Hace un par de años me leí un ensayo sobre el origen y evolución del fenómeno woke en Estados Unidos: Un daño irreversible.
Es curioso ver cómo ha cambiado radicalmente el paciente tipo de la disforia de género en apenas unas décadas. En los años 80 eran niños en edades muy tempranas, casi bebés, y que prácticamente no habían estado expuestos a los tradicionales roles de género. En la actualidad son chicas blancas, adolescentes y de clases medias acomodadas. Asimismo, suele ser habitual que haya varios casos en un mismo círculo de amistades. Da para reflexionar...