Una de las razones, no la única, por la que me hace gracia, es que siempre recuerdo a los padres de un amigo, de una familia muy conservadora, religiosa, y cómo el hijo venía contándome lo escandalizados que estaban con las cosas que decía Gurruchaga, cuando presentaba programas en televisión.
También, años después, en una entrevista salió el tema de las críticas que recibía por no vivir en Vascongadas, a lo que respondió: "¡Yo vivo donde me sale de los cojones!". He de apoyar eso.