Una vez viendo en un bar el vídeo tuyo en el que afirmabas ser Drácula (y bebías gazpacho andaluz) en el que después de beber el refrigerio te ponías a gruñir, dejé el móvil encima de la mesa (con el vídeo puesto) y noté con mi visión periférica como las chavalas de la mesa de al lado de unos 18-20 años miraban en dirección hacia mi persona pensando que era yo el que jadeaba.