Artículo publicado en National Geographic el 19/04/2026
La teoría del Big Bang, que afirma que el universo se expandió desde un estado inicial de densidad extrema hace 13.800 millones de años, es el modelo científico predominante que explica el origen y la evolución del cosmos. Así lo predice, además, la teoría de la relatividad general de Albert Einstein, lo que no quiere decir que lo hayamos terminado de comprender. Sin duda, este es el motivo por el que físicos de todo el mundo tratan de desentrañar sus secretos o, directamente, proporcionar explicaciones alternativas. Eso es exactamente lo que ha hecho Niayesh Afshordi, profesor de física de la Universidad de Waterloo, en un artículo publicado en Physical Review Letters.
Según el estudio, el universo no se originó necesariamente mediante una explosión de densidad infinita, lo que supone un desafío directo a las tesis tradicionales de Albert Einstein sobre el origen de los tiempos. Este nuevo enfoque teórico introduce el concepto de lagravedad cuántica cuadrática (QQG, por sus siglas en inglés) como una extensión necesaria para comprender los instantes iniciales del universo. El autor sostiene que su modelo permite describir la gravedad en condiciones de energía extrema donde la física clásica colapsa.
Para el experto, el mayor inconveniente reside en que la teoría convencional predice su propia quiebra al intentar explicar el Big Bang. "El principal problema es que la relatividad general de Einstein predice su propio fallo en condiciones extremas, sobre todo en la singularidad del Big Bang", afirmó Niayesh Afshordi, haciendo hincapié en que ese punto la curvatura del espacio-tiempo resulta incalculable.
La nueva física cuántica
Al aplicar las reglas de la QQG, los científicos han descubierto que el universo pudo transitar por una etapa de alta energía mucho más estable y controlada de lo previsto. Esta hipótesis permite evitar la denominada singularidad, sustituyéndola por un estado inicial con temperatura y densidad finitas, lo que resuelve una de las mayores incoherencias de la cosmología actual.
La propuesta también arroja luz sobre la inflación cósmica, ese periodo de expansión veloz que ocurrió tras el nacimiento del todo. "En nuestro análisis, este marco también puede generar un período similar a la inflación sin tener que introducir manualmente un campo hipotético adicional", explicó el físico, sugiriendo que la propia naturaleza de la gravedad genera este proceso de forma orgánica.
En los modelos utilizados hasta la fecha, era imprescindible incluir un campo teórico conocido como inflaton para justificar la expansión. Sin embargo, este nuevo marco matemático logra que los ingredientes esenciales del universo surjan directamente de la teoría gravitatoria, simplificando la estructura necesaria para entender cómo evolucionó el espacio desde sus raíces.
Evidencias en el espacio
La transición hacia la física que observamos hoy
se produjo a medida que el cosmos se enfriaba, permitiendo que la gravedad recuperara su forma familiar descrita por
Albert Einstein. Este puente entre lo exótico y lo cotidiano ofrece una
continuidad matemática que antes no existía, permitiendo que las reglas de la
asymptotic freedom dominen solo en entornos de energía masiva.
El equipo de investigación confía en que
estas predicciones podrían verificarse mediante el estudio de las
ondas gravitacionales y el fondo cósmico de microondas. Según el autor, estas señales primigenias
contienen sutiles diferencias que permitirán distinguir este modelo de los escenarios convencionales, marcando el inicio de
una nueva era en nuestra comprensión del cosmos.