Salud mental ¿cómo mantener la ansiedad a raya?

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31 Ene 2024
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Estreno el canal de salud mental escuchando los consejos de los shures que han tenido ansiedad y como han lidiado con ella.

llevo con ansiedad más de media vida y nunca me he medicado, lo único que me ayuda es el deporte pero no es suficiente, suelten sus consejos y experiencias por aquí.
 
Por experiencia propia deporte, cubos de rubbik, trabajos manuales tipo montar y fabricar cosas, cualquier cosa en que te tengas que centrar o concentrar mucho en eso... Pero llegará un momento que eso no te bastará... Ya te aviso
 
Por experiencia propia deporte, cubos de rubbik, trabajos manuales tipo montar y fabricar cosas, cualquier cosa en que te tengas que centrar o concentrar mucho en eso... Pero llegará un momento que eso no te bastará... Ya te aviso
luego te dejo un like que soy pobre
 
El deporte como dices es un pilar fundamental pero puede no ser suficiente.

¿Has probado a meditar shur? Hacer ejercicios de respiración vaya, no en plan espiritual ni frikadas de esas.

Lleva tiempo y hay que trabajarlo día a día pero te puede ayudar muchísimo.

Salu2.
 
Estreno el canal de salud mental escuchando los consejos de los shures que han tenido ansiedad y como han lidiado con ella.

llevo con ansiedad más de media vida y nunca me he medicado, lo único que me ayuda es el deporte pero no es suficiente, suelten sus consejos y experiencias por aquí.
Llena tu vida sosio
Detrás de la ansiedad hay infelisidad
 
Te digo los míos:
-Deporte
-Meditación
-Paseos con música
-Dieta baja en azúcar/ ultraprocesados(Parece que no pero influyen mucho)
 
Te digo los míos:
-Deporte
-Meditación
-Paseos con música
-Dieta baja en azúcar/ ultraprocesados(Parece que no pero influyen mucho)
me apunto esto: Dieta baja en azúcar/ ultraprocesados(Parece que no pero influyen mucho)
 
Yo creo que una cosa muy buena es aprender a exteriorizar tus sentimientos negativos de una forma apropiada, y también aprender a poner límites.

Me explico: a corto plazo, las personas que sufrimos con el conflicto podemos tender a ceder, no dar importancia a las cosas, etc. Nos sentimos mal y lo sabemos. Pero creemos que la confrontación no compensa.

La confrontación a corto plazo casi nunca compensa. El problema es que si vas callando, no estando en contacto con tus sentimientos y necesidades, incluso haciendo un papel para adaptarte mejor a los demás o a tu entorno...

A largo plazo tiene unas consecuencias fatales, emocionales, psicológicas, físicas y espirituales. Y físicas en el sentido que puedes llegar a enfermar por somatización de toda la mierda que llevas acumulada.

El otro extremo sería ser un gilipollas que dice todo lo que le pasa por la cabeza, sin tener tacto o consideración por los demás.

Ahí está el camino, creo yo. En ser capaz de comunicarte bien con los demás, protegiendo y priorizando tus intereses y necesidades, y al mismo tiempo controlado tus emociones, formas de comunicar y cuidando tus relaciones. Y esto en un entorno donde pueden haber personas hostiles, narcisistas, etc.

Bueno, esta es mi experiencia. Desde que trato de comunicarme mejor y de no ceder para evitar conflicto, estoy mejor. No es perfecto, pero ayuda.
 
Hoy estaba pensando en que me exijo mucho y no permito equivocarme, todos los errores los tengo que solucionar y no los puedo dejar en el pasado, quizá esté desvariando por la fiebre pero bueno lo comento
 
El deporte como dices es un pilar fundamental pero puede no ser suficiente.

¿Has probado a meditar shur? Hacer ejercicios de respiración vaya, no en plan espiritual ni frikadas de esas.

Lleva tiempo y hay que trabajarlo día a día pero te puede ayudar muchísimo.

Salu2.
no he probado la meditación nunca y no se si seré capaz pero me lo apunto.
 
no he probado la meditación nunca y no se si seré capaz pero me lo apunto.
Hay a gente que le funciona muy bien, pruebalo shur, no es mi caso por desgracia, pero dale una oportunidad
 
Leí un libro en el que un psicólogo trataba a una mujer, la cuál tenía mucha ansiedad por pensar que iba a sufrir un infarto, lo que hizo el psicólogo fue provocar un ataque de ansiedad a la persona en la consulta, en el momento que se presentó la ansiedad, cogió a la chica y la puso a correr y saltar por la sala, le pregunto si pensaba que alguien a punto de sufrir un infarto podría hacer deporte, ella dijo que no, y se curo de esa forma
 
Dale una vuelta al título Shur.
Lo de ¿como mantener la ansiedad a raya?
no se, no termino de verlo...
 
Dale una vuelta al título Shur.
Lo de ¿como mantener la ansiedad a raya?
no se, no termino de verlo...
Entiendo que es algo que hay qe aceptar y lo dices x eso?
 
Estreno el canal de salud mental escuchando los consejos de los shures que han tenido ansiedad y como han lidiado con ella.

llevo con ansiedad más de media vida y nunca me he medicado, lo único que me ayuda es el deporte pero no es suficiente, suelten sus consejos y experiencias por aquí.
Pues a mi lo único que me funciona es fumarme un canutillo de hierba después de cenar cuando los niños ya están durmiendo
 
Si empiezas con las rayas, no creo que sean buenas para la ansiedad...
 
Si empiezas con las rayas, no creo que sean buenas para la ansiedad...
Jajajaja ostia pues a mí la farlopa me la quitaba bastante, al dia siguiente era otra historia
 
Pues a mi lo único que me funciona es fumarme un canutillo de hierba después de cenar cuando los niños ya están durmiendo
hace años que no lo consumo, de hecho si tomo THC se me pone el corazón a 1000.
 
Para mí meditar, hacer deporte y tratar de salir a andar en horas de sol.

Es difícil, porque tengo una situación chunga en casa, pero intento aunque sea dedicarme dos horas a la semana...

Además, cuando tengo episodios gordos, intento centrarme en cualquier otra cosa, mantener la cabeza ocupada ayuda un mínimo.

Para mí lo peor son las noches, que cuando me da por sobre pensar o la situación de casa está en apogeo lo paso bastante mal... He aprendido a no quedarme metido en la cama, me levanto, bebo agua, un cigarro, me asomo por la ventana y procuro pensar en cosas que me agraden, a veces con éxito, otras no tanto...


A parte, ir a terapia, a mí me ayuda
 
Estreno el canal de salud mental escuchando los consejos de los shures que han tenido ansiedad y como han lidiado con ella.

llevo con ansiedad más de media vida y nunca me he medicado, lo único que me ayuda es el deporte pero no es suficiente, suelten sus consejos y experiencias por aquí.
CBD , que repito . No es droga - 2%.de THC , Maria descafeinada, hasta la venden en farmacias tipo aceite ...

O hincharse a follar
 
Para mí meditar, hacer deporte y tratar de salir a andar en horas de sol.

Es difícil, porque tengo una situación chunga en casa, pero intento aunque sea dedicarme dos horas a la semana...

Además, cuando tengo episodios gordos, intento centrarme en cualquier otra cosa, mantener la cabeza ocupada ayuda un mínimo.

Para mí lo peor son las noches, que cuando me da por sobre pensar o la situación de casa está en apogeo lo paso bastante mal... He aprendido a no quedarme metido en la cama, me levanto, bebo agua, un cigarro, me asomo por la ventana y procuro pensar en cosas que me agraden, a veces con éxito, otras no tanto...


A parte, ir a terapia, a mí me ayuda

Creo que estas haciendo todo lo correcto en una situacion como la que estas viviendo.
 
CBD , que repito . No es droga - 2%.de THC , Maria descafeinada, hasta la venden en farmacias tipo aceite ...

O hincharse a follar
Hace algo en aceite? Yo compre un par de veces pa fumar y coloca algo, no me molo mucho
 
Por no variar, meto tocho, y te cuento mi experiencia.


El que quiera leer siempre es bienvenido, pero pido por favor que esto no se reproduzca para coñas.


Esto que voy a contar lo he contado pocas veces, al menos por escrito.

Los motivos de porqué un día me dio ansiedad, son irrelevantes. Para ser sincera, aunque puedo tomar retazos aquí y allá, aún no tengo claro qué pudo ser. ¿Una infancia de mierda? ¿Recuerdos traumáticos? Tal vez, un poco de todo.. parches que metí en mi vida y un día no soportaron la herida.

En fin. Un día, con 23 años, cuando lo tenía TODO, me dio mi primer ataque de pánico. Fue en un cine. Nisiquiera sabía qué era. Solo necesité salir de esa sala, mojarme la cara, y aguanté como pude a que acabara la peli. Una de "la edad de hielo" era, nada que pudiera traer a la superficie algo malo...

Tras ese día vinieron otros del estilo. Un día que pensaba que infartaba en el super. Otro que en el curro me desmayé.. y así.

Cuando digo que lo tenía todo, me refiero a todo lo que una persona normal podría querer: un buen trabajo donde sentía que valía, pareja, a mi madre, amigos, mi hogar y unas cuantas mascotas.. vida social, viajes de cuando en cuando... No vivía penurias económicas ni había nada preocupante a mí alrededor.

Esto se alargó un año. Nada reseñable, un malestar puntual aquí y allá, visita nocturna a urgencias, diazepan bajo la lengua, y de vuelta al ruedo. En ese tiempo lo dejé con mi pareja de aquel entonces, pero bueno, tampoco fue nada jodido porque la relación había pasado a ser a distancia, y él era bastante pasota así que el paso lógico era separarnos. No fue duro ni nada, porque se había asumido por ambas partes de forma progresiva.

Llegó un punto que lo achaqué al trabajo, por ser horario nocturno. Empecé a sentirme cada vez peor, y aunque me ofrecieron tomarme el tiempo que necesitara, yo no me veía de baja eternamente, y a la semana pedí marcharme. Se portaron bien y llegamos a un acuerdo económico (podrían haberme dejado marchar sin nada).

Y desocupada de lo que creía que era el infierno (cuando no...), realmente empecé a estar aún peor. No había noche que no acabara en urgencias. Ya me habían mencionado la palabra ansiedad, pero "no, yo no... Yo no estoy loca, no hay motivos". Estuve poco más de un año en paro, y en ese tiempo, agorafobia al canto, de la nada. Salir al portal era un mundo.

Coincidió que poco antes conocí a otro chico que realmente fue lo peor que pudo pasarme. Culpa mía. Mi autoestima estaba desaparecida en combate, y permití toda clase de humillaciones (salvo que me pegara), y me alejó de la gente que no había logrado alejar yo ya. Como al principio parecía que me apoyaba, lo metí en mi casa, a vivir del cuento mientras yo pagaba las facturas y la comida con mis ahorros y el paro. En cuanto cruzó el umbral, descubrió el tipo de persona que era y yo no tenía fuerzas para sacarlo. Al menos, si me daban ataques de pánico muy chungos, me alcanzaba a urgencias.

En fin.. al año me metí en la cabeza que debía volver a currar, pero para eso necesitaba poder salir de casa. Progresivamente fui saliendo del portal, pasarme a la acera de enfrente... Ahora lo recuerdo todo muy rápido. En poco tiempo ya volvía a salir. Encontré de nuevo curro de lo mio, haciendo de extra, y más o menos me volví a animar.

Pero seguía sin dormir bien, y eso me volvía totalmente tarumba. Mi médico de cabecera declinó derivarme a una unidad mental, y cito, "porque para eso tienes que estar hablando con las paredes". Supongo que decirle que pensaba en acabar con todo día sí y día también, no era bastante. Me recetó unos ansiolíticos que me tomé tres meses, no hicieron gran cosa, y con lo que comenzaba a volver a ganar, me busqué un psicólogo.

En ese tiempo, mi ex pareja tarado me tenía tan hasta el coño que traté de sacarlo de casa varias veces. Si no iba con la pena, iba con la ira, y nunca lograba que se fuera. Si hay una sola cosa que debo agradecer al profundo hastío y la sensación de que ya nada importaba, es lo siguiente:

Una tarde, tras no se qué movida con mi ex, y tras volver a negarse a irse, cogí un cuchillo y le espeté que ese día, uno de los dos se largaba. Yo no me reconocía, pero lo agradezco porque se ve que él tampoco, y sin mediar palabra recogió cuatro bolsas y estaba fuera en veinte minutos. Nisiquiera titubeó.

Entre el psicólogo y sentir que ya no tenía una garrapata manipuladora a mi lado, pensé que todo había acabado. Pero, recordemos que surgió de la nada... Y en fin, así siguió.

Tuve que cambiar de terapeuta tres veces. Uno hasta me recomendó tener hijos con ese esperpento de persona, que me daría "una razón de ser"... Pero al fin di con una chica que me ayudó mucho. En total fueron unos 6 años de terapia casi seguidos (más tardé volví con esta chica por una recaída, pero estoy avanzando mucho).

Aún así, me veía muchas veces llamando a mi madre o a una amiga a las 6 am, para intentar frenar el conato de ansiedad. Creo que el apoyo de ellas, fue clave. Más de una vez le rogué a mi madre que me internara. No podía más... Esa lucha conmigo misma, era agotadora. Cada vez tuve que ir llamando menos, tenía muchos días buenos, aunque formaba parte de la montaña rusa.

Bien, había aprendido a controlar un poco la ansiedad. Creo que a cada uno le puede funcionar algo distinto... Yo intentaba pensar en otra cosa, ponerle "voces" a ciertos pensamientos para no tomarlos en serio, o incluso dedicarle una hora al día, cuando yo pudiera, a todas esas cosas que querían rondar libremente... Eso me ayudó a tener más control, pero a efectos prácticos no solucionaron el problema. Eso sí, habíamos pasado de tener ataques de ansiedad todos los días, a dos o tres veces por semana. Tras cuatro años, es mucho decir.

Lo que realmente me ayudó MUCHO fue combinar la terapia con una psiquiatra y antidepresivos. Me costó horrores tomar esa decisión porque siempre me han dado miedo las pastillas, y con la experiencia de los ansiolíticos tampoco es que estuviera muy cómoda. Me animé por mi pareja (sí, a pesar de todo me las ingenié para meterme en otra relación, en la que ahora sigo), porque él realmente me apoyaba y yo notaba como con todos los síntomas, no le estaba dando lo que merecía.

En realidad, lo de tomar medicación lo sopesé algo antes, con una relación a distancia que tuve y que fue un error por mi parte. En esa montaña rusa, tuve una racha especialmente buena de 4 meses, donde decidí ir a conocer a un amigo online que tenía en península. Yo pensé que "me había curado", y aunque fueron unos meses muy buenos, cuando tocó bajar en esa montaña, se lo hice pasar muy mal a ese chico. No quise seguir viajando a verle cuando antes iba todas las semanas, apenas quería hablar, y le hice sufrir cuando en el fondo intentaba no arrastrarle conmigo. En fin, tiempo después no quise cometer el mismo error con mi actual pareja, y me dejé orientar por un psiquiatra. Todo siempre de pago, porque si esperamos por la seguridad social, ahí podemos morir.

Y ahí fue cuando comencé con los antidepresivos. Creo, sin lugar a dudas, que las primeras tres semanas fueron las peores con diferencia de todos esos años de ansiedad. Los efectos adversos, al principio, son aumentar todas las sensaciones de la ansiedad, o al menos así ocurrió en mi caso. Sumados a migrañas, mareos, vómitos... Si ya estaba en el chasis, parecía un zombie físicamente. Pero, justo tres semanas después, la remontada.

Volví a comer, volví a sentir algo, y aunque me afectaba en la libido (total, en plena ansiedad retroalimentada con depresión, yo tampoco es que fuera el alma de la fiesta en ese sentido), por fin tras unos 6 años de odisea, volvía a sentirme YO. De pocas cosas me arrepiento, pero una es no haberle dado oportunidad a la medicación antes.

Estuve cerca de 9 meses con la medicación, y controlada por el medico fui bajando la dosis hasta quitarla. Lo del "mono" es una paparrucha, al menos en mi experiencia. Estuve bien todo un año, sin pastillas, y luego tuve una breve recaída. Digo breve porque está vez en cuando vi que me pasé dos noches sin dormir pensando en mierdas, pedí cita con mi psicóloga y volví a tomar las pastillas, esta vez solo seis meses (salió bien, pero las dejé sola, cosa que no recomiendo a NADIE).

En esta ocasión quise aplicar otro método, por recomendación de mi psicóloga. En lugar de intentar frenar la ansiedad o pensar en otra cosa, me dediqué en cuerpo y alma a tener un ataque de ansiedad. Dejé fluir los pensamientos, que rondaran libres... ¿Qué sucedió? Nada. Juro que desde ese día no he vuelto a tener uno. Fue con 31 años, ahora voy a cumplir 37.

No negaré que siempre tuve (y tengo) el apoyo del Diazepan. Pero ya es más por "vicio" que por otra cosa. Entrecomillo porque me tomo uno cada tres meses si veo que me va a costar dormir. Pero en su momento, al anticipar un conato, y si no estaba muy nerviosa, ayudaba. Al final es un parche, para qué vamos a negarlo, pero si ayuda, bienvenido sea.

He pasado verdaderas mierdas en estos últimos años. La muerte de mi padre, la muerte de varias mascotas que llevaban media vida conmigo... El COVID con su respectivo ERTE que parecía que no iba a acabar nunca... Verme muy mal económicamente durante esa racha... Y aún así, he estado bien. He tenido momentos muy similares a un ataque de pánico, pero justificados. Momentos de ira, de rabia, de querer romper cosas... Pero repito, justificados por movidas, no por "nada", que era lo que me mataba por dentro... Que no existiera una razón.

Ahora quizás es fácil decirlo, pero en su momento, cuando estuve con la medicación, me dije que si tenía que tomarla toda la vida para sentirme bien, pues que así fuera. Hay personas que tienen que tomar insulina, pues esto es lo mismo. Al final no me ha hecho falta llegar a tanto... Pero no pasaría nada por tener que lidiar con esto de esa forma, quiero decir. Si el día de mañana volviera a darme, me tiraría de cabeza a otra tanda, puesto que a mí me sirvió (y a la primera.. a veces hay que probar varios medicamentos o dosis). Es igual con la terapia... Buscar hasta encontrar el que te encaja.

Yo sé que hay mucho miedo o desconocimiento a ciertas cosas, pero yo siempre pensaré que funciona, si el profesional es el adecuado. Vamos a ver... Estaba dispuesta a que me hicieran un exorcismo jajaja así que la terapia es una opción más que viable.

Dicha toda esta mierda que te puedes saltar...

A mí el consejo del deporte no me funcionó pero porque soy más vaga que una almeja. Si a ti te gusta, dale caña, porque es un hecho que beneficia en muchos sentidos. Una buena rutina, tanto de comida como de sueño, también es ideal.

A otras personas les va bien meditar, o alguna actividad como el yoga. Yo es algo que intenté y lo siento, pero cerrar los ojos y estar a merced de mis monstruos no era efectivo.

A mí me funcionaron un conjunto de "tips" y métodos que fui cogiendo de aquí y allá, especialmente en terapia. Puede que no todos los psicólogos que me tocaron fueran buenos o me inspiraran confianza, pero de todos saqué algún "truqui".

Uno que me iba muy bien, para parar la ansiedad cuando notaba que venía, era tener un "anclaje"


El método consiste en lo siguiente.

Lo primero es tomar un recuerdo, real o ficticio (osea, una fantasía), y esperar a un momento de calma. En ese momento, empiezas a pensar en ese recuerdo. El mío consistía en algo de mi infancia que, aunque rodeado de porquería (porque los motivos para estar en ese parque no eran precisamente felices), a mí me aportaba seguridad. Pensaba en el Carrousel de caballitos en el que me montaba mientras mi madre me miraba y sonreía al verme contenta. En fin... Piensas en ello, e intentas fijarte en cada detalle.. si hay flores, de qué color son, si hay brisa, si es cálida... Si hay olores, si estás comiendo algo a qué sabe... Bueno, creo que me estoy explicando.

Una vez tengas ese recuerdo o fantasía bien vívido en tu cabeza, llega el momento de relacionarlo al "ahora". Y eso se hace buscando un gesto poco común. El mío era pellizcarme el muslo (flojito). Puede valer apretarte un dedo, rodearte la muñeca con una mano, ponerle la mano en el pecho... Haces el gesto, y vas pensando en tu movida, intentando mantenerla ahí con todo lujo de detalles.

Esto hay que ir "recargándolo" de cuando en cuando, siempre en momento de calma, nunca durante la ansiedad.

Y así, cuando notes que empiezas a descargar y a ponerte nervioso, haces el gesto y te llevará de forma automática a ese pensamiento, liberándote de sufrir un ataque de ansiedad propiamente dicho.

A lo mejor no funciona a la primera, pero te aseguro que ayuda mucho con la práctica.

Más tips...
Un color, un olor, un ruido, algo que puedas tocar.

Cuando empieces a notar que te sientes mal, busca en la habitación algo del color que quieras. Intenta diferenciar un olor concreto. Escucha atentamente y reconoce un ruido, y por último toca algo y siente la textura.

Es una tontería, pero normalmente con conseguir pensar tan solo 3 minutos en otra cosa, ya detienes un ataque de ansiedad.

Y esto es válido con cualquier otra cosa, aunque normalmente es difícil centrarse en esos momentos en leer un libro o prestar atención a una serie... Por eso esto de los "4 sentidos", es algo más efectivo.

La respiración, o más bien, los ejercicios de respiración, también ayudan bastante. Concretamente, la respiración 4 7 8.

Inspiras durante 4 segundos, mantienes 7, y sueltas durante 8 segundos. Repites un par de veces, y lo habitual es conseguir relajarte por tí mismo, en lo que te concentras contando.


Yo no descartaría acudir a un especialista de todas formas. Cuando algo se arraiga durante tanto tiempo, es altamente probable que el problema ya sea un desorden químico... Y oye, químico se combate con químico.

Mucho ánimo, y ojalá nos puedas contar mejoras.
 
Por no variar, meto tocho, y te cuento mi experiencia.


El que quiera leer siempre es bienvenido, pero pido por favor que esto no se reproduzca para coñas.


Esto que voy a contar lo he contado pocas veces, al menos por escrito.

Los motivos de porqué un día me dio ansiedad, son irrelevantes. Para ser sincera, aunque puedo tomar retazos aquí y allá, aún no tengo claro qué pudo ser. ¿Una infancia de mierda? ¿Recuerdos traumáticos? Tal vez, un poco de todo.. parches que metí en mi vida y un día no soportaron la herida.

En fin. Un día, con 23 años, cuando lo tenía TODO, me dio mi primer ataque de pánico. Fue en un cine. Nisiquiera sabía qué era. Solo necesité salir de esa sala, mojarme la cara, y aguanté como pude a que acabara la peli. Una de "la edad de hielo" era, nada que pudiera traer a la superficie algo malo...

Tras ese día vinieron otros del estilo. Un día que pensaba que infartaba en el super. Otro que en el curro me desmayé.. y así.

Cuando digo que lo tenía todo, me refiero a todo lo que una persona normal podría querer: un buen trabajo donde sentía que valía, pareja, a mi madre, amigos, mi hogar y unas cuantas mascotas.. vida social, viajes de cuando en cuando... No vivía penurias económicas ni había nada preocupante a mí alrededor.

Esto se alargó un año. Nada reseñable, un malestar puntual aquí y allá, visita nocturna a urgencias, diazepan bajo la lengua, y de vuelta al ruedo. En ese tiempo lo dejé con mi pareja de aquel entonces, pero bueno, tampoco fue nada jodido porque la relación había pasado a ser a distancia, y él era bastante pasota así que el paso lógico era separarnos. No fue duro ni nada, porque se había asumido por ambas partes de forma progresiva.

Llegó un punto que lo achaqué al trabajo, por ser horario nocturno. Empecé a sentirme cada vez peor, y aunque me ofrecieron tomarme el tiempo que necesitara, yo no me veía de baja eternamente, y a la semana pedí marcharme. Se portaron bien y llegamos a un acuerdo económico (podrían haberme dejado marchar sin nada).

Y desocupada de lo que creía que era el infierno (cuando no...), realmente empecé a estar aún peor. No había noche que no acabara en urgencias. Ya me habían mencionado la palabra ansiedad, pero "no, yo no... Yo no estoy loca, no hay motivos". Estuve poco más de un año en paro, y en ese tiempo, agorafobia al canto, de la nada. Salir al portal era un mundo.

Coincidió que poco antes conocí a otro chico que realmente fue lo peor que pudo pasarme. Culpa mía. Mi autoestima estaba desaparecida en combate, y permití toda clase de humillaciones (salvo que me pegara), y me alejó de la gente que no había logrado alejar yo ya. Como al principio parecía que me apoyaba, lo metí en mi casa, a vivir del cuento mientras yo pagaba las facturas y la comida con mis ahorros y el paro. En cuanto cruzó el umbral, descubrió el tipo de persona que era y yo no tenía fuerzas para sacarlo. Al menos, si me daban ataques de pánico muy chungos, me alcanzaba a urgencias.

En fin.. al año me metí en la cabeza que debía volver a currar, pero para eso necesitaba poder salir de casa. Progresivamente fui saliendo del portal, pasarme a la acera de enfrente... Ahora lo recuerdo todo muy rápido. En poco tiempo ya volvía a salir. Encontré de nuevo curro de lo mio, haciendo de extra, y más o menos me volví a animar.

Pero seguía sin dormir bien, y eso me volvía totalmente tarumba. Mi médico de cabecera declinó derivarme a una unidad mental, y cito, "porque para eso tienes que estar hablando con las paredes". Supongo que decirle que pensaba en acabar con todo día sí y día también, no era bastante. Me recetó unos ansiolíticos que me tomé tres meses, no hicieron gran cosa, y con lo que comenzaba a volver a ganar, me busqué un psicólogo.

En ese tiempo, mi ex pareja tarado me tenía tan hasta el coño que traté de sacarlo de casa varias veces. Si no iba con la pena, iba con la ira, y nunca lograba que se fuera. Si hay una sola cosa que debo agradecer al profundo hastío y la sensación de que ya nada importaba, es lo siguiente:

Una tarde, tras no se qué movida con mi ex, y tras volver a negarse a irse, cogí un cuchillo y le espeté que ese día, uno de los dos se largaba. Yo no me reconocía, pero lo agradezco porque se ve que él tampoco, y sin mediar palabra recogió cuatro bolsas y estaba fuera en veinte minutos. Nisiquiera titubeó.

Entre el psicólogo y sentir que ya no tenía una garrapata manipuladora a mi lado, pensé que todo había acabado. Pero, recordemos que surgió de la nada... Y en fin, así siguió.

Tuve que cambiar de terapeuta tres veces. Uno hasta me recomendó tener hijos con ese esperpento de persona, que me daría "una razón de ser"... Pero al fin di con una chica que me ayudó mucho. En total fueron unos 6 años de terapia casi seguidos (más tardé volví con esta chica por una recaída, pero estoy avanzando mucho).

Aún así, me veía muchas veces llamando a mi madre o a una amiga a las 6 am, para intentar frenar el conato de ansiedad. Creo que el apoyo de ellas, fue clave. Más de una vez le rogué a mi madre que me internara. No podía más... Esa lucha conmigo misma, era agotadora. Cada vez tuve que ir llamando menos, tenía muchos días buenos, aunque formaba parte de la montaña rusa.

Bien, había aprendido a controlar un poco la ansiedad. Creo que a cada uno le puede funcionar algo distinto... Yo intentaba pensar en otra cosa, ponerle "voces" a ciertos pensamientos para no tomarlos en serio, o incluso dedicarle una hora al día, cuando yo pudiera, a todas esas cosas que querían rondar libremente... Eso me ayudó a tener más control, pero a efectos prácticos no solucionaron el problema. Eso sí, habíamos pasado de tener ataques de ansiedad todos los días, a dos o tres veces por semana. Tras cuatro años, es mucho decir.

Lo que realmente me ayudó MUCHO fue combinar la terapia con una psiquiatra y antidepresivos. Me costó horrores tomar esa decisión porque siempre me han dado miedo las pastillas, y con la experiencia de los ansiolíticos tampoco es que estuviera muy cómoda. Me animé por mi pareja (sí, a pesar de todo me las ingenié para meterme en otra relación, en la que ahora sigo), porque él realmente me apoyaba y yo notaba como con todos los síntomas, no le estaba dando lo que merecía.

En realidad, lo de tomar medicación lo sopesé algo antes, con una relación a distancia que tuve y que fue un error por mi parte. En esa montaña rusa, tuve una racha especialmente buena de 4 meses, donde decidí ir a conocer a un amigo online que tenía en península. Yo pensé que "me había curado", y aunque fueron unos meses muy buenos, cuando tocó bajar en esa montaña, se lo hice pasar muy mal a ese chico. No quise seguir viajando a verle cuando antes iba todas las semanas, apenas quería hablar, y le hice sufrir cuando en el fondo intentaba no arrastrarle conmigo. En fin, tiempo después no quise cometer el mismo error con mi actual pareja, y me dejé orientar por un psiquiatra. Todo siempre de pago, porque si esperamos por la seguridad social, ahí podemos morir.

Y ahí fue cuando comencé con los antidepresivos. Creo, sin lugar a dudas, que las primeras tres semanas fueron las peores con diferencia de todos esos años de ansiedad. Los efectos adversos, al principio, son aumentar todas las sensaciones de la ansiedad, o al menos así ocurrió en mi caso. Sumados a migrañas, mareos, vómitos... Si ya estaba en el chasis, parecía un zombie físicamente. Pero, justo tres semanas después, la remontada.

Volví a comer, volví a sentir algo, y aunque me afectaba en la libido (total, en plena ansiedad retroalimentada con depresión, yo tampoco es que fuera el alma de la fiesta en ese sentido), por fin tras unos 6 años de odisea, volvía a sentirme YO. De pocas cosas me arrepiento, pero una es no haberle dado oportunidad a la medicación antes.

Estuve cerca de 9 meses con la medicación, y controlada por el medico fui bajando la dosis hasta quitarla. Lo del "mono" es una paparrucha, al menos en mi experiencia. Estuve bien todo un año, sin pastillas, y luego tuve una breve recaída. Digo breve porque está vez en cuando vi que me pasé dos noches sin dormir pensando en mierdas, pedí cita con mi psicóloga y volví a tomar las pastillas, esta vez solo seis meses (salió bien, pero las dejé sola, cosa que no recomiendo a NADIE).

En esta ocasión quise aplicar otro método, por recomendación de mi psicóloga. En lugar de intentar frenar la ansiedad o pensar en otra cosa, me dediqué en cuerpo y alma a tener un ataque de ansiedad. Dejé fluir los pensamientos, que rondaran libres... ¿Qué sucedió? Nada. Juro que desde ese día no he vuelto a tener uno. Fue con 31 años, ahora voy a cumplir 37.

No negaré que siempre tuve (y tengo) el apoyo del Diazepan. Pero ya es más por "vicio" que por otra cosa. Entrecomillo porque me tomo uno cada tres meses si veo que me va a costar dormir. Pero en su momento, al anticipar un conato, y si no estaba muy nerviosa, ayudaba. Al final es un parche, para qué vamos a negarlo, pero si ayuda, bienvenido sea.

He pasado verdaderas mierdas en estos últimos años. La muerte de mi padre, la muerte de varias mascotas que llevaban media vida conmigo... El COVID con su respectivo ERTE que parecía que no iba a acabar nunca... Verme muy mal económicamente durante esa racha... Y aún así, he estado bien. He tenido momentos muy similares a un ataque de pánico, pero justificados. Momentos de ira, de rabia, de querer romper cosas... Pero repito, justificados por movidas, no por "nada", que era lo que me mataba por dentro... Que no existiera una razón.

Ahora quizás es fácil decirlo, pero en su momento, cuando estuve con la medicación, me dije que si tenía que tomarla toda la vida para sentirme bien, pues que así fuera. Hay personas que tienen que tomar insulina, pues esto es lo mismo. Al final no me ha hecho falta llegar a tanto... Pero no pasaría nada por tener que lidiar con esto de esa forma, quiero decir. Si el día de mañana volviera a darme, me tiraría de cabeza a otra tanda, puesto que a mí me sirvió (y a la primera.. a veces hay que probar varios medicamentos o dosis). Es igual con la terapia... Buscar hasta encontrar el que te encaja.

Yo sé que hay mucho miedo o desconocimiento a ciertas cosas, pero yo siempre pensaré que funciona, si el profesional es el adecuado. Vamos a ver... Estaba dispuesta a que me hicieran un exorcismo jajaja así que la terapia es una opción más que viable.

Dicha toda esta mierda que te puedes saltar...

A mí el consejo del deporte no me funcionó pero porque soy más vaga que una almeja. Si a ti te gusta, dale caña, porque es un hecho que beneficia en muchos sentidos. Una buena rutina, tanto de comida como de sueño, también es ideal.

A otras personas les va bien meditar, o alguna actividad como el yoga. Yo es algo que intenté y lo siento, pero cerrar los ojos y estar a merced de mis monstruos no era efectivo.

A mí me funcionaron un conjunto de "tips" y métodos que fui cogiendo de aquí y allá, especialmente en terapia. Puede que no todos los psicólogos que me tocaron fueran buenos o me inspiraran confianza, pero de todos saqué algún "truqui".

Uno que me iba muy bien, para parar la ansiedad cuando notaba que venía, era tener un "anclaje"


El método consiste en lo siguiente.

Lo primero es tomar un recuerdo, real o ficticio (osea, una fantasía), y esperar a un momento de calma. En ese momento, empiezas a pensar en ese recuerdo. El mío consistía en algo de mi infancia que, aunque rodeado de porquería (porque los motivos para estar en ese parque no eran precisamente felices), a mí me aportaba seguridad. Pensaba en el Carrousel de caballitos en el que me montaba mientras mi madre me miraba y sonreía al verme contenta. En fin... Piensas en ello, e intentas fijarte en cada detalle.. si hay flores, de qué color son, si hay brisa, si es cálida... Si hay olores, si estás comiendo algo a qué sabe... Bueno, creo que me estoy explicando.

Una vez tengas ese recuerdo o fantasía bien vívido en tu cabeza, llega el momento de relacionarlo al "ahora". Y eso se hace buscando un gesto poco común. El mío era pellizcarme el muslo (flojito). Puede valer apretarte un dedo, rodearte la muñeca con una mano, ponerle la mano en el pecho... Haces el gesto, y vas pensando en tu movida, intentando mantenerla ahí con todo lujo de detalles.

Esto hay que ir "recargándolo" de cuando en cuando, siempre en momento de calma, nunca durante la ansiedad.

Y así, cuando notes que empiezas a descargar y a ponerte nervioso, haces el gesto y te llevará de forma automática a ese pensamiento, liberándote de sufrir un ataque de ansiedad propiamente dicho.

A lo mejor no funciona a la primera, pero te aseguro que ayuda mucho con la práctica.

Más tips...
Un color, un olor, un ruido, algo que puedas tocar.

Cuando empieces a notar que te sientes mal, busca en la habitación algo del color que quieras. Intenta diferenciar un olor concreto. Escucha atentamente y reconoce un ruido, y por último toca algo y siente la textura.

Es una tontería, pero normalmente con conseguir pensar tan solo 3 minutos en otra cosa, ya detienes un ataque de ansiedad.

Y esto es válido con cualquier otra cosa, aunque normalmente es difícil centrarse en esos momentos en leer un libro o prestar atención a una serie... Por eso esto de los "4 sentidos", es algo más efectivo.

La respiración, o más bien, los ejercicios de respiración, también ayudan bastante. Concretamente, la respiración 4 7 8.

Inspiras durante 4 segundos, mantienes 7, y sueltas durante 8 segundos. Repites un par de veces, y lo habitual es conseguir relajarte por tí mismo, en lo que te concentras contando.


Yo no descartaría acudir a un especialista de todas formas. Cuando algo se arraiga durante tanto tiempo, es altamente probable que el problema ya sea un desorden químico... Y oye, químico se combate con químico.

Mucho ánimo, y ojalá nos puedas contar mejoras.
Yo de la química he oído de todo ya, que el tema el descenso de serotonina es falso por un lado, por otro que no, uno ya no sabe qe creer.
Pues ya me alegro qe te sirviesen shura, a mi fatal todas, pero bue, algun día será
 
Yo de la química he oído de todo ya, que el tema el descenso de serotonina es falso por un lado, por otro que no, uno ya no sabe qe creer.
Pues ya me alegro qe te sirviesen shura, a mi fatal todas, pero bue, algun día será
No creo que hubiera funcionado la medicación si no la hubiera combinado con terapia. Tenía mucha mierda que sacar, y que entender.

En concreto lo que mencionó la compañera en la primera página: aprender a comunicar lo que se necesita y lo que no.

Yo siempre he sido demasiado permisiva, porque tenía el complejo de salvadora del mundo y de querer que los demás estuvieran bien (suele ser un rasgo muy común en este tipo de padecimientos). Cuando comencé a decir "no", con cabeza se entiende, también me fui sintiendo mejor.

La medicación a mí no me hizo "feliz" por la cara. Lo que hizo es que no sintiera esa "nada" que ya era habitual y me dio un empujón para tomar las riendas. La felicidad luego la tuve que fabricar por mi misma, aunque eso sí, ahora tengo otra perspectiva al respecto y me basta con mucho menos.

Ahora soy de las idiotas que sonríe cuando llega a casa y mira al cielo estrellado a las 5 de la mañana tras el curro. O en verano cuando brotan los naranjos y apesta todo a azahar... Antes todo eso me pasaba desapercibido.
 
No creo que hubiera funcionado la medicación si no la hubiera combinado con terapia. Tenía mucha mierda que sacar, y que entender.

En concreto lo que mencionó la compañera en la primera página: aprender a comunicar lo que se necesita y lo que no.

Yo siempre he sido demasiado permisiva, porque tenía el complejo de salvadora del mundo y de querer que los demás estuvieran bien (suele ser un rasgo muy común en este tipo de padecimientos). Cuando comencé a decir "no", con cabeza se entiende, también me fui sintiendo mejor.

La medicación a mí no me hizo "feliz" por la cara. Lo que hizo es que no sintiera esa "nada" que ya era habitual y me dio un empujón para tomar las riendas. La felicidad luego la tuve que fabricar por mi misma, aunque eso sí, ahora tengo otra perspectiva al respecto y me basta con mucho menos.

Ahora soy de las idiotas que sonríe cuando llega a casa y mira al cielo estrellado a las 5 de la mañana tras el curro. O en verano cuando brotan los naranjos y apesta todo a azahar... Antes todo eso me pasaba desapercibido.
Pues ya me alegro shura, por lo menos historias así hacen ver qe se puede salir, a mí me mola leer estás cosas, supongo que cada uno tendrá su proceso, gracias x compratirlo
 
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