Titovic
Shurmano Infinite
- Nº Ranking
- 8
- Shurmano Nº
- 12727
- Desde
- 11 Oct 2024
- Mensajes
- 24,728
- Reacciones
- 1,237,180
Estas manzanas doradas no eran frutas comunes. Se decía que eran un regalo de bodas de Gaia para Hera y que tenían el poder de dar la inmortalidad, nada mas y nada menos. Hera, obviamente, no iba a dejarlas sin protección, así que las guardó en el Jardín de las Hespérides. Allí las ninfas Hespérides vigilaban el jardín, pero la verdadera seguridad era Ladón, un dragón gigante con cien cabezas que nunca dormía.
Heracles tenía que encontrar el jardín primero, y eso ya era complicado. No había un mapa ni pistas claras, así que tuvo que ir preguntando y enfrentándose a todo tipo de desafíos en el camino.
Heracles encontró a Nereo, un dios del mar sabelotodo ( como muchos de por aquí ), pero tenía un problema, podía cambiar de forma para escaparse. Heraclees, con su fuerza imbatible, lo agarró de la pechera y lo obligó a decirle dónde estaba el Jardín de las Hespérides. Punto para Heracles.
En el camino, se cruzó con Anteo, un gigante que tenía una ventaja peculiar, cada vez que caía al suelo, se recargaba de energía porque era hijo de Gea, la Tierra. Heracles se dio cuenta de esto y lo venció levantándolo en el aire para quitarle esa conexión con el suelo.
En otro momento del viaje, Heracles liberó a Prometeo, el titán encadenado al que un águila le comía el hígado todos los días, como castigo divino por dar el fuego a los humanos. Como premio, Prometeo le dio un consejo clave, hablar con Atlas, porque él sabía cómo conseguir las manzanas.
Cuando Heracles llegó al Jardín de las Hespérides, decidió usar su astucia. Allí encontró a Atlas, el titán que cargaba el cielo sobre sus hombros. Heracles le propuso un trato: él sostendría el cielo temporalmente, mientras Atlas iba al jardín y recogía las manzanas. Atlas, feliz de quitarse ese peso de encima aunque fuera por un rato, aceptó. jijiji.
Atlas cumplió y regresó con las manzanas, pero entonces decidió que no quería volver a su castigo. Le dijo a Heracles "Mira, mejor me quedo con las manzanas y tú te encargas del cielo". Pero Heracles no iba a caer en esa trampa. Con toda la tranquilidad del mundo, le pidió a Atlas que le ayudara a sostener el cielo un momentito, mientras se ajustaba. En cuanto Atlas tomó el cielo de nuevo, Heracles agarró las manzanas y salió de ahí pitando sin mirar atrás. Genio y figura.
Heracles llevó las manzanas a Euristeo, cumpliendo así con su tarea. Pero como estas frutas eran sagradas, Atenea intervino y dijo " chee che che che che trae pa cá, listos, que sois unos listos".... y decidió devolverlas al Jardín de las Hespérides. Los dioses no querían que los mortales tuvieran algo tan poderoso y tan chetado y así se cerró esta aventura.
@kiwali @poxolate @SuperRat @churrusca @Dryene @ReYiiiS @patorraco @Ludopatas @Vesper Lynd @Pacopepe @Averroncho @Pol Jhon @Durzo

