Si, al final la cuestión es que son más de los que se necesitan, y a la vez, cobran más de lo que deberían pa lo que hacen.
Recuerdo el video que colgó alguien no hace mucho sobre las partidas presupuestarias para ayuda a la juventud en algún sitio del país vasco. Al final la mitad del presupuesto se iba en los sueldos de los que los repartían, y se daba a entender que la faena que hacían entre, vamos a poner, 4, la podía hacer uno sin dedicarse a ello a jornada completa.
Pero al final las leyes las hacen ellos y cada vez van más enfocadas a defender esos privilegios que tienen.
No he votado nunca precisamente por la sensación que tengo de que todos y cada uno de ellos se ríen de nosotros en nuestros morros
Es complicado. Yo tampoco creo en la democracia representativa, en general. Mis ídolos por la izquierda suelen ser líderes carismáticos que han sabido sobreponerse a sus propios partidos, dominarlos, y a la vez no perderse en el camino y pelear para sacar a mucha gente de la pobreza. Gente como Lula da Silva o Xi Jinping.
El problema claro es que esos líderes son excepcionales. Entre otras cosas, porque la gente como ellos suele acabar aplastada por su propio partido o dimitiendo antes que hacerse con el poder. Un error, y su carrera se va al traste.
Por desgracia, ¿qué más tenemos? Antes teníamos el sindicalismo como contrapoder, pero la estrategia de UGT era crear un país dominado por el PSOE (a su manera, triunfaron), y la de la CNT era una estrategia fantasiosa sin nada de táctica: eliminar el estado, instaurar un sistema económico nunca puesto en práctica, y, por si fuera poco, llevarlo a cabo por analfabetos que no tenían ni idea de matemáticas, y menos aún de macroeconomía. Lo que siempre digo, el anarquismo es posible, lo que no es posible es que lo implanten los anarquistas.
Entonces... Se puede intentar reforzar el sindicalismo, cosas ardua y jodida, porque además España es un país de crédulos y una potencia mundial en desinformación (a la CNT y a Podemos se los cargaron con estrategias de desinformación magistrales). Y sino, ¿qué? ¿Dictadura? Pero dictadura, ¿cómo? Porque los dictadores de España no eran muy espabilados siquiera. Nunca tuvimos un Gadaffi, o un Stalin. A Franco se lo mitifica por hacer exactamente lo mismo que el resto de Europa Occidental, sólo que 20 años más tarde, y con mucha más imposición religiosa y represión.
La gran tragedia de la raza hispana es esa: No hemos encontrado un modelo político que se amolde a nuestra personalidad colectiva, y que a la vez, nos haga progresar, desarrollarnos y convertirnos en potencia por derecho propio. Los chinos lo encontraron, los ingleses y los yanquis también. Los rusos, los saudíes... Nosotros llevamos 500 años buscándolo, y aún no lo hemos encontrado.