Tostón como en los últimos (muchos) años. Desfile de coches de carreras por las calles de Mónaco, además, con esta última normativa los coches son enormes e incluso dificulta mucho más los adelantamientos.
Hace años tenía la emoción de los accidentes pero ahora ni un Sargeant o Stroll acaban contra el muro. Todos van a un ritmo rápido pero seguro, sin locuras que si se prestan en otros circuitos. El sábado es cuando se decide la carrera casi siempre y ahí sí que hay emoción porque los pilotos no se dejan nada.
Es un GP histórico por todo lo que representa pero a día de hoy es de los más aburridos del calendario. Lo mejor de hoy la victoria de Leclerc en casa, que ya la merecía.