SuperRat
Shurmano Infinite
- Nº Ranking
- 1
- Shurmano Nº
- 2578
- Desde
- 8 Ene 2024
- Mensajes
- 65,929
- Reacciones
- 2,657,471
Ya no se llama Joan sino Aida y ha sido trasladado al modulo de mujeres a cumplir el resto de su condena
Adivina quien ha pagado la operacion?
Opiniones?
Puta vida…..cuesta abajo y sin frenos





————————————-
Joan Vila Dilmé forma parte de la historia más oscura del crimen español. Su nombre ha sido sustituido en el imaginario colectivo por el sobrenombre de 'el celador de Olot', ya que fue en su labor de asistente en un geriátrico de Girona donde asesinó a once ancianas envenenándolas con lejía. A partir de ahora, Joan no existirá: será Aida.
Según ha avanzado 'En Punt Avui', el celador de Olot se está sometiendo a un tratamiento hormonal para cambiar de sexo. La transición la está realizando en el centro penitenciario de Puig de les Basses de Figueres, donde responde a los los 127 años y medio de cárcel —cumplirá un máximo de 40— a los que fue condenado en 2013.
El cambio de sexo no supone una reducción de condena, aunque sí una pequeña modificación en su régimen penitenciario. Desde que comenzó con el tratamiento farmacológico se encuentra ya en el módulo de mujeres de la cárcel, donde ha adoptado su nuevo nombre como mujer. Está pendiente de la cirugía de reasignación de sexo, la vaginoplastia, con la que finalizará su transición.
Una vez que se complete su cambio de sexo en el registro, se deberá comunicar dicha modificación al tribunal competente, aunque no tendrá consecuencias como reducción de pena o algún tipo de beneficio.
Su caso fue especialmente estudiado por los psiquiatras, porque a varias de sus víctimas no las logró matar en su primer intento. Por ejemplo, a su primera víctima, Rosa Baburés. Primero le dio un cóctel de pastillas por la que fue ingresada pero a sus 87 años logra sobrevivir. Cinco meses después, repitió la operación y esta vez sí consumó el asesinato. Vila se había convertido para entonces en su celador de confianza: le hacía la manicura, la peinaba y la paseaba en silla de ruedas siempre que lo pedía.
La homosexualidad de Vila le había granjeado numerosos insultos en su vida personal, y también laboral. Las ancianas que se quejaban de su trato o que incluso denunciaban que les había agredido de alguna manera («El maricón ese me quiere muerta», dijo Paquita Gironés, cuando el celador le clavó una aguja con ácido en la mejilla) no ocultaban su desprecio hacia él. El celador, lejos de devolverles los insultos, guardaba esa rabia para tomarse su venganza posteriormente, un sentimiento agravado por el proceso depresivo que sufría.
Su caso es el que entraría dentro de los conocidos como 'ángeles de la muerte', un tipo muy específico de asesino en serie cuyo máximo exponente es Charles Cullen. Este enfermero de Nueva Jersey mató cerca de 40 pacientes ancianos durante 16 años, aunque esa cifra se podría elevar por encima de los 400 ya que hay serias sospechas de su vinculación en tantas otras muertes. Sería, de esta manera, el asesino en serie más prolífico de la historia.
www.abc.es
Adivina quien ha pagado la operacion?
Opiniones?
Puta vida…..cuesta abajo y sin frenos






————————————-
Joan Vila Dilmé forma parte de la historia más oscura del crimen español. Su nombre ha sido sustituido en el imaginario colectivo por el sobrenombre de 'el celador de Olot', ya que fue en su labor de asistente en un geriátrico de Girona donde asesinó a once ancianas envenenándolas con lejía. A partir de ahora, Joan no existirá: será Aida.
Según ha avanzado 'En Punt Avui', el celador de Olot se está sometiendo a un tratamiento hormonal para cambiar de sexo. La transición la está realizando en el centro penitenciario de Puig de les Basses de Figueres, donde responde a los los 127 años y medio de cárcel —cumplirá un máximo de 40— a los que fue condenado en 2013.
El cambio de sexo no supone una reducción de condena, aunque sí una pequeña modificación en su régimen penitenciario. Desde que comenzó con el tratamiento farmacológico se encuentra ya en el módulo de mujeres de la cárcel, donde ha adoptado su nuevo nombre como mujer. Está pendiente de la cirugía de reasignación de sexo, la vaginoplastia, con la que finalizará su transición.
Una vez que se complete su cambio de sexo en el registro, se deberá comunicar dicha modificación al tribunal competente, aunque no tendrá consecuencias como reducción de pena o algún tipo de beneficio.
El ángel de la muerte de La Caritat de Olot
Joan Vila tuvo una trayectoria criminal relativamente corta, pero cruelmente efectiva. En apenas catorce meses, este celador logró matar a once ancianos que estaban ingresados en el centro geriátrico de La Caritat de Olot. Desde intentar abrasarles con agua hirviendo en la ducha hasta inyectarles ácido o darles de beber lejía, su objetivo como el de todos los ángeles de la muerte (mal llamados también ángeles de misericordia) era el mismo: en su retorcida mente, pensaban que liberaban de su sufrimiento a sus víctimas.Su caso fue especialmente estudiado por los psiquiatras, porque a varias de sus víctimas no las logró matar en su primer intento. Por ejemplo, a su primera víctima, Rosa Baburés. Primero le dio un cóctel de pastillas por la que fue ingresada pero a sus 87 años logra sobrevivir. Cinco meses después, repitió la operación y esta vez sí consumó el asesinato. Vila se había convertido para entonces en su celador de confianza: le hacía la manicura, la peinaba y la paseaba en silla de ruedas siempre que lo pedía.
La homosexualidad de Vila le había granjeado numerosos insultos en su vida personal, y también laboral. Las ancianas que se quejaban de su trato o que incluso denunciaban que les había agredido de alguna manera («El maricón ese me quiere muerta», dijo Paquita Gironés, cuando el celador le clavó una aguja con ácido en la mejilla) no ocultaban su desprecio hacia él. El celador, lejos de devolverles los insultos, guardaba esa rabia para tomarse su venganza posteriormente, un sentimiento agravado por el proceso depresivo que sufría.
Su caso es el que entraría dentro de los conocidos como 'ángeles de la muerte', un tipo muy específico de asesino en serie cuyo máximo exponente es Charles Cullen. Este enfermero de Nueva Jersey mató cerca de 40 pacientes ancianos durante 16 años, aunque esa cifra se podría elevar por encima de los 400 ya que hay serias sospechas de su vinculación en tantas otras muertes. Sería, de esta manera, el asesino en serie más prolífico de la historia.
El celador de Olot, el asesino de once ancianos en un geriátrico, se cambia de sexo en la cárcel
Joan Vila, que fue condenado a 127 años de cárcel, adoptará el nombre de Aida
