Mingo
Shurmano Platino
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Vende sus cartas Pokémon por 105.000 euros y más tarde se da cuenta de que ha caído en la estafa del Monopoly
Víctima de la estafa del Monopoly... Es lo que le ha sucedido a un hombre de nacionalidad austriaca, de 28 años, que vendió una colección original de cartas Pokémon a cambio de 105
Subo enlace de la noticia. Alguien vendió su colección de cartas pokémon por dinero del Monopoly. Noticia difícil de creer, la verdad que conozco un caso similar pero en vez de cartas Pokémon, "vendió" un kg de yerba. Cuento la historia:
En un pequeño pueblo cuyo nombre no quiero acordarme, vivía un hombre adulto, que acostumbraba a conducir sin carnet y nunca le pillaron. Le dío por dedicarse a sembrar marihuana, al ver que otros se estaban forrando.
El señor, no siendo muy avispado, se acercó al yonki del pueblo y le preguntó; ¿Conoces a alguien que me quiera comprar un kg de marihuana? El yonki le dijo; mi primo quizá esté interesado, hablaré con él.
El primo, sabiendo que era un paleto iletrado recién metido en el mundillo del menudeo, decidió quedar con el para comprarle el kg de marihuana.
Concertaron una cita y el primo aceptó comprarle el kg de marihuana. Sacó un fajo de billetes y le dijo; ahí está todo, cuéntalo si quieres.
El gañán, al ver tan cantidad de dinero, se lo guardó corriendo en el bolsillo y dijo; me fio me fío. El primo, no se creía lo que acababa de suceder y pensó; no me lo puedo creer, ha funcionado.
Al llegar a casa, el gañán se dió cuenta de que solo el primer billete era verdadero, se la había dado con queso. Al ver tal atrocidad, decidieron, el gañán y su mujer, ir a cada del primo al reclamar lo que era suyo.
La madre del primo salió, al escuchar el timbre sonar; ¿Que vienen a buscar?, les dijo interesada la madre. El gañán, enfadado le dijo; tú hijo me ha estafado, o me da el dinero o aviso a la guardia civil. La madre, sabiendo lo que había ocurrido, le dijo; corre, ve y dile, que le has vendido a mi hijo un kg de marihuana. Lárgate de aquí y no vuelvas.
El gañán ese día aprendió una lección; mejor fumarse la hierba que plantea, que arriesgarse a quedarte plantado.
