Me apena llevarte la contraria, pero creo que en esto no tienes razón. La homosexualidad es más vieja que la profesión de prostituta.
Y no solo eso, si no que hablando de naturaleza, se ve en muchísimas especies.
El caso que más impresionante me pareció, fue el de un tipo de carnero, no recuerdo si el de las Rocosas. Porque ya no estamos hablando de un animal que, por las risas, de cuando en cuando se tire a otro animal de su género, pero siga buscando completar su ciclo reproductivo... No no, en el caso de ese carnero, o cabra (de verdad que no recuerdo el animal pero era algo de eso), hembras y machos viven separados exceptuando una vez al año, en época de apareamiento. El resto del año viven en comunidades separadas. Es normal, hasta cierto punto digamos, que mientras los machos están separados de las hembras, forniquen entre ellos tanto en un acto de dominación como por práctica. El "problema", y por el cual hago referencia a que la homosexualidad es algo mucho más natural de lo que parece, es que hay un pequeño grupo de machos que sí viven todo el año con las hembras. Éstas no los ven como amenaza, supongo que tendrá que ver con las hormonas. Aparentemente son machos normales, pero, lo que los diferencia de los machos que viven en comunidad y solo se acercan a las hembras en época de celo, es que éstos no se montan entre ellos, y solo permiten que otros los monten durante unos días al año, igual que hacen las hembras.
Cuando ambas comunidades se reúnen, la única diferencia entre esos machos y las hembras, es que éstas ultimas acabarán gestando.
Cierto que no somos animales en el aspecto más literal de la palabra, soy la primera que defiende esa premisa, pero la homosexualidad está presente en muchas especies. ¿Qué seguramente exista gente a día de hoy muy "confundida" o que se columpie? Puede ser. Pero desde luego, la naturaleza sería un poco cabrona habiendoos puesto el punto G en el ano.
Agradezco tu esfuerzo y buena voluntad para argumentar por qué disientes de mi opinión. Sin embargo, tengo una refutación convincente para tus argumentos.
En primer lugar, el hecho de que algo sea observable durante largo periodo de tiempo y en distintas épocas, no fundamenta ni explica su naturaleza.
Se trata de una falacia argumental de tipo temporal. No por qué la homosexualidad sea un fenómeno observado en la antigüedad, y en distintos contextos (culturales, sociales, ambientales, etc), esta se explica como un fenómeno de carácter natural, y no como una desviación atípica. Son hechos desconectados.
Podríamos argumentar lo mismo sobre el canibalismo, y esto no lo haría más cierto. Es más, el canibalismo estuvo en su momento más extendido que la homosexualidad durante mucho tiempo y en muchas culturas y, a día de hoy, nadie o pocos opinan que la antropofagia sea "natural".
Está claro que las causas del fenómeno que denominamos "homosexualidad" son distintas.
Además, en línea con tu argumento, si se calcula que este fenómeno afecta apenas al 2% de la población mundial en muestras típicas, decir que la homosexualidad es "más vieja que la prostitución" es, cuanto menos, improbable.
En segundo lugar, el argumento zoológico es más interesante todavía.
Efectivamente, en alrededor de 600 especies animales se ha observado casos del fenómeno de la "homosexualidad". El canibalismo entre animales se ha observado entre más de 1700 especies, y no por ello lo consideramos "natural" en el ser humano.
Una vez más nos hallamos ante elementos desconectados en su causalidad.
Curiosamente, cuando se estudia el por qué de la homosexualidad en animales, se descubren pistas de por qué se da la homosexualidad en seres humanos también. A pesar de que en nosotros, por nuestra naturaleza elevada (participar en dimensiones más allá del instinto animal), las causas sean más complejas.
En las poblaciones animales donde se dan casos de homosexualidad siempre confluyen dos factores: escasez de hembras y/o rechazo de los machos inviables.
Por resumir el análisis etológico, que resulta denso cuando uno no conoce los tecnicismos, podríamos atribuir la homosexualidad en animales al descarte selectivo de la naturaleza.
Pongamos el caso de los bonobos, especie de simio muy activa sexualmente, con gran parecido al ser humano a nivel psico-biológico y siendo uno de los animales donde más casos de este fenómeno de la homosexualidad se da.
Los bonobos poseen una estructura jerárquica matriarcal donde las hembras, de forma prominente, entre otras herramientas, gestionan los conflictos grupales mediante la restricción y acceso al sexo.
Las hembras son muy selectivas con los machos a los que permiten el acceso al sexo, teniendo los machos que competir por la disponibilidad de hembras.
La homosexualidad se da entonces entre los machos que son descartados para el apareamiento. Al ser expulsados del grupo, se agrupan entre ellos en la selva y su único destino es morir sin compañía femenina. Ahora bien, sus impulsos sexuales no quedan anulados por ello, si no que se dedican a violarse analmente entre ellos para satisfacer sus pulsiones, generalmente de manera violenta. La gran mayoría de éstos machos descartados mueren poco después debido a enfermedades de transmisión sexual, a conflictos violentos o a las heridas sufridas por la penetración anal en grupo, muchas veces consentida.
Este es una fenómeno observable en otras especies de simios, donde los simios "enemigos", buscan ejercer dominancia sobre otros machos mediante la violación, generalmente introduciendo elementos punzantes en el recto de su enemigo e, incluso, sus propios penes.
En el caso de los seres humanos, ¿te imaginas cuál es la muestra grupal donde la homosexualidad está más presente?
Efectivamente, en las cárceles. Tanto masculinas como femeninas. Y los patrones de descarte y dominancia aplican de una manera muy similar a la de los simios.
Entes que eran perfectamente heterosexuales en su origen pasan por un proceso traumático que los empuja a la homosexualidad.
La putada de intentar comprender qué coño es realmente la homosexualidad en nuestro bendito y puñetero siglo, es que llevan más de 70 años bombardeándonos en occidente con propaganda de que la homosexualidad es la cosa más normal del mundo y que, si osamos ponerlo en duda, es que somos "homófobos".
Así se cimenta el discurso de la homosexualidad como algo "natural". Pero, cuando uno estudia seriamente las causas, descubre que la realidad que subyace al fenómeno es realmente más compleja que una mera elección personal o, desde luego, una supuesta condición de nacimiento.
En mi caso personal, tengo dos casos cercanos (primo hermano y hermano) de homosexualidad en mi familia. Así que he podido estudiarlo con especial interés.
En ambos casos, los factores desencadenantes eran similares: falta de atención o ausencia total del padre, lo que produce una desconexión afectiva del padre, e influencia de mujeres (generalmente, madre, abuela o hermana mayor), con carácter autoritario sobre el entorno del desarrollo desde etapas tempranas. El mismo rollo que los bonobos.
Al final, la homosexualidad se revela como un trastorno socioafectivo que genera un desajuste identitario de validación personal.
Os invito a que lo investiguéis con honestidad y por vuestra propia cuenta, esquivando la propaganda talmúdica al respecto, que abunda
Cabe añadir también que también he tenido la oportunidad de presenciar la recuperación de cuatro personas afectadas por este trastorno, entre ellas mi hermano pequeño y mi primo mayor. El caso de mi primo mayor, fue un shock para mí, porque me hizo saber de su homosexualidad cuando yo tenía 16 años y siempre le apoyé y le quise (faltaría más). Y, más tarde, cuando yo tenía ya 21 años, conoció a una mujer excelente que, junto con otras influencias positivas, le hicieron abandonar la homosexualidad. Hoy está felizmente casado y con hijos.
Huelga decir que cuando me vino a contar que ya no era gay, yo me cabreé con él y le dije que sí que era gay y que le estaban comiendo la cabeza. Gilipollas de mi, que el que tenía la cabeza comida era yo. Y fue precisamente queriendo ayudarle a "aceptar" su homosexualidad que, investigando, comenzó mi científico interés sobre este tema.
Ahora bien, es a partir de los años 80 en EEUU cuando empieza a fraguarse toda esta propaganda pro-homosexual. Hasta el punto de que los diccionarios médicos cambiaron sus definiciones categóricas a golpe de billete. Vas a flipar cuando descubras cómo nos han manipulado durante décadas.