No se puede generalizar, pero estoy con la
@Doctora Polo , como suele ser costumbre.
Me preocupan otras cosas y no que una tía me llame calientapollas, me mire mal por ir vestida así o asá, o me tenga envidia porque me llevo bien con un tío que a ella le gusta.
Ya tiene dos problemas... Molestarse, y quitarse la envidia. Y el tercero, saber cuánto me suda el coño que me ponga verde.
Salvando casos puntuales, no me va a agredir ni a hacerme mucho daño salvo si se rodea de otros/as gilipollas con la misma cabeza de chorlito. Y cuando opina un cabeza de chorlito, con suerte me lo tomo a coña, con aún más suerte me es indiferente.
Y sí, yo también peco de pensar ciertas cosas retrógradas cada día... Liberarme de ciertas mierdas lleva su tiempo. También he pensado que alguna es una guarra o más bien, impresentable, por vestir de cierta forma (lo pienso especialmente cuando se presentan el primer día en el trabajo con ciertas pintas.. pero ojo, de tíos y de tías).
Y estoy segura que la pava esa, se preocupa más de una mirada lasciva que de una de envidia. La segunda es solo eso, se va a su casa y a los dos días te olvida. El otro, es un peligro potencial, por estadística.