Yo sin querer, he ido haciendo acopio de latas de tomate en conserva. Sin querer porque siempre creo que las he usado, pero no, y vuelvo de la compra con dos latas más.
Creo que entre eso y latas de atún, el tema alimentación lo tengo resuelto. También tengo una garrafa bien grande de salsa de soja, que parece una garrafa de aceite de motor porque es de las grisáceas que no se ve el contenido bien. Además tengo un huerto, y unos cuantos arboles frutales. Y mientras no me corten el agua, pues tengo un grifo con filtro.
Dicho esto, de cuando la pandemia que me aburría, me fabriqué dos arcos bastante rudimentarios con cañas. Ahí siguen, están bien, y aprendí a hacer puntas de flecha con rocas. Lo que me falta es pillar puntería.
En pandemia adquirí también otras habilidades, que junto con el hándicap del TDAH que me hace aficionarme a cualquier mierda, comprar todos los materiales, para después dejarlos ahí en cuanto aprendo a usarlos... Pues sé hacer crochet, con lo cual tendría para hacerme calcetines, gorritos, chalecos si me apuras, y amigurimis para hablar con ellos como buena loca y que me hagan compañía (salvando a los gatos, que ya hacen esa función).
Vivo bastante a tomar por culo de todo.. lo suyo sería reforzar el perímetro y hacerme fuerte en casa. Mi cocina funciona a gas, así que solo tendría que hacerme con unas cuantas bombonas extra. Si me quedo sin agua hay varios aljibes en la zona, me abro paso con el arco y listo.
También tengo un palo con una bola 8 de billar pegada, va bien como arma.
No me expondría gran cosa porque soy muy consciente que habilidades físicas no tengo ni una. Mi única opción es quedarme en casa y comenzar trueques con otros vecinos que hayan sobrevivido.
Tengo el manual de supervivencia zombie de Max Brooks... De algo tendrá que servir.