Han pasado 20 días desde la catástrofe de Valencia. Hemos mamado y asimilado muchísima información y testimonios directos, y todos hemos sido testigos de algunos de los acontecimientos que han determinado la magnitud del desastre. Creo, pues, que tenemos todas las piezas del puzzle sobre la mesa y es hora de ir uniéndolas. Os invito a que describáis, con la extensión que consideréis oportuna, lo que creéis que realmente ha pasado aquí o, si lo preferís, matizar o rebatir mis argumentos.
Empiezo yo [el texto es mío]:
¿Qué ha sido la "dana"?
Ha sido un atentado, un ataque al pueblo español perpetrado por nuestro propio gobierno. Y lo ha sido en forma de PSYOP. Para quienes no lo sepan aún, una psyop es una operación de guerra psicológica que consiste en poner en marcha todo tipo de acciones que orienten o dirijan el comportamiento de grupos de personas, empresas o entidades de relevancia hacia posiciones interesadas. Las mejores psyops son aquellas que matan varios pájaros de un tiro, es decir, las que proporcionan múltiples beneficios al perpetrador, y esta ha sido uno de ellas sin ningún género de dudas.
¿En qué ha consistido la psyop?
En hacer uso de un fenómeno climatológico, cíclico y característico de la temporada otoñal en el Levante español (y por tanto, esperado), para provocar un catástrofe y un drama humano de dimensiones lo suficientemente grandes como para que llamara la atención a nivel nacional e internacional, y luego ser usados como argumento de apoyo al falso relato del "cambio climático", especialmente en la cumbre del clima celebrada sólo 15 días después. Todo, en el marco de la Agenda 2030, un crimen global anunciado que, como sabemos, es un caramelito para los que pretenden establecer un nuevo orden mundial que perpetúe a las élites mundiales en el poder.
¿Qué objetivo fundamental persigue?
En toda psyop, el fin justifica cualquier medio, porque cuando hay grandes intereses en juego, no existen las consideraciones secundarias. Factores como las pérdidas materiales, el empobrecimiento de grandes colectivos (incluso de países enteros), o la muerte masiva de personas, no tienen importancia. Pero si esos daños también son parte de los objetivos, entonces los planes se ejecutan sin ninguna clase de miramiento.
La idea de un gobierno global todopoderoso y perenne no viene de ahora, ni siquiera de hace unos pocos años. Viene de varias décadas atrás, sólo que desde 2020 se le ha dado un buen empujón. Y una vez amortizada la falsa "pandemia del COVID" (otra psyop que consistió en una campaña de terror sanitario que lograra que los ciudadanos pusieran el brazo voluntariamente para recibir un veneno), tocaba el turno del "cambio climático", un auténtico chollo para los gobernantes que, so excusa de salvar el planeta, implementarán nuevos impuestos, restricciones de movimiento, merma de libertades y derechos, vigilancia digital, biometría de control, censura de opiniones disidentes, extinción del dinero físico, carnets por puntos de buena ciudadanía, etc, etc, etc.
¿Cómo se ha perpetrado?
La psyop ha tenido tres fases: Antes, durante y después.
La fase antes empezó a ponerse en marcha hace unos años, cuando el gobierno de Pedro Sánchez, bajo directivas criminales de la UE, ha venido derribando presas, pantanos y azudes construidos décadas atrás precisamente para contener aguas en una región del Levante que depende totalmente de estos sistemas de gestión de las precipitaciones para evitar catástrofes. A esta preparación de las condiciones idóneas para una gota fría catastrófica se le unieron otras estrategias, como la prohibición de limpiar ríos y ramblas, así como el dragado de cauces sedimentados, todo bajo el pretexto de restaurar los ecosistemas naturales y proteger la fauna.
La fase durante consistió en evitar poner en funcionamiento o retrasar los sistemas básicos de alerta, tanto de precipitaciones como de apertura y desalojo de presas, algo que queda pristinamente en evidencia al consultar fuentes y datos oficiales (como los de la Confederación Hidrográfica del Júcar). En inundaciones que hemos visto por todo el mundo apenas hay víctimas directas. ¿Por qué? Porque las alarmas y los avisos funcionan, y porque las inundaciones son una cuestión de subida paulatina del nivel de agua. Así pues, la elevada mortalidad de la catástrofe valenciana sólo pudo ser debida a una ola repentina y feroz que pilló a todo el mundo desprevenido y lo inundó todo en cuestión de minutos, lo que concuerda con los preparativos de la anterior fase.
La fase después buscaba un amplio número de bajas humanas, y para ello se evitó poner en funcionamiento medios de emergencias y ayuda (bomberos, policía, ambulancias, sanitarios, ejército...) desde el primer momento y durante días. Y no sólo de cuerpos y efectivos dedicados, sino también de medios privados improvisados. La consigna en este punto era no evitar la muerte de ciudadanos. Y efectivamente, ante la vista de todos, se pusieron toda clase de trabas a la ayuda procedente de la propia ciudadanía.
Sólo cuando las noticias sobre la catástrofe empezaron a dejar de tener fuerza en los medios internacionales y llegó el día de acudir con todas las cifras de la catástrofe al COP25, se liberaron nuevos dispositivos de socorro (ejército, cuerpos de bomberos, ayuda exterior) y comenzaron a ocultarse las verdaderas dimensiones del desastre material (medios vendidos mintiendo y maquillando las crónicas) y humano (cifras de muertos estancadas, prohibición de búsqueda de cadáveres por los ciudadanos, férreos cordones de seguridad en áreas con gran acumulación de cuerpos, prohibición de grabar y hacer fotos, impedimentos a la hora de visitar morgues, etc, etc.).
¿Qué otros objetivos busca?
Como decíamos, las buenas psyops buscan beneficios múltiples. Aquí, las bajas humanas, la ruina de miles de familias, negocios y cosechas, y la destrucción de pueblos y ciudades redunda en la persecución de otros objetivos primarios de la Agenda 2030 y la intención final de establecer de un gobierno global elitista.
La reducción de la población es uno de los principales objetivos de las clases que dirigen el mundo desde la sombra. El advenimiento inminente de un mundo hipertecnológico dominado por las IAs y la robótica, va a hacer "inútil" la existencia de miles de millones de seres humanos en el planeta (a los efectos, la parcela de su propiedad), que desprovistos de trabajo y sustituidos por medios mucho más eficientes y asequibles, se convertirán en meros consumidores de [sus] recursos. Además, más de 8.000 millones de personas es un ejército en potencia que podría rebelarse contra los perpetradores, de salir mal el plan... ¿y qué mejor estrategia que mermar en número las filas de tu enemigo? Un gran avance en este sentido lo supusieron las falsas "vacunas" en la psyop de la "pandemia del COVID", que han asesinado -y siguen haciéndolo- a cientos de millones de personas por todo el mundo en forma de episodios médicos mortales inmediatos o demorados (infartos, ictus, muertes repentinas, patologías incurables...).
La apropiación de terrenos y espacios inutilizados, por ejp., para construir complejos de energías "renovables" (solar y eólica) con las mínimas inversiones. Este es un importante aporte a la agenda, ya que permite a inversores extranjeros vinculados a las élites adueñarse de espacios y recursos anteriormente de propiedad nacional.
La instauración de nuevos conceptos de urbanismo aprovechando la destrucción de poblaciones, como las "ciudades de 15 minutos", donde se implementarán toda clase de restricciones a la actividad y la libertad humana. Ya hay empresas biométricas interesadas en la reconstrucción de las zonas valencianas afectadas bajo estas premisas.
Paralelamente al marco de la Agenda 2030 y el Nuevo Orden Mundial, esta catástrofe inducida ha cubierto otro objetivo: Un nuevo pago de Pedro Sánchez al chantaje constante de Marruecos, quien tiene muchísimo que perder si el país magrebí libera toda la información que posee de los negocios y chanchullos ilegales del presidente español, su "mujer", así como de otras operaciones llevadas a cabo por anteriores gobiernos del PSOE (como la verdadera autoría del 11M). Tal pago ha consistido en arrasar grandes extensiones de cultivo de productos de relevancia nacional que compiten con los marroquíes. Con Valencia parcialmente arrasada, Marruecos pueda colocar sus productos y dominar el mercado español con ellos.
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Con todo esto en la mano, me reafirmo abiertamente en lo que ya sabía: PEDR0 SÁNCHEZ ES UN PSICÓPATA GENOCIDA SIN ESCRÚPULOS como no creo que haya habido otro igual en toda la Historia de España. Su ansia de poder es ilimitado, y los que lo colocaron en la presidencia del país probablemente lo sabían. Sabían que no le importaría pagar cualquier cosa con tal de perpetuarse en el poder. Pero esta catástrofe lo ha dejado en completa evidencia. Espero, pues, que el pueblo español sea lo suficiente maduro como para afrontarla y poner en marcha las acciones necesarias para hacer justicia y enderezar nuestros destinos.
WEKurtz--