Y yo. Soy una maruja total. Y además compro mejor que mi señora (reconocido por ella misma ojocuidao)
En casa trabajamos los dos, y nos repartimos las tareas así:
Yo: Compras, comidas, limpieza de cocina, suelos y baños.
Ella: Lavadora, plancha, camas, otro tipo de limpiezas.
Nos basamos en un método racional: yo cocino mejor que ella, y ella plancha mejor y más rápido que yo.
Pero ojo, un amigo trabaja todo el día (es autónomo) y ella es ama de casa, se ocupa de "sus labores". Mi amigo ayuda en lo que buenamente puede. Y me parece un plan perfecto, sobre todo porque es aceptado por ambos.
Como si es ella la que trabaja y él se ocupa de la casa, mientras sea por consenso me parece cojonudo... El problema aquí es el de siempre: el rancio zurderío bolchevique y su deseo no disimulado de controlar todos y cada uno de los aspectos de tu vida laboral, pública y privada. Su ideología como faro moral único y exclusivo.
Vamos, el viejo fascismo que todos conocemos.