Libros La chica de al lado

Titovic

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La chica de al lado, de Jack Ketchum, es de esas historias que no se te van ni aunque quieras. No es un terror con fantasmas ni bichos raros, es algo peor: es gente normal haciendo cosas que no deberías ni poder imaginar. Y eso es lo que más te deja jodido, porque lo lees y piensas: “esto pudo pasar en cualquier casa de al lado”.

Todo empieza tranquilo, verano, calor, críos jugando por el vecindario… esa típica imagen americana de barrio de los 50, donde todo parece perfecto. Y llega Meg, una chica joven, con su hermana pequeña Susan, que acaban de quedarse sin padres. Las dos van a vivir con su tía Ruth. Hasta ahí, todo bien. Pero ya ves que hay algo raro en esa mujer. Tiene algo turbio en la mirada, algo que no cuadra.

Ruth empieza siendo una tía de esas que fuma y habla mal de todos, pero poco a poco se va descontrolando. Y lo que empieza como comentarios crueles acaba convirtiéndose en algo mucho peor. No lo digo para hacer morbo, lo digo porque es lo que pasa: Meg empieza a sufrir, a ser castigada, humillada… y los críos del barrio lo ven. Algunos hasta ayudan. Y ahí te das cuenta de que el horror no está en los monstruos, está en la gente que se queda mirando.

El narrador es David, un chaval que podría ser cualquiera de nosotros cuando teníamos su edad. Al principio lo ve como un juego, algo extraño que no entiende del todo. Pero conforme pasa el tiempo, se da cuenta de lo que está ocurriendo y ya no puede mirar hacia otro lado. Ese cambio, esa forma de perder la inocencia, es de lo más duro del libro. Porque tú, mientras lees, también la pierdes con él.

Ketchum no te describe las cosas con adornos ni palabras bonitas. Te lo lanza tal cual, seco, sin filtros, como si te metiera la cabeza en esa casa y te obligara a mirar. Y eso es lo que duele: no hay escapatoria. Cada página es como una bofetada que te recuerda hasta dónde puede llegar la crueldad humana cuando no hay nadie que diga “basta”.

Y lo peor es que sabes que esto no es pura ficción, que está inspirado en el caso real de Sylvia Likens, una chica que pasó por un infierno parecido.

Nuestro compañero poxolate subió un hilo sobre este caso


Por eso el libro no da miedo… da asco y tristeza. Te deja con un nudo en el estómago, con esa mezcla de impotencia y rabia que no se va ni al cerrarlo.

Y lo curioso, lo que lo hace especial, es que no hay héroes, ni redención, ni castigo justo. No hay nada que te deje tranquilo. Es solo la vida, o más bien la parte más podrida de ella, contada sin filtros. Ketchum te obliga a mirarla de frente, y ahí está el verdadero horror: darte cuenta de que lo que más temes no son los demonios, sino la indiferencia.

¿Fácil de leer?
Sí, pero te va a costar emocionalmente. Está escrito como si te lo contara un colega, sencillo, sin florituras, pero cada capítulo pesa. Hay partes que duelen, literal. Y no porque te las imagines, sino porque sabes que algo así pasó.

¿Recomendada?
Depende. Si buscas una historia entretenida, ni te acerques. Pero si quieres leer algo que te remueva de verdad, que te haga pensar en lo que somos capaces de hacer cuando perdemos la empatía… entonces sí. Eso sí, prepárate, porque no es un libro que se olvide.
 
Cuando he leído el título, estaba pensando en películas y en Elisa Cuthbert....................nada que ver
 
Lo interesante, chocante y que crea interés (morbo) de estas historias es que el personaje sea una persona normal. El típico Juan Nadie, que puede ser tu vecino, la señora con la que coincides en la parada de bus, el padre de la amiga de tu hija que te lleva a tomar café.........pero que tras su aparente vida normal, se encuentra alguien que no tiene limites o consciencia de la maldad.

No conozco esta historia, pero en otros casos, me parece curioso como se infantiliza para hacerlo accesible al gran publico, cuando realmente se está contando una historia macabra y cruel. El ejemplo de esto, el más popular, Sweeney Todd
 
Lo interesante, chocante y que crea interés (morbo) de estas historias es que el personaje sea una persona normal. El típico Juan Nadie, que puede ser tu vecino, la señora con la que coincides en la parada de bus, el padre de la amiga de tu hija que te lleva a tomar café.........pero que tras su aparente vida normal, se encuentra alguien que no tiene limites o consciencia de la maldad.

No conozco esta historia, pero en otros casos, me parece curioso como se infantiliza para hacerlo accesible al gran publico, cuando realmente se está contando una historia macabra y cruel. El ejemplo de esto, el más popular, Sweeney Todd
Sin ir mas lejos y como bien comentas tienes en el OP el enlace al tema de nuestro querido forero poxolate del caso de Sylvia Likens que se inspira en este libro.
 
Recomiendo encarecidamente a cualquier fanático del genero de terror que lea todo lo publicado de Jack Ketchum. Podeis encontrar su 4 o5 libros en la editorial LA BIBLIOTECA DE CARFAX.

Puro SPLATTERPUNK
 
Recomiendo encarecidamente a cualquier fanático del genero de terror que lea todo lo publicado de Jack Ketchum. Podeis encontrar su 4 o5 libros en la editorial LA BIBLIOTECA DE CARFAX.

Puro SPLATTERPUNK
Mi intención es leerme todo de este autor
 
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