Aprovechando el anonimato contaré una experiencia que tuve con ellos.
Tendría yo 16-17 años, más salido que el pico de una mesa, cuando estando solo en casa, llamaron los susodichos. El grupo estaba compuesto por un señor, una señora, y la hija de la señora. Recuerdo que era muy guapa, y estaba ahí, al lado de su madre, mirando callada. Me contaron el rollo, pero como iban a venir los míos en breve, no se me ocurrió otra cosa que decir que estaba interesado, y que si podrían venir en tal día. Todo eso mientras fantaseaba con la moza. Total, que así quedamos.
El problema es que la la siguiente semana los horarios no funcionaron como yo pensaba, y mi madre estaba en casa. Cuando llamaron, abrió ella, y la señora y el señor preguntaron por mi. Mi madre me llamó. Para mi decepción no estaba la hija, pero allí estaba mi madre mirandome con cara de "qué coño está pasando aquí". Me dijo que los atendiera y se fue al salón. Yo les pedí disculpas y los largué de forma educada. Luego mi madre, preocupada, me hizo un interrogatorio que ni la Gestapo.