Boina, colega, no es que se esté de acuerdo con matar o dejar morir de hambre a niños.
Es que el dolor y el sufrimiento de una parte del mundo que no te interseca para nada en tu vida, es instrumentalizado para hacerte sentir mal si no manifiestas empatía por ese dolor.
Y es instrumentalizado por una industria: la industria del activismo. Porque ya no es simplemente cuatro mongolos haciendo el subnormal. Hay organizaciones, hay intereses, pasta y -si mal no viene- probablidad de influencia política en la población occidental.
Luego en caso particular de la flotilla te cuento. Esta es la pinta que tiene el organigrama de la tripulación:
Estamos hablando de que, además de los activistas profesionales que hay embarcados, están acompañados de personas que están clasificadas como terroristas internacionales.
No es que sea odio, pero vería perfectamente normal que pegasen un pepinazo al barco y ya está, un puto Martes. Porque estamos hablando de gente mala, tío. Generadores de muerte disfrazados de corderos por la paz.
Probablemente Colau y Greta (que son las que más conocemos) hayan firmado su sentencia de muerte al embarcarse, cosa que dudo.
Pero desde luego olvídate de decir "qué cabrones sois, no os importan los niños de Gaza porque a un velero de payasos les han quemado el barquito" (ya sean ellos mismos haciendo falsa bandera o un agente israelí o palestino)
Que les de por el culo. Haber estudiao