A ver, hay personas que son imposibles y ya está. Pero a veces, especialmente gente joven, simplemente se dejan llevar por lo que van oyendo por ahí y creo que merecen la oportunidad de poder dialogar y tener la opción a, si no cambiar completamente de ideología, al menos poder cuestionarse las cosas. Todos hemos sido jóvenes y hemos seguido al rebaño en algún aspecto.
No soy partidaria de reírme o atacar la opinión ajena de buenas a primeras (cuando no estamos hablando de auténticos casos perdidos) porque eso solo agranda el rechazo, y esa idea de que nos ponemos a la defensiva.
Lo equiparo a lo que pasó en las primeras elecciones de Trump. Se hizo tanto chiste al respecto, dando por hecho que sus ideas eran absurdas y que no iban a calar, que nadie se molestó en argumentar porqué ciertas ideas eran llanamente una locura. Así que sus seguidores lo único que veían es que se mofaban de ellos y se llenaron de más ira, haciendo que se movilizaran aún más y tomaran al partido contrario como completo enemigo.
Yo solo pretendo que algunos vean que no somos ese enemigo que les están vendiendo. Lo hago con mujeres también cuando hablan mal de todos los hombres. Y hay un punto de egoísmo también, porque no me conviene que nos veamos de esa forma los unos a los otros.
Volviendo a mi trabajo por ejemplo... Por H o por B la mayoría me va a odiar, porque al final formo parte de la directiva, soy la cara visible de las decisiones que se toman y no todas gustan. Si me tienen que odiar que sea por eso, no porque sea mujer y se la haya chupado a no se quién. Que alguno seguirá pensando eso, tampoco me importa porque la realidad ya la sé yo. Pero al menos tratar en la medida de lo posible que vean que yo no soy un bicho, y por extensión gran parte de las mujeres tampoco. Es gratificante cuando ocurre, sigan votando a Vox después, sigan pensando que algunas son tal... Ya no es TODAS. Es un paso.