Pego lo que he puesto en otro hilo:
@McClellan ,
@collaceo ,
@Requerid0
–Usted es pedagoga, hablemos ahora de educación y de los efectos de la ideología en ella. Empecemos por una pregunta general: ¿Por qué fracasan en España todas las leyes educativas?
–Porque se han introducido unos modelos que no solamente fracasan en España, sino que fracasan en cualquier país. Me refiero a la idea de la educación progresista, nueva educación, nueva pedagogía, que es una idea basada en el igualitarismo combinado con la ausencia de exigencia, de esfuerzo. El deseo de que todos los alumnos salgan iguales es tan fuerza que no se exige esfuerzo, no se hacen exámenes, no se aprovechan bien el tiempo.
Como consecuencia, hay desordenes en las aulas, es menos atractivo ser profesor, no se atrae a los más idóneos a la profesión docente y empiezan a bajar los resultados.
Las diferentes leyes han fracasado porque no han cambiado esa idea fundamental de una talla para todos
Es un proceso gradual, el deterioro no se ve de inmediato. En cuanto se toma una decisión (equivocada) y en un horizonte de 10 o 15 años se empieza a ver que se van los mejores profesores.
Cuando pasa el tiempo, también los padres de los alumnos han pasado pr ese nuevo régimen y son más indulgentes hacia sus hijos, exigen menos en casa, hay menos orden en la casa… Los nuevos profesores también han pasado por ese método, se han exigido menos y en la formación docente se exige menos… Es todo un proceso y hay que pensar en 20 o 25 años para que se vean todos los resultados de una decisión.
Lo más llamativo en España es la ley Logse de 1990. En Suecia tenemos una ley similar de 1962, en Gran Bretaña también hay una ley similar, en Francia hay una ley así, y se llama en general ley de colegio único.
Lo fundamental de estas leyes es que los alumnos estén con el mismo currículo, en el mismo grupo hasta los 16 años y que estudien las mismas cosas al mismo ritmo. Es un método que se llama una talla para todos y el propósito es obtener un tipo de justicia social.
¿Por qué fracasa? Porque los alumnos son diferentes, y eso es lo que no se quiere admitir.
Antes se exigía más y funcionaba mejor. Los países asiáticos aplican más exigencia a todos y los resultados son mejores. Si el programa es el mismo para todos y no se exige, el resultado es decepcionante. Esto no es solamente un fenómeno español, así funciona en todos sitios.
Las diferentes leyes han fracasado porque no han cambiado esa idea fundamental de una talla para todos. Si se mantiene ese modelo y solo se hacen pequeños cambios en la superficie, no cambia nada en el fondo.
Yo he estudiado el fracaso de este modelo en diferentes modelos occidentales y veo que en España introduce un modelo que ya se sabe que ha fracasado.
–Vivimos en tiempos de ofensiva de la ideología woke. ¿De qué manera se está introduciendo es ideología en las nuevas generaciones?
–Lamentablemente se introduce masivamente por todos los canales que existen, y podemos empezar por la escuela. Son muchos los países que ponen en sus currículos las teorías de género, las teorías multiculturalistas, la educación sexual y, con ella, una discusión sobre la homosexualidad.
Es algo que 20 años no hubiéramos pensado que fuera posible. Los gobiernos lo introducen en los currículos y obligan a los profesores a enseñarlo y obligan a los editores a introducirlo en los libros de texto.
En las universidades no solamente se introduce en las diferentes materias, sino que se crean materias especiales: estudios de género, estudios de etnicidad, estudios de esto y de lo otro.
Es muy difícil que los profesores e investigadores digan algo, porque temen por su puesto, temen ser cancelados
Es un tipo de corrupción en la universidad. La universidad se fundó para investigar sobre lo que era verdad y enseñar lo que se demostró que era verdad.
Si se establecen institutos, facultades especiales sobre teorías o ideologías, es decir, algo no comprobado, entonces eso va contra la ética de la universidad.
Y en ese sentido es una corrupción de la idea misma de la misión de la universidad. En la vida práctica en la universidad obliga a los colegas de otras asignaturas a negociar con esas facultades ideologizadas, a compartir el dinero de la investigación, a competir con ellos.
Después de establecerse, los que representan a estas disciplinas pueden exigir dinero para investigación, que se creen cursos, que haya becas de doctorando, que pueda haber revistas especializadas para esas nuevas materias, y ahí se cierra el círculo, porque los investigadores y profesores pueden publicar sus trabajos en esas revistas y utilizar esos textos como merito, evaluarse los unos a los otros, ser miembros de los jurados para elegir un puesto…
Lo que era la manera de comprobar la calidad del trabajo universitario, de investigación o de enseñanza, ya no funciona como antes, porque ya no se basa en esos resultados comprobados y aceptados por todos.
Y eso es corrupción. Aquí hay un dinero que no se ve porque va a través de los presupuestos y lo que va a las asignaturas de este tipo (con sesgo woke), no va a otras asignaturas que se podrían haber utilizado mejor ese dinero.
Es muy difícil que los profesores e investigadores digan algo, porque temen por su puesto, temen ser cancelados o ser objeto de un ataque de críticas o de odio.
Hemos hablado de la escuela, hemos hablado de la universidad, después viene la prensa, los medios de comunicación y el mundo del entretenimiento, que tiene mucha fuerza: Hollywood, Netflix…, Almodóvar. Con Almodóvar España tiene una plaza pionera (en materia woke). Antes solíamos admirar las series de la BBC, porque eran muy buenas, pero la propaganda woke ahora es muy fuerte.
–¿Cómo afecta lo woke al proceso de aprendizaje?
–El primer paso es que quita espacio a otras materias que serían más provechosas para el alumno.
Luego, introduce ideas no basadas en una investigación o una observación que se puedan comprobar. Con esto nos alejamos de un empirismo. De pronto, no debemos decir lo que podemos comprobar todos. Eso es un paso atrás gigantesco.
En las teorías woke hay un fuerte elemento de sentimentalismo, de compasión, pero una compasión de tipo político que tiene que ver con virtudes, pero tan sesgadas que lo que sale es más algo político que algo ético.
La gran palabra ahora es «víctima». Quien pueda presentarse como víctima desde alguna perspectiva, supuestamente tiene derecho a nuestra compasión
La gran palabra ahora es «víctima». Quien pueda presentarse como víctima desde alguna perspectiva, supuestamente tiene derecho a nuestra compasión y son como intocables, se ven como heroicos, como ejemplos. Es el mundo al revés, porque ser víctima no garantiza que esta persona sea más ética que otra. Es algo que no tiene relación.
Lo woke introduce elementos no racionales en muchos campos y por eso corrompe y oculta nuestras sociedades, que hay que llamarlas avanzadas.
Probablemente tiene que ver con el nivel de desarrollo, porque las sociedades menos desarrolladas no se dan el lujo de introducir estas ideas.
Muchos han dicho que Rusia, China o los países musulmanes para anda introducen estas ideas, sino que miran con asombro que occidente se está dañando a sí mismo a través de estas teorías.
Muchos han visto que viene dinero de Rusia a apoyar esos movimientos porque le conviene a Rusia que los occidentales se dividan. Ahora, en las recientes manifestaciones, hemos visto un apoyo digital de países como Irán a los estudiantes que protestan porque a Irán le conviene que los occidentales se dividan.
Por lo tanto, es muy peligroso. (La ideología woke) no es solo un capricho que pasará, sino que antes de que pase puede hacernos mucho daño.