No sé si lo que me hicieron, se puede considerar bullying (yo diría que sí), pero la verdad, es que comparado con lo que han sufrido otros chavales, lo mio fue poco y de corta duración.
Tenía ya 15 años en los huevos, y era mi último año de instituto (y el último trimestre para colmo), y un gilipollas, decidió joderme lo que quedaba de curso.
Primero, empezó con las faltas de respeto a mí persona (que si gilipollas, que sí maricon, que si te voy a reventar la cabeza), etc....
Yo ni respondía, ni me defendía ni nada de nada, y era muy vergonzoso, porque mi mejor amigo por aquel entonces, era testigo de lo que pasaba, pero tampoco hacía nada.
El caso es que no llegaba a afectarme "más de lo necesario". Llevaba a casa y me olvidaba del tema, y en el instituto cuando el no estaba, también me olvidaba, porque yo estaba en otra clase distinta a la suya, y solo coincidíamos 2 horas en todo el día, y a veces ni eran seguidos.
Las dos cosas más graves que me hizo fueron, la primera, a la salida, me acorraló en una pared y se puso a increparme y a intimidarme.
Yo ni podía reaccionar del miedo.
Tenéis que tener en cuenta que este chaval me sacaba 3 cabezas y un año, porque era repartidor.
El caso es que no recuerdo lo que me dijo ese día (creo que mi mente a preferido borrarlo), pero ahí se quedó la cosa. No llegó a ponerme la mano encima, el cobarde.
La segunda cosa (y la más grave), es cuando estábamos en clase de informática, que no se le ocurrió otra cosa que proponerme "dejarme atravesar la oreja con un bolígrafo".
Yo de la intimidación, cedía.... Tampoco es que me dijese "hazlo o te pego", pero yo ya estaba autocoaccionado, y en efecto, me disparó con un tirachinas casero y un bolígrafo, y me atravesó la oreja (aún tengo un bulto), me salió hasta sangre y todo.
Mi mejor amigo fue testigo de eso, y me dijo: "tío, no te dejes hacer esas cosas", pero el tampoco se atrevía a decirle que parase.
El caso es que este chaval (el que me hacía la vida imposible), tenía otro amigo, y entre ese amigo y yo... Tampoco se podía decir que fuésemos amigos, pero teníamos un trato correcto, puesto que nos sentábamos en mesas juntas en una de las clases.
Sinceramente, creo que este chaval le llamó la atención, porque fue disminuyendo en su hostigamiento hacia mí, hasta que se acabó el curso.
Fijaos que pequeño es el mundo, que los vecinos que se mudaron a la casa que está pared con pared con la nuestra hace 5 años, son sus tíos, así qué alguna vez hemos coincidido el y yo por la calle.
Yo no soy una persona excesivamente rencorosa, y creo que éramos adolescentes, y el no sabía muy bien la gravedad de lo que hacía, así sí nos vemos, nos saludamos, y hablamos un poco de lo que estudiamos cada uno y tal.
Al principio, cuando nos cruzábamos, yo le apartaba la cara, y no quería saber nada (también porque lo tenia mas reciente), hasta que un día, el me paró, y me saludo, y ya empezamos una conversación.
Ninguno de los dos sacamos el tema cada vez que nos cruzamos (que no son muchas) (no creo que el tenga muchas ganas de sacarlo, pero seguro que se acuerda perfectamente vaya, me juego la cabeza).
Solemos hablar 5 minutos de lo que estudiamos, como nos va y poco más.
Hay una voz que me dice que no debería darle el privilegio de la "redención" (porqué el tratarlo así tan de buenas, teniendo en cuenta lo que me hizo hace a penas 6 años... No sé yo).
Pero por otro lado, también es verdad que mi lado racional, me dice que éramos adolescentes, y que yo también la cagué con otras personas.
Noto al chaval cambiado, con otra actitud, y por eso mismo ya no le vuelvo la cara.
Por otro lado, también sé que sí mañana tuviese un problema (con el o con cualquier otro), estaría dispuesto a defenderme un mínimo (antes se me podía usar como saco de boxeo, porque simplemente me quedaba paralizado). Hoy día, se que a lo mejor puedo perder una pelea, pero al menos, las dos hostias si se las lleva, y con eso me basta, con ese progreso que he dado.
No considero el rencor un buen aliado, y no me merece la pena hacerle el vacío a alguien que se equivocó muy gravemente en el pasado, pero que a día de hoy, va de buenas.
Todos somos egoistas, y si yo le hubiese hecho bullying a un chaval, también me gustaría que me fuesen otra oportunidad.
Además, que me sentía peor girandole la cara, que permitir la conversación, así que también salgo yo beneficiado.
Saco algo positivo: No volver a dejarme pisotear, porque una cosa es evitar problemas, y otra es el acoso.