En lo hondo del bosque, entre musgo y rocío,
despierta dorado el más sabio albedrío.
No joya ni flor, ni tesoro escondido,
como el Cibarius, tan noble y temido.
despierta dorado el más sabio albedrío.
No joya ni flor, ni tesoro escondido,
como el Cibarius, tan noble y temido.