Es el producto de una política e ingeniería social, dirigida a la revancha hacia los hombres, por parte de quienes se dicen llamar mujeres.
Es el producto de grupos de influencia y poder, que han creado leyes en contra de la igualdad, donde hay juzgados, jueces y fiscales dedicados en exclusiva a juzgar hombres, como si la violencia entre la pareja, fuera algo solamente ejercido por los hombres hacia las mujeres, olvidando que hay hombres que son violentos con sus parejas hombres, o mujeres contra sus parejas hombres o mujeres.
Es una mentirosa, una oportunista, una difamadora, que no es buena ni como persona, ni como deportista.
Una futbolista que de jugar en un equipo masculino, sería una jugadora mediocre de un equipo entre solteros y casados.
Es el producto del declive social creado por socialistas y comunistas, labrado, originado y elaborado por sentimientos de odio al semejante, excepto que comparta tus ideas.
La discrepancia no está permitida.