Como persona que lleva de psicólogos y neurólogos desde los 8 años, he llegado a la conclusión de que los primeros, no me funcionan. Los segundos solo me han servido para conseguir ciertas ventajas sociales, de las cuáles al principio me avergonzaba y me cayeron como un jarro de agua fría, pero actualmente veo con buenos ojos. Sobretodo para el tema de mis oposiciones. Ayudarme con mis demonios internos, pues más bien poco.
La última vez que acudí a un psicólogo fue hace unos meses, y duré unas 10 sesiones, puesto que no me ayudaron o no vi ningún tipo de evolución.
A lo que voy, es que he llegado a la conclusión de que, en vez de apoyarnos tanto en psicólogos que solo quieren tú dinero (Ahora hablaremos de eso), deberíamos buscar la solución en nosotros mismos, o asumir estoicamente el problema o los problemas que llevamos en la mochila, y a partir de ahí, intentar mejorar.
Lo que no es lógico es pagar dinero a otra persona para que "te escuche". Es como ir de prostitutas y decir que has triunfado en el amor.
El psicólogo/a no te escucha con un interés genuino o real, (como lo podría hacer un familiar o un amigo), sino que sigue unas pautas profesionales, las cuáles le enseñaron en la universidad, y simplemente las aplica a tú caso. Le da igual quién seas, mientras que aflojes la pasta.
Tú mismo te podrías ayudar más si realmente tienes cierta capacidad reflexiva o introspectiva. Ese es, en mí opinión, el sentido de la vida: Solucionar tus demonios internos por tí mismo. No existe cosa más satisfactoria.
Para alguien que no sea capaz de hacerlo por sí mismo/a (por débil mental), le recomendaría apoyarse un poco en un verdadero amigo (a poder ser del mismo sexo), si es que necesita ser escuchado/aconsejado. La validación (aunque sea por compromiso, como se da en algunos casos), puede ayudar. También os digo que si es un verdadero amigo, os soltará todo sin filtros, o con los mínimos posibles (Yo soy de estos, y me la suda decir las cosas claras).
Pero lo recalco: Si tienes capacidad de ayudarte por tí mismo, hazlo. Será más duro, pero sin sufrimiento no hay evolución.
Yo mismo tuve lo que creo que fue depresión unos 2 años (dormir poco, comer menos, estar todo el santo día comiéndome la cabeza al punto de no poderme concentrar en los estudios, cara desencajada durante todo el día, falta de motivación para hacer deporte etc...), y jamás le conté a nadie. Lo supe ocultar muy bien, sobre todo a mí familia.
No recuerdo exactamente como, pero poco a poco fui mejorando. Aprobar las oposiciones me ayudó bastante, sumado a un par de cambios físicos, y simplemente terminar de asumir quién soy y de que soy o no capaz. No significa no tener ambición, sino ser realista.
Por eso mismo cierro diciendo que los psicólogos, si, te pueden ayudar dependiendo de que tipo de persona seas, pero no es una ayuda genuina por ser quién eres, o porqué el profesional crea que la merezcas. No es empatía real, ya que no se puede empatizar con 40 personas (por poner un número), o más al año. Eres solo un número, un billete con patas al que recitar consejos aprendidos, dependiendo de tú caso individual, siguiendo un protocolo.
La ayuda está en vosotros.