En la década de 1950, una moneda misteriosa fue utilizada para pagar el autobús en Leeds, Inglaterra. A pesar de haberse utilizado en el pago e identificarse en un principio como una moneda extranjera común, resultó ser un tesoro arqueológico de más de 2,000 años de antigüedad, acuñada por los fenicios en lo que es actualmente España.
Esta fascinante historia comenzó cuando James Edwards, jefe de caja de la Compañía de Transporte de Leeds, recolectaba las tarifas diarias de los conductores de autobuses y tranvías. Durante su trabajo, Edwards apartaba las monedas falsas o extranjeras que encontraba, guardándolas como curiosidades antes de pasarlas a su nieto Peter.
Décadas después, Peter Edwards descubrió que una de estas monedas no era simplemente de otro país, sino de otro milenio. Los expertos de los Museos y Galerías de Leeds confirmaron que se trataba de una moneda cartaginesa, parte de la cultura fenicia, acuñada en la antigua ciudad de Gadir (actual Cádiz, España) durante el siglo I a.C.
La moneda presenta en su anverso el rostro del dios fenicio Melkart, luciendo el tocado de piel de león típicamente asociado con Hércules en la mitología griega. En el reverso, dos atunes representan la economía pesquera de Cádiz.
El misterio de cómo esta moneda viajó desde la España antigua hasta el Leeds de mediados del siglo XX nunca ha sido resuelto por completo. Una teoría plausible sugiere que pudo haber llegado con soldados que regresaban después de la Segunda Guerra Mundial, entrando inadvertidamente en circulación antes de ser entregada como pasaje de autobús.
Finalmente, la moneda fue donada a los Museos y Galerías de Leeds, donde ahora forma parte de su colección permanente.
Esta fascinante historia comenzó cuando James Edwards, jefe de caja de la Compañía de Transporte de Leeds, recolectaba las tarifas diarias de los conductores de autobuses y tranvías. Durante su trabajo, Edwards apartaba las monedas falsas o extranjeras que encontraba, guardándolas como curiosidades antes de pasarlas a su nieto Peter.
Décadas después, Peter Edwards descubrió que una de estas monedas no era simplemente de otro país, sino de otro milenio. Los expertos de los Museos y Galerías de Leeds confirmaron que se trataba de una moneda cartaginesa, parte de la cultura fenicia, acuñada en la antigua ciudad de Gadir (actual Cádiz, España) durante el siglo I a.C.
La moneda presenta en su anverso el rostro del dios fenicio Melkart, luciendo el tocado de piel de león típicamente asociado con Hércules en la mitología griega. En el reverso, dos atunes representan la economía pesquera de Cádiz.
El misterio de cómo esta moneda viajó desde la España antigua hasta el Leeds de mediados del siglo XX nunca ha sido resuelto por completo. Una teoría plausible sugiere que pudo haber llegado con soldados que regresaban después de la Segunda Guerra Mundial, entrando inadvertidamente en circulación antes de ser entregada como pasaje de autobús.
Finalmente, la moneda fue donada a los Museos y Galerías de Leeds, donde ahora forma parte de su colección permanente.



