Después de más de 80 años desde el ataque de Pearl Harbor por parte de los japoneses el pecio de USS Arizona sigue perdiendo petroleo del que tenía cuando fue hundido.
Este fenómeno se conoce comúnmente como las "Lágrimas Negras del Arizona".
El acorazado estaba completamente cargado con aproximadamente 1.5 millones de galones de petróleo el día anterior al ataque.
A pesar de la gran explosión que partió el barco en dos, muchos de sus tanques de combustible sobrevivieron, y se estima que entre 500,000-600,000 galones permanecen atrapados dentro del pecio.
El petróleo continúa filtrándose a un ritmo lento, estimado en aproximadamente un cuarto hasta 9 cuartos de galón por día. En los últimos 80 años, han filtrado aproximadamente 50,000 a 65,000 galones en Pearl Harbor.
La decisión de no retirar el petróleo restante ni levantar el barco se debe a varias razones. El USS Arizona es considerado una tumba de guerra, con 1,177 tripulantes enterrados en el interior. Además, los intentos de extraer el petróleo podrían romper los compartimentos de combustible y causar un desastre ecológico.
En cambio, el naufragio se ha convertido en un "laboratorio vivo" para científicos que estudian el destino a largo plazo del petróleo en ambientes sumergidos.
Este fenómeno se conoce comúnmente como las "Lágrimas Negras del Arizona".
El acorazado estaba completamente cargado con aproximadamente 1.5 millones de galones de petróleo el día anterior al ataque.
A pesar de la gran explosión que partió el barco en dos, muchos de sus tanques de combustible sobrevivieron, y se estima que entre 500,000-600,000 galones permanecen atrapados dentro del pecio.
El petróleo continúa filtrándose a un ritmo lento, estimado en aproximadamente un cuarto hasta 9 cuartos de galón por día. En los últimos 80 años, han filtrado aproximadamente 50,000 a 65,000 galones en Pearl Harbor.
La decisión de no retirar el petróleo restante ni levantar el barco se debe a varias razones. El USS Arizona es considerado una tumba de guerra, con 1,177 tripulantes enterrados en el interior. Además, los intentos de extraer el petróleo podrían romper los compartimentos de combustible y causar un desastre ecológico.
En cambio, el naufragio se ha convertido en un "laboratorio vivo" para científicos que estudian el destino a largo plazo del petróleo en ambientes sumergidos.