Y U M A N
Shurmano
- Nº Ranking
- 7315
- Shurmano Nº
- 11431
- Desde
- 3 Jul 2024
- Mensajes
- 16,200
- Reacciones
- -51,315
Ese es el comentario que hace un compañero de trabajo, y digo compañero por no decir abuelo cucaracho. El tío tiene más años que Matusalén y ahí está, dando caña al pie del cañón, con cúter en una mano y martillo en la otra. Es un abuelo quejica, viejo e impertinente, y como dice el dicho, sabe más el diablo por viejo que por diablo, y éste sabe, sabe muchísimo. El problema es que, al igual que el diablo, es un hijodeputa cabrón, mal hablado, orgulloso y con el ego por las nubes, como todo buen abuelo español.
El pobre está tan cascado que no se aguanta ni los pedos, pero el jefe le tiene un cariño inmenso porque de joven él fue su maestro. Actualmente me toca a mí hacer de geriátrico personal del pedorretas. No penséis que el calvo está anticuado, le da al AliExpress y al Temu como le da un ludópata a la ruleta. Cada semana se compra alguna gilipollez nueva: que si un destornillador con LED, que si unas gafas de protección con LED, que si una gorra con visera LED, y un botón con altavoz para escuchar música proyectada desde su nuca cual robot.
El tío, ya lo he dicho, es un borde y orgulloso, pero no se mancha. Él lo dice: "Tengo 64 años, chaval. Yo a tu edad hacía eso en dos horas." Sabe que es mentira, pero tampoco estaba yo ahí para comprobarlo. Más de una vez se ha caído o se ha agachado y se queda como una tortuga
. ¿Habéis visto una tortuga del revés? La polla. Pero hay que ayudarlo.
El tío se las sabe todas y eso estoy aprendiendo. Hoy, por ejemplo, hay que hacer un faenote y pega el sol en todo el patio. El inspector gadget dice que ni aunque se la chupe una negra se pone a ese sitio, así que me dice que vaya a ordenar la escalera, que él se pone a contarle al otro viejo, el cliente, los problemas de las humedades o no sé qué pollas.
(La escalera qué hay que ordenar)
Luego tendremos prisa, pero el viejo se las apañará conmigo.
Es un viejazo de esos que todas las mujeres que ve están buenas, a no ser que sean moras, aunque hay algunas que dice que también están buenas.
Cara de rancio y pocos amigos, es conocido por todos y todos le tienen cariño.
Pues lleva tiempo el don arrugas diciendo que no se quiere jubilar, y es que el año que viene le toca sí o sí. El jefe no quiere que le dé otro lumbago, que las bajas son caras. Así que, viejo, muy a mi pesar, a comprarte un perro y a buscar a los nietos te va a tocar.
El pobre está tan cascado que no se aguanta ni los pedos, pero el jefe le tiene un cariño inmenso porque de joven él fue su maestro. Actualmente me toca a mí hacer de geriátrico personal del pedorretas. No penséis que el calvo está anticuado, le da al AliExpress y al Temu como le da un ludópata a la ruleta. Cada semana se compra alguna gilipollez nueva: que si un destornillador con LED, que si unas gafas de protección con LED, que si una gorra con visera LED, y un botón con altavoz para escuchar música proyectada desde su nuca cual robot.
El tío, ya lo he dicho, es un borde y orgulloso, pero no se mancha. Él lo dice: "Tengo 64 años, chaval. Yo a tu edad hacía eso en dos horas." Sabe que es mentira, pero tampoco estaba yo ahí para comprobarlo. Más de una vez se ha caído o se ha agachado y se queda como una tortuga
El tío se las sabe todas y eso estoy aprendiendo. Hoy, por ejemplo, hay que hacer un faenote y pega el sol en todo el patio. El inspector gadget dice que ni aunque se la chupe una negra se pone a ese sitio, así que me dice que vaya a ordenar la escalera, que él se pone a contarle al otro viejo, el cliente, los problemas de las humedades o no sé qué pollas.
(La escalera qué hay que ordenar)
Luego tendremos prisa, pero el viejo se las apañará conmigo.
Es un viejazo de esos que todas las mujeres que ve están buenas, a no ser que sean moras, aunque hay algunas que dice que también están buenas.
Cara de rancio y pocos amigos, es conocido por todos y todos le tienen cariño.
Pues lleva tiempo el don arrugas diciendo que no se quiere jubilar, y es que el año que viene le toca sí o sí. El jefe no quiere que le dé otro lumbago, que las bajas son caras. Así que, viejo, muy a mi pesar, a comprarte un perro y a buscar a los nietos te va a tocar.