El 20 de diciembre de 1973, un atentado en el corazón de Madrid conmocionó a la sociedad española y marcó un punto de inflexión en el ocaso del régimen franquista. El almirante Luis Carrero Blanco, presidente del Gobierno y figura clave para la continuidad del franquismo tras la muerte de Francisco Franco, fue asesinado en una acción audaz y meticulosamente planificada.
La “Operación Ogro”: Hechos y Ejecución
El atentado, conocido por su nombre en clave “Operación Ogro”, fue perpetrado por el Comando Txikia de la organización terrorista Euskadi Ta Askatasuna (ETA). La víctima, Carrero Blanco, era un hombre de rutinas inquebrantables, lo que permitió a los terroristas planificar el ataque con precisión.
Esa mañana, tras asistir a misa en la iglesia de San Francisco de Borja, su coche oficial, un Dodge 3700 GT, circulaba por la calle Claudio Coello. En ese momento, los miembros del comando detonaron una potente carga explosiva colocada en un túnel excavado bajo la calzada. La explosión fue de tal magnitud que el vehículo, de casi 1.800 kilos, salió despedido por encima del edificio de la Casa Profesa, cayendo en un patio interior. En el acto fallecieron Carrero Blanco, su conductor José Luis Pérez Mogena y el inspector de policía Juan Antonio Bueno Fernández
| Detalle | Descripción |
| Fecha | 20 de diciembre de 1973 |
| Lugar | Calle Claudio Coello, Madrid |
| Perpetrador | Euskadi Ta Askatasuna (ETA), Comando Txikia |
| Víctimas | Luis Carrero Blanco, José Luis Pérez Mogena, Juan Antonio Bueno Fernández |
| Consecuencia Política | Desestabilización del régimen y nombramiento de Carlos Arias Navarro |
La Hipótesis de la Colaboración de Estados Unidos
El impacto político del magnicidio, que eliminó al sucesor designado por Franco y principal garante de la continuidad del régimen, dio pie a numerosas teorías de la conspiración que apuntan a una posible colaboración o, al menos, al conocimiento previo por parte de potencias extranjeras, especialmente Estados Unidos.
Esta hipótesis se sustenta en varios argumentos:
1. Intereses Geopolíticos: Carrero Blanco era conocido por su postura nacionalista y su reticencia a plegarse a los intereses de Estados Unidos, especialmente en temas como la renovación del acuerdo sobre las bases militares. Para Washington, su desaparición podría haber facilitado una transición más rápida y controlada hacia un régimen democrático y pro-occidental.
2. La Visita de Kissinger: El entonces Secretario de Estado de EE. UU., Henry Kissinger, se encontraba en Madrid pocos días antes del atentado. Aunque los historiadores señalan que la presencia de Kissinger obligó a ETA a posponer el ataque por el aumento de la seguridad, su visita ha sido un elemento recurrente en las especulaciones.
3. Proximidad a la Embajada: El lugar del atentado se encontraba a escasos metros de la Embajada de Estados Unidos, lo que ha llevado a cuestionar cómo los servicios de inteligencia estadounidenses no detectaron los trabajos de excavación del túnel.
Sin embargo, la documentación desclasificada de la CIA no ha aportado pruebas concluyentes de una implicación directa. De hecho, los informes iniciales de la agencia, al día siguiente del atentado, lo atribuyeron a un posible escape de gas, lo que sugiere una falta de conocimiento o una desinformación intencionada. La mayoría de los historiadores, como Charles Powell, concluyen que no existe prueba alguna de la acusación de colaboración estadounidense y que la inestabilidad generada por el magnicidio era contraria a los intereses de Nixon y Kissinger en ese momento.
Conclusión
El asesinato de Carrero Blanco fue un evento de trascendental importancia, no solo por la pérdida de vidas humanas, sino por su profundo impacto en el devenir político de España. Si bien la autoría material de ETA es un hecho histórico, la persistencia de la hipótesis de la colaboración de Estados Unidos subraya la complejidad y la desconfianza que rodearon los últimos años del franquismo y el inicio de la Transición. Es un episodio que, a 50 años de distancia, sigue siendo objeto de debate y análisis riguroso.
¿Y vosotros que opináis?¿La autoria fue exclusiva de ETA? ¿O quizás EEUU fueron colaboradores necesarios? Os leo en los mensajes y recordar comentar con respeto.
