Yo me crié la mitad de mi infancia con una gurú.
No era ni secta ni leches, mi madre conoció a la loca esa, el matrimonio se fue al carajo, mi padre se fue (Yo me iría a los 3 años con él, y a los 19 por mi cuenta) y la familia al completo, incluyendo abuelos, etc. fueron apartados.
Dejó el trabajo (Funcionaria, no digo más) y se dedicó a vivir de la pensión que pagaba mi padre, a quien dejó en bragas o casi.
Como extra, durante el tiempo en que se rompía el matrimonio mis padres decidieron que podían intentar levantar el matrimonio con otro crío. Mi hermana se ha criado con las dos locas, y el otro día buscando por curiosidad se dedica a flores de Bach y cosas de esas.
¿Cómo es? Pues... A ver... Ideas absurdas, castigos por cualquier cosa que no fuera lo que ella decía, palizas y sumisión a cualquier coste (No, no lo digo en broma, hablo de palizas como tal), me sacaron de 4º en su momento "porque no era un buen hijo" (Sí, he repetido 4º de EGB, a quien se le diga alucina) y gastos impagados. Recuerdo 2 o 3 cambios de piso por impagos, perros por todas partes, cachivaches electrónicos comprados a plazos...
La idea principal de toda la mierda ésta es tan absurda que me da literalmente vergüenza contarla, pero tomaba el libro de John Smith como base, y hasta ahí diré, que ya he dicho bastante.
El que entra en una secta para conocer gente, porque se siente sola, o lo que sea, no sabe lo que hace. Es decirle "NO" a tu cerebro y todo lo que estás viendo que no tiene sentido alguno.
Pero vamos, se aplica hoy en día a muchos otros campos, como partidos politicos o asociaciones deportivas, aunque a menor escala, claro está.