Buenas tardes.
Ahora soy un biego, pero, antaño, el chivo estuvo en la Universidad, en la facultad de Ciencias de la Información, en la Complu. Para hacer una carrera en la que nunca ejercería. Pero bueno, eso no viene al caso.
Durante mis años locos de kalimotxadas, fiestas y vivir la vida a lo grande, acaecieron algunos acontecimientos dignos de contarse. Si tiene éxito este formato de relato corto, pues ya haré los siguientes, y nos echamos unas risas
El incendio del manto de polen
Era una agradable tarde de primavera, recién pasado el año 2000. El Chivo, su hermano, un amigo y una amiga, pasaban el tiempo, jugando al mus, fumando, y haciendo el subnormal, como era habitual, en el césped de aquel antiguo, feo y gris edificio. Alguien tenía que poner la nota de color en aquel lúgubre lugar en el que se hacinaban y marchitaban los sueños de grandeza de muchos pobres ingenuos.
Ya había habido muchas tardes primaverales, pero aquel día, era especial: el florecimiento estacional trajo consigo unas ingentes cantidades de polen, que se acumulaban en las orillas del asfalto. Como copos de nieve en un temporal invernal, el cambio de estación trajo consigo aquella estampa llena de belleza.
Entre canuto y cerveza, y mientras contemplábamos aquella maravilla natural, alguien comentó:
- Hostias, eso tiene que molar quemarlo, ¿por qué no lo probamos?
No recuerdo quién formuló la pregunta pero, se incrustó en nuestros cerebros y a todos nos pareció una idea genial. Era algo irresistible.
¿Quién dijo miedo? Las tardes eran largas y había que ocuparlas de alguna forma. Nos acercamos a un pequeño montón de polén, y acerqué el mechero y giré la rueda. Una llamarada enorme surgió, el polen se consumió en unos escasos segundos, para desaparecer igual que llegó. Demasiado bueno, y demasiado efímero...
- Joder, cómo mola! Ahí hay más, vamos, vamos!- los 4 estudiantes se dirigieron al siguiente montículo, y luego otro. Gozaban de alegría mientras gritaban animosamente, llenando de gozo y alegrando las monótonas tardes universitarias.
Metros y metros de polen eran consumidos por el fuego para el jolgorio de los presentes, hasta que A dijo, señalando: "Joder, mirad allí!".
Un gran montón de polen se alzaba en la lejanía, a unos 50 metros de distancia, varios metros cuadrados cubrían la superficie del pinar que rodeaba la facultad.
Entonces, una vez más, el encendedor hizo su trabajo. Pero, esta vez, iba a ser diferente...
El montón de polen era demasiado grande, y la llama se hizo cada vez más grande, y todo empezó a arder alrededor. Intentamos como locos apagarlo a pisotones, pero no hacíamos sino acrecentar el problema, porque los pólenes en llamas saltaban y abrían nuevos focos. Es verdad que se apagaban rápido, pero eso se extendía de una forma loca.
Y en ese momento , pasó lo que nunca debió pasar: el fuego se traslado a las ramas de un pino (sus muertos, como ardía todo jaja).
En mitad del caos, mientras los tres intentábamos apagar el fuego con lo que encontrábamos alrededor (apenas podíamos contenerlo) mandamos a la chica, N, a por agua o algo. Tras, lo menos, 5 minutos, apareció: "Aquí tenéis, chicos!" con una botella de medio litro...




Es lo único que he podido conseguir...

".
La gastamos, pero tampoco hizo mucho, la verdad sea dicha

Al final, no sé muy bien cómo, conseguimos apagar el fuego, con alguna sudadera y no sé qué más... Menudo puto susto jaja
Cuando respiramos aliviados porque está extinguido, aparece una patrulla de la policía, lo que nos faltaba...
- Hola caballeros, qué ha pasado? Hemos visto humo y nos hemos acercado a ver qué pasaba.
Y nosotros:
- Pues nada, que estábamos ahí sentados en el césped, y hemos visto que había fuego aquí y hemos venido a apagarlo...
- No habréis estado haciendo algo raro?- contestaron ellos.
- Sí, claro, estábamos ahí aburridos y hemos dicho, venga, vamos a quemar el bosque!- contestamos con todo irónico.
Como ya estaba apagado, las fuerzas de orden se van.
Y nosotros medio acojonaos, decimos, joder, menos mal, de la que nos hemos librado, me cago en la puta.
- Unos petas?- dijo alguien.
- Venga, va, y unas birras!!
Y la vida continuo en el campus universitario madrileño...
Citas random:
@SuperRat @Charli @kiwali @Ludopatas (buelbe ijoputa!)
@Combate CyberPunk @Licántropo @Vesper Lynd @Titovic @Sir Connor @Uhsopita @alubiapinta @DonMarrano @Gnomo
Próxima entrega: "El degenerao".
PD: quiero dedicar este relato corto a N, la chica de la botellita de agua. Varios años pasamos juntos en la uni, y nos abandonó hace unos meses en este mundo de locos. Una de esas personas que jamás deberían abandonar este mundo hasta ser viejunas. Más buena gente que todo, irradiaba alegría y buen humor allá donde iba. Lo que vivió lo disfrutó. Un ejemplo a seguir. Se te echa de menos, amiga.