No. La que estudió políticas fue mi primera pareja. Y aunque fue de izquierdas, ya está plenamente curada. La realidad es la mejor medicina, cuando el fanatismo no impide el tratamiento.
En todo caso, si he abierto algún libro de historia y lo primero que he aprendido es que el comunismo y socialismo son un cáncer. No hace falta una cátedra para comprenderlo. Y solo los que ignoran la historia son capaces de caer en los mismos errores una y otra vez.
Todo esto ya se ha dado, el PSOE por ejemplo ni se molestado en cambiar en nombre después de tanto daño como ha hecho al país. Hay alguna salvedad, pues antes el objetivo eran las tierras para cosechar.
En el pasado, aprovechando que había muchos campesinos que no tenían tierras y trabajaban pocas jornadas, hubo caraduras que quisieron apropiarse de ese descontento. Por eso, algunos alérgicos al trabajo y/o gusto por la buena vida, aprovecharon esa tensión social. Robas las tierras y se las das a los que te interesa. Con eso has ganado un apoyo. (Actualmente sería apoyar al okupa o dar una paguita)
Pero el problema es que el comunismo y el socialismo no se basa en el mérito ni en el esfuerzo. Por eso pronto en muchas zonas apareció la escasez, lo cual llevó a un racionamiento que tampoco se basaba en lo aportado a la sociedad, sino en el tamaño de la descendencia o necesidades especiales. Entonces... si lo que le van a dar a uno es algo fijo, que no depende del esfuerzo... Pues pasa lo que tiene que pasar, pues somos humanos. Más y cuando los jetas de los dirigentes se quedan la mejor tajada.
Y entonces aparecen las cartillas de racionamiento y la degradación de las condiciones sanitarias.
Y al final, el que se esfuerza de verdad, termina trabajando lo mismo, pero cobrando una miseria o incluso nada en absoluto, solo lo que se te indica en alguna cartilla de racionamiento.
Y es cuando al lado del símbolo comunista ya se puede leer "En los frentes no hay jornadas de 8 horas. En la retaguardia si es preciso no debe haberlas". Es cuando el poder se convierte en totalitario y esclavista.
Y entonces hasta los equinos se descojonan de la necedad del campesino zurdo.
Las fotos adjuntas pertenecen a "La guerra civil española" de Hugh Thomas (y otros muchos). Ediciones Urbión. 6 tomos.