Tenía 19 años y me había ido el verano a currar a Tenerife de camarero para pagarme los estudios y conocí a una camarera que tenía 20 años y tuvimos una historia ese verano. Suena muy idílico pero en honor a la verdad era una chica corriente, lo mejor que tenía era el culazo, aunque era delgadita. La primera vez que lo hicimos nos fuimos a un hotel desesperados y ella pagó la habitación (yo estaba tieso), recuerdo que eran 60 pavos y eran unos bungalows. Teníamos solo 5 horas para volver a casa porque ella tenía que estar a las 5 de la mañana de vuelta. Le dí todo lo que pude y ha sido mi récord absoluto, 4 veces en menos de esas 5 horas. Cuando salimos del hotel la brisa me daba en la frente y yo no podía con mi alma, me temblaba todo.
Esa fue la mejor historia, nos llevamos todo el verano intentando buscar sitios y algunos polvos fueron muy buenos y otros reguleros.
El peor y el por qué de escribir aquí fue en el segundo encuentro. Ella pensaba que yo era un empotrador nato, después de mi primera vez (los 4 seguidos) había puesto el listón demasiado alto. Llegó el momento del segundo encuentro y tuvimos el piso de su tía disponible y fue ponerme el condón, rozarme un poco y no aguanté nada más que dos embestidas y no habían pasado mas de 2 o 3 días de lo del hotel. No tenía sentido.... El cuerpo humano a veces no atiende a la razón.
Lo intentamos otra segunda vez, y me costó la vida volver a empalmar y justo cuando ya iba a llegar al tema (aunque de manera bastante justita) escuchamos las llaves de la tía abriendo la puerta y aun tengo en la memoria el susto y lo rápido que se puede vestir uno. Me quedé 1 hora sudando con el calor en una habitación a oscuras de pie al lado de una estantería, se me hizo eterno. Estuve ahí de pie casi de puntillas a oscuras, metido en el cuarto hasta que la tía salió de nuevo del piso y pude irme por la puerta. Al otro día ya en el bar la hija de puta se reía porque me dijo que la tía sabía que yo estaba allí desde el principio pero quiso hacerme sufrir....que hijas de puta son las mujeres. Estuvo todo el resto del verano riéndose cada vez que se acordaba.
El verano acabó, a mí esa chica empezó a gustarme y quedamos en seguir el contacto hasta el año que viene que volviera por aquellas tierras. Pero al final no pudo ser y pocos meses después conocí a mi mujer y todo quedó en un recuerdo. (siendo sincero), no me porté del todo bien con esa chavala y era un encanto, llegó a venir a la península unos meses después a verme y yo tenía que haberlo gestionado de otra forma porque ella salvo la putada de aquel día siempre se portó genial. Me equivoqué...