Chorradas FÍSICA CUÁNTICA

Tiró de las riendas y Sabanero, una vez más, volvió a empujar el carro sin ninguna dificultad, arrancando un lamento de las tablas y los ejes de las ruedas.

Un rato después dejó de mirar hacia atrás y se relajó un poco.

Debería haberse quedado fuera… No debería haber entrado en la maldita casa de Félix. Sí, lo habría lamentado… un rato. Después todo habría seguido igual. Se conocía: no era ningún santo ni un sentimental de feria. Habría dormido, habría comido, y al cabo de unos días apenas recordaría el humo.

Pero entró.

Mató.

Y rescató a su compañero de trabajo.

Claro que sí. Era un puto héroe…

Y por hacer el héroe estaba en un jodido carromato a punto de desmoronarse, con un lamentable desgraciado hecho polvo que ni siquiera quería hablar, perdido en mitad de la inmensa nada.

Entrar fue un error.

Debería haberse quedado fuera, viendo la casa arder.

Sacudió la cabeza, tratando de espantar aquella idea.

Solo estaba cansado.

Pero, aunque tratara de pensar en otras cosas, todos sus pensamientos regresaban al mismo punto.

Se pasó la lengua por los labios resecos.

—Necesito fuego… —murmuró.
 
TA GUAPO HOY EHHHH
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Tiró de las riendas y Sabanero, una vez más, volvió a empujar el carro sin ninguna dificultad, arrancando un lamento de las tablas y los ejes de las ruedas.

Un rato después dejó de mirar hacia atrás y se relajó un poco.

Debería haberse quedado fuera… No debería haber entrado en la maldita casa de Félix. Sí, lo habría lamentado… un rato. Después todo habría seguido igual. Se conocía: no era ningún santo ni un sentimental de feria. Habría dormido, habría comido, y al cabo de unos días apenas recordaría el humo.

Pero entró.

Mató.

Y rescató a su compañero de trabajo.

Claro que sí. Era un puto héroe…

Y por hacer el héroe estaba en un jodido carromato a punto de desmoronarse, con un lamentable desgraciado hecho polvo que ni siquiera quería hablar, perdido en mitad de la inmensa nada.

Entrar fue un error.

Debería haberse quedado fuera, viendo la casa arder.

Sacudió la cabeza, tratando de espantar aquella idea.

Solo estaba cansado.

Pero, aunque tratara de pensar en otras cosas, todos sus pensamientos regresaban al mismo punto.

Se pasó la lengua por los labios resecos.

—Necesito fuego… —murmuró.
ahora te leo
me marco el mensaje como no leido :mola:
 
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