Esto es lo que veo desde mi terraza ahora mismo, un camping. Con la crisis de 2008 en adelante, en la que mucha gente perdió su casa (por su mala cabeza, aunque esta opinión pueda ser impopular) muchos ex-propietarios vieron venir a vivir al camping como una solución transitoria. Los bungalows que veis, en aquel entonces, costaban entre 500 y 650 € mensuales, en los que se incluía el gasto de luz y agua, así como el acceso a servicios comunes (lavandería, restaurante, piscina de verano y un pequeño gimnasio). Además está vigilado 24/7.
Ahora ya no ofrecen ese tipo de estancias largas (el contrato era de 11 meses). Pero si conozco a un par de tipos que viven en una mobile home instalada en otro camping, cerca de la base aérea de Zaragoza. Por el precio que pagan, y el acceso a servicios que disfrutan, es una opción que a muchos todavía les seduce, máxime con la crisis de vivienda que vivimos.