Hay cosas que son indefendibles, pero robar, violar, ser un mierdas, aunque pueda coincidir por lo general en determinadas culturas, hay que saber hacer una criba y saber que lo que viene a España a hacer esas cosas, en la mayoría de sus propios países no serían precisamente aplaudidos.
Por tanto, no es una cuestión de razas aunque saquemos porcentajes y probabilidades. Es de ser mierdas de personas y eso no viene impreso por la religión en automático.
Te encuentras personas de bien, y de mal, de todas las nacionalidades. Es una cuestión moral y algunos simplemente no llegan a eso. Pero es a lo que voy... Que, ¡Sorpresa! Vagos, gilipollas, delincuentes, imbéciles y auténticos horrores que no merecen llamarse personas, los hay también con nacionalidad española desde hace más de 4 y 5 generaciones. Y quien dice española dice gente que por norma se considera occidental: italianos, alemanes, ingleses, y hasta el infinito.
Es como dice
@ottiatio .. hay que mirar al individuo. ¿Que luego te coinciden que son más provenientes de África? Coño, seguro, o incluso latinoamericanos con sus bandas y mierdas. Pero, ¿De verdad no habéis tenido nunca una experiencia normal y humana con un compañero de curro, un amigo, o un conocido de esas nacionalidades? Porque yo sí, entonces no puedo simplemente meterlos a todos en el mismo saco, porque sería perjudicar a esos muchos otros individuos que se adaptan, que buscan trabajar, y sacar adelante a sus familias como todo hijo de vecino sin joder a nadie.
Que implementar una política de puertas cerradas reduciría ciertas cosas, pero no se, también privaría a otros tantos de aportar al país.
Lo que no es NORMAL, y lo pongo bien grande, es la laxitud con la que se tratan a esperpentos de personas que pisan el cuartel un día y vuelven a la calle a seguir con sus fechorías. Por lo que habría de lanzar el grito al cielo es por eso, extradición a quien incumpla las leyes, penas más duras, nada de devolver la mierda a la calle sin más. Y no señalar a alguien con el dedo solo porque decide rezar sobre una esterilla media hora al día en su puta casa.
Ya lo dije otra vez. Me crié en una comunidad multicultural. Moros, árabes en general, mauritanos, hindúes, hasta gitanos, y culturas completamente adversas como alemanes, ingleses, italianos y españoles. Había gilipollas, sí, pero la mayoría te abría sus puertas, te ofrecía compartir su mesa, te ayudaba y cuidaban de los hijos de los demás dentro del barrio. Gente de bien. En el caso de los moros, quienes por su cultura hacían hincapié en llevar el pelo tapado, quienes no por adaptarse a occidente. Es más, puedo decir que los más propensos a echar un cable eran precisamente los marroquíes. Aún conservo amistades de esa época. Aún recuerdo los olores de los dulces fantásticos que hacían las madres en sus casas para ocasiones especiales y las cuales siempre te guardaban una bolsita para que compartiera con mi madre. Quizás los que más iban a su bola y eran más "egoístas" en ese aspecto, eran precisamente las nacionalidades nórdicas. No será casualidad que de ahí, no tengo amistades de la infancia.
La cultura y la religión, no está mal (y lo digo siendo atea). Es diferente, y ya está. El problema es el extremismo, y en esto no se salvan los españoles tampoco. La tolerancia es la clave. Pero no la tolerancia a ciegas, no me malinterpretéis. No me vais a ver defendiendo a un delincuente, independiente de donde venga o el color de la piel.