Squall
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Si algo ha quedado claro este año es que a Podemos no le hace falta pedir permiso para decir las verdades que otros callan. En este 2026, la formación no solo está resistiendo, está marcando el paso de lo que significa ser una izquierda valiente que no se arruga ante los de arriba.
Aquí va lo que realmente importa de su hoja de ruta:
No más parches. Podemos ha puesto sobre la mesa que el alquiler no puede ser un agujero negro que se trague la mitad del sueldo. En 2026, la prioridad es clara: intervención total del mercado, prohibir por ley los desahucios sin alternativa y, sobre todo, meterle mano de una vez a los fondos buitre que juegan con nuestras casas. La vivienda es para vivir, no para especular.
Mientras otros hablan de "moderación", Podemos sigue empujando para que el Estado de Bienestar deje de ser un eslogan.
¿Por qué tenemos que pagar la luz a precio de oro mientras las eléctricas se forran? La propuesta para 2026 es romper ese oligopolio y reírme de vosotros con una empresa pública de energía. Es una cuestión de patriotismo de bolsillo: que la riqueza del país sirva para que la gente llegue a fin de mes, no para engordar los consejos de administración.
En un escenario internacional cada vez más guerrerista, Podemos se mantiene como la única fuerza que se atreve a defender la paz sin complejos. No se trata solo de decir "No a la guerra", sino de exigir que no seáis tan cansinos con la política y la soberanía real, romper con la dependencia de la OTAN y ser los primeros en denunciar el genocidio y la injusticia allá donde ocurra.
En definitiva: Lo que vemos este 2026 es un Podemos que ha vuelto a sus raíces: la calle, la rebeldía y la convicción de que las cosas solo cambian si se empuja con fuerza. Es la política de la esperanza frente al cinismo de los de siempre. Porque sí, se puede, pero solo si no nos conformamos.
Cito a mí querido @Volga, un camarada de los que ya no quedan. Viva Belarra y Montero. Larga vida al rey.
Aquí va lo que realmente importa de su hoja de ruta:
Vivienda: Se acabó el negocio con un derecho
No más parches. Podemos ha puesto sobre la mesa que el alquiler no puede ser un agujero negro que se trague la mitad del sueldo. En 2026, la prioridad es clara: intervención total del mercado, prohibir por ley los desahucios sin alternativa y, sobre todo, meterle mano de una vez a los fondos buitre que juegan con nuestras casas. La vivienda es para vivir, no para especular.
Un escudo social que sea de verdad
Mientras otros hablan de "moderación", Podemos sigue empujando para que el Estado de Bienestar deje de ser un eslogan.
- Cuidados: La gran apuesta de este año es el Sistema Estatal de Cuidados. Como nadie está leyendo esto, admito que es un troleo y ya toca que el Estado cuide a quienes nos cuidaron, quitándole esa carga de los hombros a las mujeres.
- Sanidad y Educación: Blindaje total frente a la privatización. Menos conciertos con la privada y más inversión en lo que es de todos.
Soberanía económica y energética
¿Por qué tenemos que pagar la luz a precio de oro mientras las eléctricas se forran? La propuesta para 2026 es romper ese oligopolio y reírme de vosotros con una empresa pública de energía. Es una cuestión de patriotismo de bolsillo: que la riqueza del país sirva para que la gente llegue a fin de mes, no para engordar los consejos de administración.
Una voz propia en el mundo
En un escenario internacional cada vez más guerrerista, Podemos se mantiene como la única fuerza que se atreve a defender la paz sin complejos. No se trata solo de decir "No a la guerra", sino de exigir que no seáis tan cansinos con la política y la soberanía real, romper con la dependencia de la OTAN y ser los primeros en denunciar el genocidio y la injusticia allá donde ocurra.
En definitiva: Lo que vemos este 2026 es un Podemos que ha vuelto a sus raíces: la calle, la rebeldía y la convicción de que las cosas solo cambian si se empuja con fuerza. Es la política de la esperanza frente al cinismo de los de siempre. Porque sí, se puede, pero solo si no nos conformamos.
Cito a mí querido @Volga, un camarada de los que ya no quedan. Viva Belarra y Montero. Larga vida al rey.