellos solo lo eternizas todo más), el tutor de su curso, el director o en última instancia otro miembro del claustro debe acompañarle para asegurarse de que no se le fuerza a decir nada que no quiera (hay que levantar acta recogiendo todo y firmada por todas las partes); escuchado el alumno y teniendo en cuenta su historial previo de infracciones, se acuerda imponer o no una sanción y cuál, que no sería aplicable hasta pasados unos días hábiles que tiene la familia del alumno para reclamar la decisión desde la notificación, si se ponen farrucos la cosa acaba en inspección educativa y más vale que no te hayas saltado nada. Hasta para una simple expulsión de un par de días hay que montar todo este coñazo y se es súper garantista con el alumno.

Muchos padres, siendo sus hijos unos demostrados piezas e incluso sabiendo que han cometido aquello de lo que se les acusa, te van a poner mil y una trabas ante una mera expulsión temporal. He visto casos surrealistas. Imaginad ante una acusación de acoso y lo que conlleva. Y sí, ante esa situación he visto a los otros padres hartos que han venido a amenazar a los supuestos acosadores.
 
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Leyendo este hilo y siempre que hay alguno del estilo, me temo que la gente no es consciente de la realidad de los centros educativos y de lo sobreprotegidos que están los alumnos hoy en día. Y eso incluye y de hecho beneficia especialmente a los maleantes. No solo ante otros alumnos más débiles, sino ante los propios profesores, que muchas veces son los primeros en sufrir amenazas y las malas maneras de algunos bichos sin ninguna consecuencia.

Esto no es tan fácil como que un profesor diga 'el Izan este es un malote abusón, así que por mis santos cojones a su puta casa con efecto inmediato y que deje de dar por culo a compañeros y profesores y lo aguanten sus papás'. Ojalá.

La educación en general está sobre-burocratizada, y esto o cualquier aspecto relacionado con la convivencia por supuesto no son menos con lo serio que es. Hay un protocolo que hay que seguir a rajatabla, porque la inspección te puede tirar abajo una sanción como no se hayan respetado y registrado estrictamente todos los pasos del procedimiento, aunque luego quede sobradamente demostrada la infracción. Como un proceso judicial.

Los mismos padres que tanto se quejan, muchas veces son incapaces siquiera de tomarse la molestia de rellenarte el formulario necesario para poder iniciar el protocolo, lo cual ya perjudica la agilización del proceso de entrada.

Una vez denunciado formalmente un posible acoso el centro está obligado a abrir protocolo, a grandes rasgos es como sigue:

- Se nombra a un par de profesores-observadores para que realicen una serie de investigaciones y entrevistas con los implicados y posibles testigos (alumnos y profesores).
- Estos profesores exponen lo que han averiguado y sus conclusiones, y se realiza una votación entre ellos mismos, los tutores de los implicados y representantes de orientación y del equipo directivo (el director y uno de los jefes de estudios) para determinar si hay suficientes indicios de acoso, el cual tiene una definición legal (entre otras cosas que haya sido prolongado en el tiempo) que hay que respetar para fallar en ese sentido.
- Para que os hagáis una idea de lo serio que es el asunto (y de lo fuertes que tienen que ser las evidencias), en caso de que se decida que hay bullying, se traslada un expediente a la fiscalía de menores.

Como comprenderéis, esto no es solucionable de un día para otro. Y es complicado que se llegue al último paso, porque muchas veces acaba siendo la palabra de un chaval contra la de otro, y, por mucho que conozcas a algunos y de qué pie cojean, la inspección y fiscalía no, y a esos niveles no se puede acusar alegremente a alguien de nada que no puedas demostrar fehacientemente. He conocido algún caso en el que efectivamente al acusado se le ha acabado expulsando definitivamente del centro, pero lo dicho, no es ni sencillo ni inmediato.

Incluso cuando se trata de una posible sanción menos gorda hay un procedimiento que ralentiza y dificulta la imposición de la misma: primero se realiza una audiencia con el alumno para que explique su versión ante jefatura, y hay que darle la oportunidad a sus tutores legales de estar presentes en la misma y en el caso de no poder (al final, lo mejor es fijar una fecha unilateralmente y notificárselo con un mínimo de antelación suficiente, si te amoldas a cuando le venga bien a ellos solo lo eternizas todo más), el tutor de su curso, el director o en última instancia otro miembro del claustro debe acompañarle para asegurarse de que no se le fuerza a decir nada que no quiera (hay que levantar acta recogiendo todo y firmada por todas las partes); escuchado el alumno y teniendo en cuenta su historial previo de infracciones, se acuerda imponer o no una sanción y cuál, que no sería aplicable hasta pasados unos días hábiles que tiene la familia del alumno para reclamar la decisión desde la notificación, si se ponen farrucos la cosa acaba en inspección educativa y más vale que no te hayas saltado nada. Hasta para una simple expulsión de un par de días hay que montar todo este coñazo y se es súper garantista con el alumno.

Muchos padres, siendo sus hijos unos demostrados piezas e incluso sabiendo que han cometido aquello de lo que se les acusa, te van a poner mil y una trabas ante una mera expulsión temporal. He visto casos surrealistas. Imaginad ante una acusación de acoso y lo que conlleva. Y sí, ante esa situación he visto a los otros padres hartos que han venido a amenazar a los supuestos acosadores.
Pues precisamente por eso los profesores deben de estar al margen (salvo que el acoso sea en el aula) y debe ser un padre o una madre quien ponga a los acosadores en su sitio.
 
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