El conde de Montecristo (2024) es la enésima adaptación de la novela de Dumas… pero esta vez viene a lo grande. Producción francesa gorda, casi tres horas de metraje y Pierre Niney metido en la piel de Edmond Dantès, un marinero que empieza la peli siendo el tío más honesto y noble del mundo… hasta que le hacen la jugada del siglo.
Lo traicionan, lo meten en prisión por un crimen que no cometió y lo entierran vivo en una celda durante años. Allí, con la ayuda del Abate Faria (uno de los mejores personajes, sin duda), aprende, planea y espera. Hasta que logra escapar, encuentra un tesoro y se convierte en alguien completamente nuevo: el Conde de Montecristo. Y ahí empieza el festival de venganzas, planes retorcidos y disfraces imposibles para devolverle a cada traidor lo que se merece.
La peli es espectacular visualmente. Vestuarios de lujo, paisajes que parecen sacados de un cuadro, y un ritmo que, aunque mete saltos de años, no se siente pesada. Eso sí, si vienes buscando una adaptación 100% fiel al libro, aquí han suavizado a algunos personajes y recortado un poco la parte más oscura de la historia. Aun así, sigue siendo una pedazo de aventura.
¿Qué tiene de especial?
Que logra condensar una novela enorme en una peli que no se hace eterna y que visualmente es una gozada. Es un espectáculo que mezcla el clasicazo de aventuras con un ritmo muy actual.
¿Fácil de ver?
Sí. Son casi tres horas, pero no se sienten pesadas. Te atrapa fácil, aunque no te hayas leído el libro.
¿Recomendada?
Sí, sobre todo si te gustan las historias de venganza bien planificadas, giros de guion y protagonistas que pasan de ser víctimas a convertirse en pesadillas para sus enemigos.
Imágenes
Reparto principal
Pierre Niney
Anaïs Demoustier
Anamaria Vartolomei
Laurent Lafitte