Hijos míos, en el Área 51 guardan mi laboratorio celestial donde trabajo en los milagros más innovadores.
Tienen mis sandalias propulsadas por fe, las túnicas que se autoplanchan y un arca de Noé 2.0, con animales holográficos para las lecciones interactivas.
También está mi colección de nubes personalizadas para los viajes rápidos y una biblioteca infinita de sabiduría divina.
Ah, y los ángeles ahí tienen un equipo de fútbol que entrena con los extraterrestres los fines de semana.
Ahora que sabéis el secreto mejor guardado de los Yankis,
seguid rezando, y os invitaré a pasar un finde en el Área 51.
Amén.