Titovic
Shurmano Infinite
- Nº Ranking
- 8
- Shurmano Nº
- 12727
- Desde
- 11 Oct 2024
- Mensajes
- 24,728
- Reacciones
- 1,237,045
Perdida es de esas pelis que empiezan como un simple “misterio de desaparición” y a los cinco minutos ya estás pensando: esto no es normal, aquí hay gato encerrado, pero de los que arañan. Tenemos a Nick Dunne, interpretado por Ben Affleck, que un día llega a casa y se encuentra que su mujer, Amy (Rosamund Pike en modo “te voy a helar la sangre sin mover un músculo”) ha desaparecido. Todo huele raro: la casa medio destrozada, una escena del crimen que parece demasiado perfecta… y Nick con la típica cara de “yo no he sido” que, sinceramente, no ayuda nada.
Lo que mola de la peli es cómo juega contigo. Al principio estás del lado de Nick, luego piensas que Nick es un desastre, luego crees que es un monstruo, luego que la monstruosa igual es Amy… y luego que igual los dos son tal para cual. Es como ver un partido donde cambias de equipo constantemente porque ninguno es normal.
Rosamund Pike hace un papelón de esos que dan mal rollo hasta cuando pestañea. Es fría, calculadora, elegante… y todo con un aura que te dice: “si me subestimas, te hundo”. Y lo hace. De hecho, medio mundo salió del cine pensando en revisar su relación de pareja, por si acaso.
David Fincher dirige esto con esa calma siniestra suya: planos limpios, tensión silenciosa, música que te rasca por dentro. Y cada escena parece estar diciéndote: “mira muy bien, que nada es lo que parece”. Y efectivamente, no lo es.
La peli también mete mucha caña a los medios: cómo un tío puede parecer culpable o inocente según lo que diga una presentadora chillona en la tele. Nick es culpable de ser torpe, de no saber fingir tristeza, de vivir una vida que se le ha ido al garete… y claro, eso la prensa lo huele y lo destripa.
Lo bueno es que Perdida tiene ese equilibrio entre thriller retorcido y crítica social que te deja incómodo pero enganchado. No te da descanso, y cuando crees que ya lo has pillado todo, aparece otro giro que te desmonta la teoría.
¿Qué tiene de especial?
Que es maliciosa. Juega contigo, con tus suposiciones y con tu paciencia. Y Rosamund Pike firma una de las actuaciones más inquietantes de la última década.¿Fácil de ver?
Sí, si te gustan los thrillers retorcidos que van subiendo la apuesta cada 20 minutos.¿Recomendada?
Muchísimo. Es una peli que engancha, sorprende y te deja con esa sensación de “madre mía, qué locura”.Imágenes
Curiosidades
Ben Affleck pospuso la dirección de su propia película, Vivir de noche (2016), para poder trabajar con David Fincher en este proyecto. Affleck declaró que Fincher es el único director que ha conocido que puede hacer el trabajo de todos los demás mejor que ellos.
Una de las razones por las que Fincher eligió a Rosamund Pike fue por su edad (35 años en ese momento) y su apariencia "ambigua", que le permitía pasar por una mujer mayor o más joven, lo cual era crucial para el personaje de Amy Dunne. El hecho de que Pike fuera hija única también influyó en la decisión, ya que Fincher sintió que le daba una perspectiva única para el personaje.
La película se rodó íntegramente de forma digital, utilizando cámaras Red Dragon, algo habitual en las producciones de Fincher.
La película se rodó íntegramente de forma digital, utilizando cámaras Red Dragon, algo habitual en las producciones de Fincher.
El rodaje principal se llevó a cabo en Cape Girardeau, Misuri, durante aproximadamente cinco semanas, utilizando ubicaciones reales para dar autenticidad a la historia.
La aclamada banda sonora estuvo a cargo de Trent Reznor y Atticus Ross, colaboradores habituales de Fincher, quienes ganaron un premio Grammy por su trabajo en la película.
La película es una adaptación de la novela superventas de Gillian Flynn, quien también escribió el guion. La historia de la novela se inspiró, en parte, en un caso real de desaparición.
El personaje de Amy Dunne presenta rasgos que los expertos han analizado como indicativos de un posible trastorno narcisista de la personalidad, mostrando un comportamiento extremadamente calculador y carente de remordimiento.
