Pues sí.
De estudiante, nos juntamos en casa de un colega para hacer una.
Pusimos una copa de vidrio boca abajo y no veas a qué velocidad se movía, levitaba sobre la tabla, con un dedo cada uno en el borde del pie de la copa y se nos escapaba, al final salió volando por un lateral de la mesa y cayó al suelo a dos metros.
No puedo asegurar que fuera algo paranormal, pero fuera de lo normal sí.
Pienso que tenemos cualidades en la mente que no conocemos y puede ser lo que movía la copa, pero vamos que si se movía, y no la empujaba nadie, teníamos que andar espabilaos para que el dedo siguiera a la copa.
Los exorcistas hablan muy mal de esta práctica (no es un juego). Igual tienen algo de razón.