19 de septiembre de 2020. Hicimos fiesta en casa de uno, y a medida que abanzaban las horas se fue pirando la gente. Yo estaba rematando mi botella de Jagermeister cuando de repente veo que quedamos yo, el de la casa y su novia de ese momento, así que decidimos trasladarnos del jardín al comedor/dormitorio (sí, el tío tiene el colchón en el comedor

) para seguir hasta caer muertos.
Total, yo me siento en el sofá, enciendo su portátil y me pongo a autistear poniendo música mientras los otros dos se van al colchón. Después de estar un rato de tontería me llaman un par de veces para que me una a ellos, me niego y sigo a lo mío mientras me acabo el último "cubata en lata" de Jager-monster.
Al cabo del rato vuelvo a oír la llamada, esta vez con cierto tono de súplica, así que giré la cabeza y analicé fríamente la situación: El otro estaba completamente fuera de juego, su novia espatarrada en el colchón y suplicándome que fuera para allá...
Los 70cl de Jagermeister y el casi litro y medio de Monster que llevaba en sangre me nublaron un poco la mente, porque de estar en el sofá y levantarme hay una laguna y lo siguiente que recuerdo es yo de pie con los pantalones por los tobillos, duro como una piedra y dirigiéndome a la acción. Total, que empezamos el tema mientras intento conversar con el zombie que yacía al lado,al me balbuceaba cosas como "pa que veas cómo te cuido, ah", "estoy en el pozo, quiero dormir", "tú como en tu casa"....





Al cabo de un lapso temporal desconocido debido a mi pérdida de la noción del paso del tiempo inducido por el estado de embriaguez, noto que la cosa empieza a reblandecerse. Intento seguir todo lo posible hasta que, instintivamente y con suma rapidez, la saco y paso a "juego bajo" mientras intento templar otra vez el acero del sable. Ahí entré en un ciclo demigrantérrimo de vigorosa rigidez y súbito mal funcionamiento peneano, hay varios intentos de ella en varias posturas y técnicas hasta que, transcurrido otro lapso temporal incógnito (que intuyo ridículamente extenso), ella se levantó de repente mientras yo estaba ahí como cerdo buscando trufas, se vistió, pilló las llaves del coche y se fue, el moribundo y yo nos quedamos roto2, la llamamos y nos damos cuenta de que dejó el móvil en la mesa. Total, tras conversar un buen rato nos pusimos cómodos y nos dispusimos a dormir cuando de repente llega la otra, afónica (estoy segurísimo que se ralló y se puso por la recta a 120km/h gritando como una loca xddd), se mete en la cama, se abraza al otro y a dormir.
Al día siguiente nadie comentó nada y ahí quedó la cosa. No me ha vuelto a surgir otra oportunidad de sexo desde entonces, y si tiene que sercomo la última, mejor me meto a monje...