Y mira que entiendo que toda nación debe tener una educación coordinada para que la convivencia y la supervivencia sean posibles, pero....
AQUI EMPEZAMOS:
La llamada educación no enseña nada útil. Se trata de domesticar y someter a los chavales para que acepten trabajar como esclavos el resto de su vida.
Disfrazan de contenido patrañas rocambolescas que los domadores enredan hasta el infinito, para crearles confusión mental y hacerles creer que son idiotas.
Todavía recuerdo aquellos problemas de física y química a los 12 años que Amancio Ortega, el Papa, Biden o cualquier empresario o dirigente político les sonarían a chino. Por no hablar de las ecuaciones laberínticas en el BUP Y COU.
Luego estudié empresariales y confirmé lo que ya suponía, que solo buscan distraer a la borregada, para que los mecanismos para conseguir triunfar en los negocios y conseguir los puestos de mayor relevancia, solo lo sepan los hijos de la élite dominante.
" Rajoy el primero de su promoción " , el que no sabe ni leer los discursos que le escribían, el de fin de la cita. Sus hermanos también todos muy bien situados. No es genética, es enchufe.
Me encantaría ver a Rajoy resolviendo una simple ecuación de segundo grado.
LA FILOSOFÍA ES PELIGROSA. Si los chavales se enteran de que vivimos en una simulación, en un teatrillo con personajes grotescos y bufones que nos dirigen y cuya finalidad es esclavizarnos y saquearnos, quizás se negarían a entrar en el sistema y pagar la mitad de su salario en impuestos además de los impuestos indirectos.
Quizás prefieran vivir al margen de directrices políticas, de fichar al minuto y que dirijan cada una de las dinámicas de su vida, incluido su tiempo libre y sus vacaciones. Si no estuviesen acostumbrados desde niños a ese esquema, jamás lo aceptaría. Soportar a compañeros insoportables en el trabajo, solo es posible después de pasar los mejores años de la vida atado a una silla rodeado de psicópatas.
Aguantar las órdenes incuestionables y muchas veces equivocadas de un jefecillo, solo es posible después de años y años temiendo a las figuras de autoridad que dicen ser profesores, pero que son domadores.