General El inaceptable comentario machista de Rosa Belmonte a Sarah Santaolalla en 'El Hormiguero': "¿Esa que es la mitad tonta y la mitad tetas?"

La tertulia del programa de Pablo Motos vivió unos minutos de silencio incomodo tras las palabras de la colaboradora. Hace unas horas, Sarah Santaolalla ha contestado a esta "humillación" por su "aspecto físico"

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Atresmedia
Este martes 11 de febrero El Hormiguero vivió uno de los comentarios más bochornosos de su historia, provocando un incomodo momento. Tras la visita de Belén Rueda y su hija Belén Écija, quienes presentaban la película de terror El vestido, el programa de Pablo Motos dio paso a su habitual tertulia política de los martes. Momento en el que Rosa Belmonte lanzó un ataque machista a Sarah Santaolalla que dejó al resto de tertulianos mudos.

Después de analizar el resultado de las elecciones aragonesas, los tertulianos presentes -Juan del Val, María Dabán, Rubén Amón y Rosa Belmonte- hablaron sobre declaraciones de Felipe González contra el Gobierno de Pedro Sánchez y su "no voto" al PSOE si repite el presidente como líder. "No lo puedo evitar. Esta mañana estaba viendo la tele, he puesto Cuatro y he visto a una tertuliana decir que Felipe González, después de estas declaraciones, es un traidor", comentó el presentador.


Rosa Belmonte quiso saber de que tertuliana se trataba. "¿Esa que es la mitad tonta y la mitad tetas?", soltó la tertuliana ante el silencio incomodo de sus compañeros y la tímida risa de una de las hormigas. Tras unos segundos, Motos se limitó a decir que no recordaba el nombre de la aludida con una risa nerviosa mientras Juan del Val esbozó una sonrisa e intentó eludir el comentario.

"Eso era una frase de La maravillosa señora Maisel. La he copiado de La maravillosa señora Maisel", puntualizó Belmonte, a la vez que Rubén Amón le advirtió que se iba a viralizar. Y efectivamente. Enseguida, el comentario machista de la tertuliana comenzó a circular por las redes sociales ante la indignación de gran parte de los espectadores.

Aunque ni Pablo Motos ni Rosa Belmonte mencionaron directamente a Sarah Santaolalla, lo cierto es que la joven analista hizo estas declaraciones en En boca de todos (programa que se emite en las mañanas de Cuatro): "Ahora mismo es un activo político, pero para la derecha (...) Todo esto que hablamos de Felipe González, que hoy da lecciones como si su gobierno hubiera sido mucho mejor, me parece de traidor", comentó.

Sarah Santaolalla contesta al ataque machista de Rosa Belmonte​

El comentario de Rosa Belmonte ha llegado hasta Sarah Santaolalla, quien no ha dudado en contestar a la tertuliana de El Hormiguero. "Anoche en un programa "familiar" fui humillada nuevamente por mi aspecto físico. El presentador me señaló, una señora me insultó y el resto de la mesa se rio ante esta violencia que se ejerció desde un plató. No fue en un callejón, fue en la tele. No eran hormigas, eran ratas", escribe la analista política.

Este comentario machista de Belmonte se suma a una larga lista de ataques a Sarah Santaolalla. Sin ir más lejos, hace unas semanas, una política del PP atacó a la joven aludiendo a sus "fotos enseñando los cocos". Por ello, la analista también se pregunta "hasta cuándo" tendrá que "aguantar esta violencia sistemática por parte de presentadores, ultras o violentos".


cariño es un comentario tan acertado como real, y todabia se queda corta
 
Ha pedido perdón por la cuenta que le trae.
A esto venía

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Y aún con todo tiene la elegancia de pedir perdón, cosa que en alguien como la Santaolalla jamas verás a pesar de haber soltado auténticas barbaridades.
 
No le quda otra, vive de la prensa, radio y televisión, si no pide perdón no le llaman mas.
"La tolerancia llegará a tal nivel que las personas inteligentes tendrán prohibido pensar para no ofender a los imbéciles"
diría que al tiempo...
Y me equivocaría. Ya llevan aquí hace decadas
 
Angelito.

Tienen la piel más fina que el pellejo de una mierda.

Eso si, para difamar y señalar a los que no comen polla, no tienen miramiento alguno.
 

Los sesos y las tetas



Me interesa la polémica suscitada por la manía de Rosa Belmonte de hablar como si viviera en un país libre, donde la injuria pueda acogerse a los fueros del ingenio y donde la opinión logre trascender la dialéctica amiga-enemiga. Porque más allá de la consabida pelea entre Mediaset y Telepedro, este debate no va tanto de cuerpos como de mentes. Y de cómo los primeros están ocupando tristemente el lugar de las segundas.

Primero algo de gramática, porque cada día mueren más nativos verbales y los reemplazan emisores de emoticonos. Al reducir a doña Sarah Santaolalla a una composición de dos mitades («mitad tonta, mitad tetas»), Belmonte incurrió en una metonimia ciertamente ofensiva: tomaba las partes por el todo, es decir, dividía la integridad de la tertuliana sanchista en dos únicos elementos: el seno (generoso) y el seso (menguado).

Se trata de una licencia satírica propia de la retórica clásica que se remonta a Marcial y que culminó Quevedo en aquel célebre soneto dedicado a la nariz a la que estaba pegado Góngora. Quevedo acabó en la cárcel, y a efectos de prevenir lances de toga nuestra epigramista murciana -que además es abogada- ha optado por parafrasear a Azaña y pedir paz, piedad y perdón. Lo que no ha tenido tiempo ni ganas de explicar, porque a ella como a mí nos agotan los hipócritas, los analfabetos y los gilipollas, es que la expresión ofensiva no era suya: estaba citando el guion de una serie titulada La maravillosa señora Maisel que ella misma glosó en un artículo de 2018. Que la izquierda de hoy se haya vuelto tan inculta y puritana como la derecha de ayer será culpa de Steve Jobs y su aparatito neurofágico, pero en ningún caso de Rosa Belmonte.

Cada época se define por las cosas que la escandalizan. Una edad de moralistas de vía estrecha solo podía producir un feminismo de visillo, más atento a los atributos físicos de las mujeres que a los intelectuales. Porque el revuelo se arma por decir teta, no por decir tonta. Como cuando éramos críos.

Rosa siempre ha sostenido que prefiere que la llamen puta a que la llamen gorda. Pero tras el escándalo se ha definido -en un vano intento de rebajar la tensión- como «mitad tonta, mitad gorda», porque es demasiado inteligente como para renunciar a la capacidad de reírse de sí misma. Otras han invocado furiosas al pelotón oficial de castigo, sin reparar en que de este modo terminan confirmando todas las sospechas. Emilia diría sos-pechos.




Jorge Bustos

Actualizado Viernes, 13 febrero 2026 -
 
Última edición:
Se llama: "capacidad de síntesis".
 
Pero si se pone hablar... se me baja la moral.

No sé, mejor me callo lo que estoy pensando, pero este tipo de elementas tan agresivas como incultas las prefiero lejos.
Pues yo me la apretaba, mucho y muchas veces!!!!
 
Y qué tetas. Con un esparadrapo en la boca compensa tenerla por casa.
 
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