Shurrelato La vez que recibí acoso sexual

Maila_Nurmi

Shurmano
Nº Ranking
7312
Shurmano Nº
7050
Desde
21 Feb 2024
Mensajes
20,196
Reacciones
-6,445
Pues veréis, yo hace años cuando era un mozo masticable daba clases en un gimnasio. Entre otras cosas daba clases de natación a niños y viejos mayormente. Era gente pija, con dinero y alcurnia. No había chusma. Incluso caras conocidas a veces.

Un buen día a los monitores nos llegó un encargo de una nueva clase de naación. Era para una (1) niña sola que haría clase sola con un monitor. La señora que vino hablaba de forma muy aristocrática, venía acompañada de una panchita también muy bien vestida que sería algún tipo de asistenta o algo. En ese momento estábamos cuatro monitores trabajando. Dos tías, mi colega Adrian (gordo) y yo, que en esos tiempos era un George de la Jungla wannabe con melena rubia y cuerpo de nadador. ¿A quién quiso la marquesa? A mí, obviamente. A pesar de que le explique que mi colega Adrian tenía más experiencia insistió en mí.

Y ahí empieza. A pesar de que estaba prohibido la marquesa se quedaba sentada a poco metros de la piscina durante la clase. El primer día vino con la asistenta panchita y estuvieron cuchicheando y riendo. Al siguiente día vino con otra mujer, esa ya no era una asistenta, era una amigucha. Fueron rotando las amiguchas de la marquesa y siempre se quedaban cuchicheando y mirando. Literal podía sentir como me quemaba su mirada en mi culo cada vez que salía de la piscina. Solo les faltó ponerme un billente en el tanga a las cerdas pajilleras. Al final de todas las clases siempre me atrapaban en una conversación mientras todavía estaba con el bañador minúsculo y todo mojado.

Aparte la niña era repulsiva. De esas niñas tan acostumbradas a tener asistencia que ni te trata como a un humano, ni te mira a la cara ni nada. Toda una situación desagradable en extremo que duró seis meses.

El año siguiente dije que no podía repetir por horario y la marques, de nuevo, eligió a un argentino buenorro para dar las clases a la niña a pesar de que había otros monitores mil veces más experimentados. En fin
 
Última edición:
Primero poleo y despues leo, esta vez de verdad, a ti te respeto lo suficiente como para leer

Edit: Tendrias que habertela reventado en el vestuario shur, ahora habrias heredado su fortuna
 
Mal shur, muy mal... Al menos deberías haberte sacado un Rolex de la situación!!! Hay que tener mentalidad de tiburón!
Think About It GIF by Identity
 
Pues veréis, yo hace años cuando era un mozo masticable daba clases en un gimnasio. Entre otras cosas daba clases de natación a niños y viejos mayormente. Era gente pija, con dinero y alcurnia. No había chusma. Incluso caras conocidas a veces.

Un buen día a los monitores nos llegó un encargo de una nueva clase de naación. Era para una (1) niña sola que haría clase sola con un monitor. La señora que vino hablaba de forma muy aristocrática, venía acompañada de una panchita también muy bien vestida que sería algún tipo de asistenta o algo. En ese momento estábamos cuatro monitores trabajando. Dos tías, mi colega Adrian (gordo) y yo, que en esos tiempos era un George de la Jungla wannabe con melena rubia y cuerpo de nadador. ¿A quién quiso la marquesa? A mí, obviamente. A pesar de que le explique que mi colega Adrian tenía más experiencia insistió en mí.

Y ahí empieza. A pesar de que estaba prohibido la marquesa se quedaba sentada a poco metros de la piscina durante la clase. El primer día vino con la asistenta panchita y estuvieron cuchicheando y riendo. Al siguiente día vino con otra mujer, esa ya no era una asistenta, era una amigucha. Fueron rotando las amiguchas de la marquesa y siempre se quedaban cuchicheando y mirando. Literal podía sentir como me quemaba su mirada en mi culo cada vez que salía de la piscina. Solo les faltó ponerme un billente en el tanga a las cerdas pajilleras. Al final de todas las clases me siempre me atrapaban en una conversación mientras todavía estaba con el bañador minúsculo y todo mojado.

Aparte la niña era repulsiva. De esas niñas tan acostumbradas a tener asistencia que ni te trata como a un humano, ni te mira a la cara ni nada. Toda una situación desagradable en extremo que duró seis meses.

El año siguiente dije que no podía repetir por horario y la marques, de nuevo, eligió a un argentino buenorro para dar las clases a la niña a pesar de que había otros monitores mil veces más experimentados. En fin
Ejemplo de que el dinero no puede comprar la clase.
 
Pues veréis, yo hace años cuando era un mozo masticable daba clases en un gimnasio. Entre otras cosas daba clases de natación a niños y viejos mayormente. Era gente pija, con dinero y alcurnia. No había chusma. Incluso caras conocidas a veces.

Un buen día a los monitores nos llegó un encargo de una nueva clase de naación. Era para una (1) niña sola que haría clase sola con un monitor. La señora que vino hablaba de forma muy aristocrática, venía acompañada de una panchita también muy bien vestida que sería algún tipo de asistenta o algo. En ese momento estábamos cuatro monitores trabajando. Dos tías, mi colega Adrian (gordo) y yo, que en esos tiempos era un George de la Jungla wannabe con melena rubia y cuerpo de nadador. ¿A quién quiso la marquesa? A mí, obviamente. A pesar de que le explique que mi colega Adrian tenía más experiencia insistió en mí.

Y ahí empieza. A pesar de que estaba prohibido la marquesa se quedaba sentada a poco metros de la piscina durante la clase. El primer día vino con la asistenta panchita y estuvieron cuchicheando y riendo. Al siguiente día vino con otra mujer, esa ya no era una asistenta, era una amigucha. Fueron rotando las amiguchas de la marquesa y siempre se quedaban cuchicheando y mirando. Literal podía sentir como me quemaba su mirada en mi culo cada vez que salía de la piscina. Solo les faltó ponerme un billente en el tanga a las cerdas pajilleras. Al final de todas las clases siempre me atrapaban en una conversación mientras todavía estaba con el bañador minúsculo y todo mojado.

Aparte la niña era repulsiva. De esas niñas tan acostumbradas a tener asistencia que ni te trata como a un humano, ni te mira a la cara ni nada. Toda una situación desagradable en extremo que duró seis meses.

El año siguiente dije que no podía repetir por horario y la marques, de nuevo, eligió a un argentino buenorro para dar las clases a la niña a pesar de que había otros monitores mil veces más experimentados. En fin
Ya sabes cómo nos sentimos las mujeres.
 
Perdistes la oprtunidad de ser marques y vivir en un palacio/ mansión...
 
Que te miren como un trozo de carne le hace sentir mal a uno. Y más de esa gente que cree tener el derecho de hacerlo por creerse más que los demás.
 
Te convirtió en su objeto de deseo, totalmente sexualizado.
 
Imagina la cantidad de dedos que se habrán hecho con tu culito.
 
mi sueño es que me metan 5 tias en un portal y me obligen a comerles toda la chocha
 
y que me graben llorando mientras apretan mi cabeza contra su chochamen
 
Pues veréis, yo hace años cuando era un mozo masticable daba clases en un gimnasio. Entre otras cosas daba clases de natación a niños y viejos mayormente. Era gente pija, con dinero y alcurnia. No había chusma. Incluso caras conocidas a veces.

Un buen día a los monitores nos llegó un encargo de una nueva clase de naación. Era para una (1) niña sola que haría clase sola con un monitor. La señora que vino hablaba de forma muy aristocrática, venía acompañada de una panchita también muy bien vestida que sería algún tipo de asistenta o algo. En ese momento estábamos cuatro monitores trabajando. Dos tías, mi colega Adrian (gordo) y yo, que en esos tiempos era un George de la Jungla wannabe con melena rubia y cuerpo de nadador. ¿A quién quiso la marquesa? A mí, obviamente. A pesar de que le explique que mi colega Adrian tenía más experiencia insistió en mí.

Y ahí empieza. A pesar de que estaba prohibido la marquesa se quedaba sentada a poco metros de la piscina durante la clase. El primer día vino con la asistenta panchita y estuvieron cuchicheando y riendo. Al siguiente día vino con otra mujer, esa ya no era una asistenta, era una amigucha. Fueron rotando las amiguchas de la marquesa y siempre se quedaban cuchicheando y mirando. Literal podía sentir como me quemaba su mirada en mi culo cada vez que salía de la piscina. Solo les faltó ponerme un billente en el tanga a las cerdas pajilleras. Al final de todas las clases siempre me atrapaban en una conversación mientras todavía estaba con el bañador minúsculo y todo mojado.

Aparte la niña era repulsiva. De esas niñas tan acostumbradas a tener asistencia que ni te trata como a un humano, ni te mira a la cara ni nada. Toda una situación desagradable en extremo que duró seis meses.

El año siguiente dije que no podía repetir por horario y la marques, de nuevo, eligió a un argentino buenorro para dar las clases a la niña a pesar de que había otros monitores mil veces más experimentados. En fin
Suena muy desagradable pero no llegó a nada grave, pero bueno, es el peaje de ser guapo, en algunas ocasiones también te habrá favorecido no?
 
Solo diré que aunque una mierda se vista de plata sigue siendo una mierda...
 
Volver
Arriba