Según lo que puedo ver y observar, veo una paradoja: las nuevas generaciones son llorones por naturaleza, pero a la vez muy conformistas.
Lo tienen todo o casi todo y no quieren nada que les requiera un esfuerzo muy grande, pero luego están condenados a la precariedad y no hacen nada por evitarlo. Están indignados por todo, pero apenas tienen aspiraciones. Mi generación, curraba veranos para comprarse su moto, su coche y ahora los ves con la misma edad conformarse con una mierda de patinete eléctrico.
Yo hice una carrera, que me pagaron mis padres y el resto de estudios me los he pagado yo, currando. Amigos míos se iban de ayudantes de cocina a Ibiza, para pagarse un master. Cosas así.
Ahora los veo como en una nube, en las charlas con los de 2º Bachillerato, les hablas de escoger, dentro de lo que les guste, aquello que más salida profesional pueda tener y te sueltan cada burrada. El otro día, a una chica con buenas notas en ciencias, le comenté que cualquier ingeniería tiene bastante salida y me dijo que iba a hacer filosofía, porque vio en la E.S.O. la serie esa famosa de Netflix donde un profe de filosofía les cambia la vida a sus alumnos, (no sé como se llama, he visto reels sueltos, no la he visto entera) y que era quería ser filosofa.
En fin, que ha cambiado mucho el cuento en los últimos 25 años.