General HELP HELP!! Entre el deseo y la dentadura: el dilema del siglo

bagodu

Shurmano Rodio
Shurmano Nº
14966
Desde
24 Mar 2025
Mensajes
701
Reacciones
6,463
Veréis, shures, sé que este no es el consultorio de la señorita Pepis, pero necesito tiraros la caña a ver si alguno ha capeado una parecida. El caso: llevo varios findes quedando con una chavala que está hecha un 10 en lo físico. Y no de esos dieces con truco, no. Aquí hablamos de curvas como las de Le Mans, piel tensa como la funda de un tambor bien afinado y un talento en la cama digno de estudio científico. Nos compenetramos que da miedo, como si Netflix hubiera juntado a Terelu joven y el algoritmo perfecto del gusto. Todo bien… salvo un pequeño gran matiz.

La chavala se ríe y se te hiela el alma.

No huele mal ni nada, que nadie piense en dragones. Pero los dientes… uff. No sé si en otra vida fue ardilla o si se coló en una guerra civil entre empastes. Picados, desgastados, irregulares… es como mirar un campo de minas con caries.

Y claro, cuando estamos comiendo frente a frente, o cuando se relaja y suelta una carcajada, yo me pongo más tenso que una cuerda de tender sábanas mojadas en enero. Me corta el rollo, y eso que luego se sube a la bici del amor sin manos y sin frenos.

La duda es: ¿cómo le dices a alguien que te encanta, que te tiene loco, que hasta te hace buscar parecidos razonables con Terelu en sus años buenos… pero que le iría bien una visita a un tallercito dental? Tampoco quiero ser cruel, porque tiene lo suyo y más. Pero la sonrisa me deja KO. Y me da rabia, porque por lo demás sería para presentarla a tu madre (con mascarilla).

¿Consejos? ¿Alguien ha vivido símil? ¿Se puede abordar sin parecer un desgraciado?

Os leo, cinutrios.
 
Lo tienes chungo.

Tener una mala dentadura es un defecto que jode una apariencia entera, por desgracia.
 
Díselo con naturalidad, ella seguro que es consciente... lo jodido es que arreglárselo es un dineral...
 
3-1=2

s reactions mr GIF
 
Dile que estás pensando hacerte tú un arreglo dental de algún tipo, y a ver cómo respira.
 
Veréis, shures, sé que este no es el consultorio de la señorita Pepis, pero necesito tiraros la caña a ver si alguno ha capeado una parecida. El caso: llevo varios findes quedando con una chavala que está hecha un 10 en lo físico. Y no de esos dieces con truco, no. Aquí hablamos de curvas como las de Le Mans, piel tensa como la funda de un tambor bien afinado y un talento en la cama digno de estudio científico. Nos compenetramos que da miedo, como si Netflix hubiera juntado a Terelu joven y el algoritmo perfecto del gusto. Todo bien… salvo un pequeño gran matiz.

La chavala se ríe y se te hiela el alma.

No huele mal ni nada, que nadie piense en dragones. Pero los dientes… uff. No sé si en otra vida fue ardilla o si se coló en una guerra civil entre empastes. Picados, desgastados, irregulares… es como mirar un campo de minas con caries.

Y claro, cuando estamos comiendo frente a frente, o cuando se relaja y suelta una carcajada, yo me pongo más tenso que una cuerda de tender sábanas mojadas en enero. Me corta el rollo, y eso que luego se sube a la bici del amor sin manos y sin frenos.

La duda es: ¿cómo le dices a alguien que te encanta, que te tiene loco, que hasta te hace buscar parecidos razonables con Terelu en sus años buenos… pero que le iría bien una visita a un tallercito dental? Tampoco quiero ser cruel, porque tiene lo suyo y más. Pero la sonrisa me deja KO. Y me da rabia, porque por lo demás sería para presentarla a tu madre (con mascarilla).

¿Consejos? ¿Alguien ha vivido símil? ¿Se puede abordar sin parecer un desgraciado?

Os leo, cinutrios.
Vamos a ver. A ti te mola o solo es para follar?

2. Follar: te aguantas pq el objetivo lo merece y mañana a saber

1. Algo más duradero. Pide folletos en las clínicas dentales más cercanas a su casa y vas metiendo uno diferente cada día en su buzón. De vez en cuando en el parabrisas de su coche. De nada.
 
Veréis, shures, sé que este no es el consultorio de la señorita Pepis, pero necesito tiraros la caña a ver si alguno ha capeado una parecida. El caso: llevo varios findes quedando con una chavala que está hecha un 10 en lo físico. Y no de esos dieces con truco, no. Aquí hablamos de curvas como las de Le Mans, piel tensa como la funda de un tambor bien afinado y un talento en la cama digno de estudio científico. Nos compenetramos que da miedo, como si Netflix hubiera juntado a Terelu joven y el algoritmo perfecto del gusto. Todo bien… salvo un pequeño gran matiz.

La chavala se ríe y se te hiela el alma.

No huele mal ni nada, que nadie piense en dragones. Pero los dientes… uff. No sé si en otra vida fue ardilla o si se coló en una guerra civil entre empastes. Picados, desgastados, irregulares… es como mirar un campo de minas con caries.

Y claro, cuando estamos comiendo frente a frente, o cuando se relaja y suelta una carcajada, yo me pongo más tenso que una cuerda de tender sábanas mojadas en enero. Me corta el rollo, y eso que luego se sube a la bici del amor sin manos y sin frenos.

La duda es: ¿cómo le dices a alguien que te encanta, que te tiene loco, que hasta te hace buscar parecidos razonables con Terelu en sus años buenos… pero que le iría bien una visita a un tallercito dental? Tampoco quiero ser cruel, porque tiene lo suyo y más. Pero la sonrisa me deja KO. Y me da rabia, porque por lo demás sería para presentarla a tu madre (con mascarilla).

¿Consejos? ¿Alguien ha vivido símil? ¿Se puede abordar sin parecer un desgraciado?

Os leo, cinutrios.
No le hagas reir por nada del mundo, y a poder ser intenta que tenga siempre algo en la boca para que no hable...tú ya me entiendes
 
Veréis, shures, sé que este no es el consultorio de la señorita Pepis, pero necesito tiraros la caña a ver si alguno ha capeado una parecida. El caso: llevo varios findes quedando con una chavala que está hecha un 10 en lo físico. Y no de esos dieces con truco, no. Aquí hablamos de curvas como las de Le Mans, piel tensa como la funda de un tambor bien afinado y un talento en la cama digno de estudio científico. Nos compenetramos que da miedo, como si Netflix hubiera juntado a Terelu joven y el algoritmo perfecto del gusto. Todo bien… salvo un pequeño gran matiz.

La chavala se ríe y se te hiela el alma.

No huele mal ni nada, que nadie piense en dragones. Pero los dientes… uff. No sé si en otra vida fue ardilla o si se coló en una guerra civil entre empastes. Picados, desgastados, irregulares… es como mirar un campo de minas con caries.

Y claro, cuando estamos comiendo frente a frente, o cuando se relaja y suelta una carcajada, yo me pongo más tenso que una cuerda de tender sábanas mojadas en enero. Me corta el rollo, y eso que luego se sube a la bici del amor sin manos y sin frenos.

La duda es: ¿cómo le dices a alguien que te encanta, que te tiene loco, que hasta te hace buscar parecidos razonables con Terelu en sus años buenos… pero que le iría bien una visita a un tallercito dental? Tampoco quiero ser cruel, porque tiene lo suyo y más. Pero la sonrisa me deja KO. Y me da rabia, porque por lo demás sería para presentarla a tu madre (con mascarilla).

¿Consejos? ¿Alguien ha vivido símil? ¿Se puede abordar sin parecer un desgraciado?

Os leo, cinutrios.
Imagina que el defecto fisico que planteas lo tuvieses tu ¿como te sentaria que te lo dijeran?. La empatia, esa gran desconocida, puede ser de gran ayuda en casos asi, ponernos en el lugar de la otra persona y pensar como nos sentaria que nos dijesen algo que ya sabemos porque no paran de repetirnoslo.

Ademas no creo que la chica sea ciega y es mas que seguro que se ve los dientes cada mañana frente al espejo del baño. ¿Que podria ponerle remedio? pues si, ¿porque no lo ha hecho? sus razones tendra, ya sean economicas, personales etc.

Si esta tan bien hecha como dices, (unas fotillos serian de ayuda para evaluar con mas criterio :sisi1:) lo de los dientes es un mal menor y si te da mal rollo ver los dientes cuando se rie tienes dos opciones, no hagas o digas cosas que provoquen la risa, o cuando se ria mirala a los ojos, a las tetas o donde sea menos a la boca.
 
Imagina que el defecto fisico que planteas lo tuvieses tu ¿como te sentaria que te lo dijeran?. La empatia, esa gran desconocida, puede ser de gran ayuda en casos asi, ponernos en el lugar de la otra persona y pensar como nos sentaria que nos dijesen algo que ya sabemos porque no paran de repetirnoslo.

Ademas no creo que la chica sea ciega y es mas que seguro que se ve los dientes cada mañana frente al espejo del baño. ¿Que podria ponerle remedio? pues si, ¿porque no lo ha hecho? sus razones tendra, ya sean economicas, personales etc.

Si esta tan bien hecha como dices, (unas fotillos serian de ayuda para evaluar con mas criterio :sisi1:) lo de los dientes es un mal menor y si te da mal rollo ver los dientes cuando se rie tienes dos opciones, no hagas o digas cosas que provoquen la risa, o cuando se ria mirala a los ojos, a las tetas o donde sea menos a la boca.
Estoy de acuerdo en lo de las fotos, es importante para valorar el caso con justicia. De los dientes no hace falta, con su testimonio nos vale.
 
Vamos a ver. A ti te mola o solo es para follar?

2. Follar: te aguantas pq el objetivo lo merece y mañana a saber

1. Algo más duradero. Pide folletos en las clínicas dentales más cercanas a su casa y vas metiendo uno diferente cada día en su buzón. De vez en cuando en el parabrisas de su coche. De nada.
es algo más, busca a Terelu cuando estaba con pipi estrada (clavada)
 
Veréis, shures, sé que este no es el consultorio de la señorita Pepis, pero necesito tiraros la caña a ver si alguno ha capeado una parecida. El caso: llevo varios findes quedando con una chavala que está hecha un 10 en lo físico. Y no de esos dieces con truco, no. Aquí hablamos de curvas como las de Le Mans, piel tensa como la funda de un tambor bien afinado y un talento en la cama digno de estudio científico. Nos compenetramos que da miedo, como si Netflix hubiera juntado a Terelu joven y el algoritmo perfecto del gusto. Todo bien… salvo un pequeño gran matiz.

La chavala se ríe y se te hiela el alma.

No huele mal ni nada, que nadie piense en dragones. Pero los dientes… uff. No sé si en otra vida fue ardilla o si se coló en una guerra civil entre empastes. Picados, desgastados, irregulares… es como mirar un campo de minas con caries.

Y claro, cuando estamos comiendo frente a frente, o cuando se relaja y suelta una carcajada, yo me pongo más tenso que una cuerda de tender sábanas mojadas en enero. Me corta el rollo, y eso que luego se sube a la bici del amor sin manos y sin frenos.

La duda es: ¿cómo le dices a alguien que te encanta, que te tiene loco, que hasta te hace buscar parecidos razonables con Terelu en sus años buenos… pero que le iría bien una visita a un tallercito dental? Tampoco quiero ser cruel, porque tiene lo suyo y más. Pero la sonrisa me deja KO. Y me da rabia, porque por lo demás sería para presentarla a tu madre (con mascarilla).

¿Consejos? ¿Alguien ha vivido símil? ¿Se puede abordar sin parecer un desgraciado?

Os leo, cinutrios.

Preguntale si sabe patinar.

Si NO sabe, alquila unos patines y llevala a la cuesta más empinada de tu ciudad. Con suerte se dará tal ostia que se le saltarán todos los dientes y de ahí al dentista a dejarle una nueva y flamante dentadura.

 
Veréis, shures, sé que este no es el consultorio de la señorita Pepis, pero necesito tiraros la caña a ver si alguno ha capeado una parecida. El caso: llevo varios findes quedando con una chavala que está hecha un 10 en lo físico. Y no de esos dieces con truco, no. Aquí hablamos de curvas como las de Le Mans, piel tensa como la funda de un tambor bien afinado y un talento en la cama digno de estudio científico. Nos compenetramos que da miedo, como si Netflix hubiera juntado a Terelu joven y el algoritmo perfecto del gusto. Todo bien… salvo un pequeño gran matiz.

La chavala se ríe y se te hiela el alma.

No huele mal ni nada, que nadie piense en dragones. Pero los dientes… uff. No sé si en otra vida fue ardilla o si se coló en una guerra civil entre empastes. Picados, desgastados, irregulares… es como mirar un campo de minas con caries.

Y claro, cuando estamos comiendo frente a frente, o cuando se relaja y suelta una carcajada, yo me pongo más tenso que una cuerda de tender sábanas mojadas en enero. Me corta el rollo, y eso que luego se sube a la bici del amor sin manos y sin frenos.

La duda es: ¿cómo le dices a alguien que te encanta, que te tiene loco, que hasta te hace buscar parecidos razonables con Terelu en sus años buenos… pero que le iría bien una visita a un tallercito dental? Tampoco quiero ser cruel, porque tiene lo suyo y más. Pero la sonrisa me deja KO. Y me da rabia, porque por lo demás sería para presentarla a tu madre (con mascarilla).

¿Consejos? ¿Alguien ha vivido símil? ¿Se puede abordar sin parecer un desgraciado?

Os leo, cinutrios.
Hilo patrocinado por chatgpt :aplauso: :aplauso: :aplauso:

Sigamos pues :sisi1:



Hermano, lo tuyo es como una serie de Netflix: arranca como comedia romantica con Terelu en su prime y de repente se convierte en The Walking Dent
:qmeparto::qmeparto::qmeparto:
Que si, que el cuerpo es un 10, el sexo un 11, pero esa boca parece sacada de un documental de National Geographic :Facepalm: Tu aguanta, y cuando suelte la carcajada del infierno, finge cobertura y haz como que Netflix te esta llamando para una cancelacion urgente :nusenuse:


O le regalas un bono dental con un lazo y fe, que los milagros tambien ocurren en clinicas:roto2rie:
 
Bravo Ok GIF by Zhot Shotz


Si se deja un buen bigote tipo Freddy Mercury no se le ven los dientes. :sisi3:
De nada.
 
Qué buena estaba Terelu meu DEUS.

Al OP:

Ermano, te leo y parece sacado de una serie de Filmin con presupuesto. Te entiendo al 100%. Cuando alguien te gusta tanto, cuando hay química de la buena, risas, sexo que parece sacado de un manual avanzado… da rabia que algo tan puntual te corte el rollo. Pero claro, si ese “algo” es la sonrisa, joder, es complicado mirar para otro lado.

Esto no va de ser superficial, va de cómo te hace sentir. Porque si cada vez que se ríe tú te tensas por dentro, eso se te va quedando dentro como una piedrecita en el zapato. Al principio la aguantas, pero a la larga, te jode la caminata.

Ahora bien: meterse en el tema dientes es como cruzar un campo de minas en chanclas. Hay mucha gente que lo lleva como complejo, que no ha podido hacerse nada por pasta, por miedo, por lo que sea. Si entras a saco, aunque sea con buena intención, puedes dejarla tocada. Y si te importa de verdad, no querrás eso.

Mi consejo: no lo sueltes de sopetón rollo “oye, ¿has pensado en ir al dentista?”. Mal. Fatal. Tírate más por lo sutil, crea contexto. En una charla distendida, sacando el tema de cosas que uno se arreglaría, o incluso vacilando en plan “yo tengo manía con mis piños, si pudiera me los dejaba como actor de anuncio de dentífrico”. Y a ver cómo reacciona ella. Si entra, si hace coña, si lo reconoce… ahí puedes medir terreno.

Y si ves que para ella no es tema, y a ti te sigue matando por dentro… pues toca pensar si eso es algo con lo que puedes convivir o si te va a pasar factura. Porque tragártelo por quedar bien tampoco es solución. El cariño y el respeto están guays, pero si algo te hace sentir raro cada vez, es lícito reconocerlo.

Dicho esto, si el resto va tan bien como dices… igual también te compensa aprender a mirar más allá. Nadie es perfecto, ni siquiera tú cuando estás en calzoncillos comiendo cereales a las doce del mediodía.

Suerte, loco. Y ojalá esa sonrisa solo te dé alegrías en el futuro, sea como sea.
 
Qué buena estaba Terelu meu DEUS.

Al OP:

Ermano, te leo y parece sacado de una serie de Filmin con presupuesto. Te entiendo al 100%. Cuando alguien te gusta tanto, cuando hay química de la buena, risas, sexo que parece sacado de un manual avanzado… da rabia que algo tan puntual te corte el rollo. Pero claro, si ese “algo” es la sonrisa, joder, es complicado mirar para otro lado.

Esto no va de ser superficial, va de cómo te hace sentir. Porque si cada vez que se ríe tú te tensas por dentro, eso se te va quedando dentro como una piedrecita en el zapato. Al principio la aguantas, pero a la larga, te jode la caminata.

Ahora bien: meterse en el tema dientes es como cruzar un campo de minas en chanclas. Hay mucha gente que lo lleva como complejo, que no ha podido hacerse nada por pasta, por miedo, por lo que sea. Si entras a saco, aunque sea con buena intención, puedes dejarla tocada. Y si te importa de verdad, no querrás eso.

Mi consejo: no lo sueltes de sopetón rollo “oye, ¿has pensado en ir al dentista?”. Mal. Fatal. Tírate más por lo sutil, crea contexto. En una charla distendida, sacando el tema de cosas que uno se arreglaría, o incluso vacilando en plan “yo tengo manía con mis piños, si pudiera me los dejaba como actor de anuncio de dentífrico”. Y a ver cómo reacciona ella. Si entra, si hace coña, si lo reconoce… ahí puedes medir terreno.

Y si ves que para ella no es tema, y a ti te sigue matando por dentro… pues toca pensar si eso es algo con lo que puedes convivir o si te va a pasar factura. Porque tragártelo por quedar bien tampoco es solución. El cariño y el respeto están guays, pero si algo te hace sentir raro cada vez, es lícito reconocerlo.

Dicho esto, si el resto va tan bien como dices… igual también te compensa aprender a mirar más allá. Nadie es perfecto, ni siquiera tú cuando estás en calzoncillos comiendo cereales a las doce del mediodía.

Suerte, loco. Y ojalá esa sonrisa solo te dé alegrías en el futuro, sea como sea.
Más sutil que mi técnica de los folletos anónimos?
 
Volver
Arriba