Eh eh eh eh!!!!!
Todas muy empoderadas, pero ni una mujer salta al ruedo ni mueve un dedo para socorrer al herido.
Un grupo de hombres son los únicos que le echan huevos y se meten debajo del toro para arrastrar al chaval. Ante una emergencia se quedan petrificadas y lo máximo a lo que alcanzan es a chillar ¡aydiomio, aydiomio que lo mata!