Eterno
Shurmano Logia
- Shurmano Nº
- 12489
- Desde
- 28 Ago 2024
- Mensajes
- 19,845
- Reacciones
- 243,699
Hoy toca hacer un poco de autocritica.
Contad algún momento donde os hayáis comportado de cierta manera, y con el tiempo hayáis dicho "si llego a estar presente en ese momento, le meto una hostia a mí yo del pasado".
Yo tengo unos cuantos ejemplos de ello, pero por contar el más reciente, que ocurrió cuando fui a Cantabria de viaje, con unos colegas, hace más de un año:
Resulta, que uno de ellos, solía vivir allí por temporadas, y tenía gente conocida de allí.
Total, que el primer día, fuimos a cenar con un grupo de sus colegas, y allí, había gente muy de izquierdas (comunistas).
Escuché a una muchacha que había allí, hablar de feminismo, de como estaban oprimidas etc... Yo al principio, hice oídos sordos, y pasé totalmente de ella.
Luego, fuimos todos a un pub de estos irlandeses, y nos sentamos todos en una mesa bastante grande.
La chica esta se sentó en un extremo de la mesa, y yo en el otro, así que nos estábamos mirando cara a cara.
Y este, fue el momento, en el que de verdad, le hubiese metido una buena hostia en la cara, a mí yo del pasado, por imbécil: Resulta, me fijé, que en el brazo, llevaba una pulsera que decía "Siempre en guardia", y el martillo y la hoz comunistas.
Yo en cuanto me dí cuenta, no sé que coño me dió, me pero quedé mirándola, frente a frente, con mala cara.
La chica, obviamente, se empezó a incomodar.
Hasta que me dijo, allí en frente de todos: "No te enfades tanto, chico, que te van a salir arrugas".
Este comentario, me cabreó aún más, aunque fingí un mueca de sonrisa en mí rostro.
Luego, se sentó al lado mía un colega suyo, y empezamos a discutir sobre el comunismo, economia etc....
Sinceramente, en este momento, le hubiese dado otra buena hostia a mi yo del pasado, porqué, en vez de argumentar y defender mi postura (que lo sé hacer de sobra), en vez de eso, decidí actuar como un imbécil otra vez, y responder con respuestas irónicas del estilo: "Fascinante tío" "Bravo campeón" "Enhorabuena" "¿Y que?" etc...
Obviamente, el chaval, se cansó se hablar conmigo, y con la excusa de ir al servicio, cambió de sitio.
Esos fueron, dos momentos donde le hubiese dado una buena hostia a mí yo del pasado. El tercero, viene ahora:
Al día siguiente, por la tarde, quedamos de nuevo en el pueblo donde vivía esta gente, para dar un paseo, y conocer más sobre el lugar.
Al final, fuimos a un mirador, desde donde se veía todo el pueblo, a charlar y a relajarnos.
El grupo, se sentó en el suelo, a charlar y a beber litronas, a reírse y a contar historias.
Yo, como seguía con mí rabieta, me senté al borde del mirador, alejado unos 5 o 6 metros del grupo, y les dí la espalda.
Ahí, es donde le hubiese dado la segunda hostia a mí yo de ese entonces.
Cuidado con el subnormal de los cojones orgulloso....
Mi primo, luego de un rato, me dijo, desde el corrillo "Primo, ¿No vienes aquí con nosotros"
Yo le respondí "No. Estoy disfrutando de las vistas".
Noté como cuchichearon algo entre ellos, y siguieron a lo suyo.

Así pasaron los días. Con una rabieta que tenía, sin sentido ni razón alguna, especialmente, cuando nos veíamos con ese grupo de nuevo.
Hasta que la última noche, antes de marcharnos al día siguiente, nos fuimos a un pub de música de relax.
Yo ya estaba algo más relajado, aunque seguía cabreado (que aún tendría que preguntarle a mí yo del pasado, por qué), pero ahí estaba.
Hasta que, sin que me diese cuenta, porqué estaba mirando hacia otro lado, se me sentó la chica esta al lado.
Yo me giré, y me preguntó:
- ¿Te lo estás pasando bien?
- "Oh, si, perfectamente" (con la puta condescendencia de nuevo, como no
).
- ¿No bebes?
- No.
- ¿Y eso?
- Digamos, que me gusta cuidarme.
Yo me estaba empezando a poner algo nervioso, y pensé en levantarme e irme. Y para colmo, me puso la mano encima de la pierna, lo cuál, me puso aún más nervioso, y algo molesto.
Hice lo que pude para mantener la compostura, y me dijo:
- Me han dicho tus primos que tocas el piano.
- Oh, si... Estoy aprendiendo. Hago lo que puedo.
- Yo también toco el piano, ¿Sabes?
- ¿Ah si?
- Si. Mira:
Y me enseñó unos videos practicando con el piano (que por cierto, se notaba que llevaba años, y me daba mil vueltas).
Al final, charlamos normal durante el resto de la noche. Se me pasó el cabreo de estos días atrás, y hasta no me cayó mal del todo.
El pub iba a cerrar, y nos fuimos.
Nos despedimos todos, y cuando me tocó despedirme de esta, mí conciencia, me dijo "suelta una frase, que no te haga irte con remordimientos".
Así que le dije:"Oye, que he estado muy a gusto estos días, aunque no sé me haya notado mucho, y me habéis caído muy bien. Y tú también, por supuesto".
"Tu a mí también, espero que te haya gustado la estancia aquí. Me has resultado agradable al final".
Y nos fuimos al día siguiente.
Experiencia que me sirvió para el futuro, para no tratar a la gente como mierda, independientemente de la pulsera que lleve el en brazo
Contad algún momento donde os hayáis comportado de cierta manera, y con el tiempo hayáis dicho "si llego a estar presente en ese momento, le meto una hostia a mí yo del pasado".
Yo tengo unos cuantos ejemplos de ello, pero por contar el más reciente, que ocurrió cuando fui a Cantabria de viaje, con unos colegas, hace más de un año:
Resulta, que uno de ellos, solía vivir allí por temporadas, y tenía gente conocida de allí.
Total, que el primer día, fuimos a cenar con un grupo de sus colegas, y allí, había gente muy de izquierdas (comunistas).
Escuché a una muchacha que había allí, hablar de feminismo, de como estaban oprimidas etc... Yo al principio, hice oídos sordos, y pasé totalmente de ella.
Luego, fuimos todos a un pub de estos irlandeses, y nos sentamos todos en una mesa bastante grande.
La chica esta se sentó en un extremo de la mesa, y yo en el otro, así que nos estábamos mirando cara a cara.
Y este, fue el momento, en el que de verdad, le hubiese metido una buena hostia en la cara, a mí yo del pasado, por imbécil: Resulta, me fijé, que en el brazo, llevaba una pulsera que decía "Siempre en guardia", y el martillo y la hoz comunistas.
Yo en cuanto me dí cuenta, no sé que coño me dió, me pero quedé mirándola, frente a frente, con mala cara.
La chica, obviamente, se empezó a incomodar.
Hasta que me dijo, allí en frente de todos: "No te enfades tanto, chico, que te van a salir arrugas".
Este comentario, me cabreó aún más, aunque fingí un mueca de sonrisa en mí rostro.
Luego, se sentó al lado mía un colega suyo, y empezamos a discutir sobre el comunismo, economia etc....
Sinceramente, en este momento, le hubiese dado otra buena hostia a mi yo del pasado, porqué, en vez de argumentar y defender mi postura (que lo sé hacer de sobra), en vez de eso, decidí actuar como un imbécil otra vez, y responder con respuestas irónicas del estilo: "Fascinante tío" "Bravo campeón" "Enhorabuena" "¿Y que?" etc...
Obviamente, el chaval, se cansó se hablar conmigo, y con la excusa de ir al servicio, cambió de sitio.
Esos fueron, dos momentos donde le hubiese dado una buena hostia a mí yo del pasado. El tercero, viene ahora:
Al día siguiente, por la tarde, quedamos de nuevo en el pueblo donde vivía esta gente, para dar un paseo, y conocer más sobre el lugar.
Al final, fuimos a un mirador, desde donde se veía todo el pueblo, a charlar y a relajarnos.
El grupo, se sentó en el suelo, a charlar y a beber litronas, a reírse y a contar historias.
Yo, como seguía con mí rabieta, me senté al borde del mirador, alejado unos 5 o 6 metros del grupo, y les dí la espalda.
Ahí, es donde le hubiese dado la segunda hostia a mí yo de ese entonces.
Cuidado con el subnormal de los cojones orgulloso....

Mi primo, luego de un rato, me dijo, desde el corrillo "Primo, ¿No vienes aquí con nosotros"
Yo le respondí "No. Estoy disfrutando de las vistas".
Noté como cuchichearon algo entre ellos, y siguieron a lo suyo.

Así pasaron los días. Con una rabieta que tenía, sin sentido ni razón alguna, especialmente, cuando nos veíamos con ese grupo de nuevo.
Hasta que la última noche, antes de marcharnos al día siguiente, nos fuimos a un pub de música de relax.
Yo ya estaba algo más relajado, aunque seguía cabreado (que aún tendría que preguntarle a mí yo del pasado, por qué), pero ahí estaba.
Hasta que, sin que me diese cuenta, porqué estaba mirando hacia otro lado, se me sentó la chica esta al lado.
Yo me giré, y me preguntó:
- ¿Te lo estás pasando bien?
- "Oh, si, perfectamente" (con la puta condescendencia de nuevo, como no
).- ¿No bebes?
- No.
- ¿Y eso?
- Digamos, que me gusta cuidarme.
Yo me estaba empezando a poner algo nervioso, y pensé en levantarme e irme. Y para colmo, me puso la mano encima de la pierna, lo cuál, me puso aún más nervioso, y algo molesto.
Hice lo que pude para mantener la compostura, y me dijo:
- Me han dicho tus primos que tocas el piano.
- Oh, si... Estoy aprendiendo. Hago lo que puedo.
- Yo también toco el piano, ¿Sabes?
- ¿Ah si?
- Si. Mira:
Y me enseñó unos videos practicando con el piano (que por cierto, se notaba que llevaba años, y me daba mil vueltas).
Al final, charlamos normal durante el resto de la noche. Se me pasó el cabreo de estos días atrás, y hasta no me cayó mal del todo.
El pub iba a cerrar, y nos fuimos.
Nos despedimos todos, y cuando me tocó despedirme de esta, mí conciencia, me dijo "suelta una frase, que no te haga irte con remordimientos".
Así que le dije:"Oye, que he estado muy a gusto estos días, aunque no sé me haya notado mucho, y me habéis caído muy bien. Y tú también, por supuesto".
"Tu a mí también, espero que te haya gustado la estancia aquí. Me has resultado agradable al final".
Y nos fuimos al día siguiente.
Experiencia que me sirvió para el futuro, para no tratar a la gente como mierda, independientemente de la pulsera que lleve el en brazo

